22 de enero, 2017

Hacia dónde vamos.

Por pesca

Estos días ha salido aquí, en el blog. También lo hemos comentado en la tertulia de la tienda e incluso algo hemos hablado sobre ello en el programa de radio Orbayu y Naturaleza. Y es que, tal como se ve el futuro, no sorprende a nadie que se haga la pregunta. ¿Hacia dónde vamos?
Yo puedo dar mi opinión como pescador, pues ya pescaba pescardos en el río con un alfiler doblado antes de que en mi Primera Comunión me trajeran una caña y un carrete; y de cazador en regla desde que tuve años para sacarme el permiso de armas, porque anteriormente “cazoteaba” con una carabina de perdigones.
Y como profesional de este mundillo; en marzo se cumplirán 33 años de Caza y Pesca Eduardo.
Evidentemente voy a hablar en todo momento de Asturias, que es en donde me muevo en todo.
En el tema pesca yo creo que tenemos una buena perspectiva, y es que cada vez hay menos, esto a nadie se le escapa, pero no solo me refiero al río sino que pasa lo mismo en la mar.
Los salmones disminuyen “lenta” pero inexorablemente, las truchas en muchos ríos son un recuerdo, en otros están a punto de serlo, de las anguilas mejor no hablar, las lampreas son lo único que mejora, pero a base de años y años de veda.
Si lo pescable en ríos disminuye, en la misma proporción lo hacen los pescadores, cada vez hay menos. Y a pesar de que en este caso el relevo generacional existe, lo cierto es que “mueren más que nacen”.
En los últimos años, y uno tras otro, la disminución de licencias de río es un hecho.
En el mar ídem de lienzo, cada vez se pesca menos. Yo que menudeo por Lastres, me doy cuenta de que ahora hay muchos días en que no hay nadie pescando en el muelle, algo que era impensable hace unos años, y es que antes siempre había “algo que pescar”, ahora se pasan semanas sin que salga nada, y claro, la gente no acude.
En el tema caza, la Menor en Asturias depende casi exclusivamente de las arceas y de sus migraciones. Últimamente hay años malos y otros peores. Por consiguiente, cazadores de esta especie pocos, además de ser la mayoría de mi edad para arriba (tengo 58 calentitos), apenas hay relevo.
A pesar de que la Mayor tiene en general buena salud en cuanto a piezas se refiere, lo cierto es que también va a menos, y lo hace porque hoy día no está de moda ser cazador, es más, no está ni siquiera bien visto, y no hay relevo generacional ninguno.
Las cuadrillas tienen una media de edad de alta a muy alta, y en unos años no habrá relevo. Últimamente siempre digo que los jabalíes en unos años los van a tener que matar cazadores profesionales.
Así, a grosso modo y sin pormenorizar mucho para no alargarme, veo el asunto. Es más, en unos años las armerías tal y como las conocemos hoy en día habrán desaparecido. De hecho ya quedamos pocos, y es que esto se va al carajo irremisiblemente, y yo no veo ni nada ni a nadie en disposición de cambiar este rumbo para nada (si es que se puede cambiar el rumbo de algo, que también lo dudo).
A mí me gustaría más que a nadie que todo esto que os cuento no fuera así, que solo fueran figuraciones mías y que pudiera disfrutar siempre de mis aficiones y de mi trabajo, pero el horizonte que veo y mi propia experiencia me dicen que no.
Me queda todavía un tiempo para jubilarme, pero me da que como armero voy a tener que hacerlo antes de tiempo.
Probablemente seguirá habiendo cazadores y se seguirá pescando, pero de forma muy distinta a lo que veníamos haciendo hasta ahora. Yo no sé cómo será, pero sí sé que lo actual tiene los días contados, sobretodo en cuanto a la caza y a la pesca en el río se refiere..