Jaime

Por Pepe Monteserín (3 de Febrero, 2010)

Antes de que lo eche el demonio por su buena gestión o rebajen el presupuesto a límites irrespirables y nos mande a tomar vientos, quiero alentar al presidente de la Ópera de Oviedo, Jaime Martínez González-Río (también a su directiva) para que haga de tripas pulmón y siga trabajando por ese canto hermoso que, bien expresado, con habilidosos legatos, rápidas escalas y dulces cadenzas, permite que siga encendida la precaria vela que nos orienta, nos da moral y alumbra una vida anterior e interior afinada, acorde con partituras divinas, y olé. ¿Quién mejor que un neumólogo ha de dar soplo, aliento y espíritu a la ópera? Si los aplausos, para goce de los artistas, rematan de manera caótica la armonía de la orquesta, vaya, al final de temporada, mi anárquica emoción; aunque ya sabemos que en el foso, según algunos del sector, ha fallado el metal, sobre todo la plata.

Categoría: General | Febrero 2010 |

1 Respuesta a “Jaime”

  1. yomismo Escribió:

    Vaya mi aplauso para ellos por su trabajo. Añado que, si queremos un espectáculo de calidad, quizá habría que subir el precio de las entradas y abonos, además de apretarle las tuercas al Principado. La calidad cuesta, y los dos de pecho…ni te cuento. salud

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