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Gobierna la simulación
Por Luis M. Alonso (4 de Febrero, 2010)
El globo sonda no es una novedad en esta era de zozobra. El zapaterismo lo ha utilizado siempre que ha podido para calcular el efecto de sus decisiones en la opinión pública y en las encuestas. La idea de Gobierno de Zapatero es la de la subasta. Quién da más o quién da menos, ésa es la cuestión. Sobre esos interrogantes ha edificado su manifiesta incapacidad para resolver los problemas de los españoles.
La rectificación de ayer de un párrafo del documento enviado a Bruselas en el que se planteaba la idea de elevar de 15 a 25 años la base de las pensiones es el penúltimo ejemplo de esta política errática basada en la improvisación y el sondeo. Digo el penúltimo, porque no es descartable que a estas horas haya un nuevo anuncio sobre las jubilaciones o acerca de cualquier otro asunto susceptible de rectificar a los cinco minutos.
La propuesta de las pensiones era, al parecer, según comunicó el propio Gobierno a Bruselas, «una simulación» y, por eso, el párrafo se eliminó una hora después para no dar pie a malentendidos. Si se trataba de un ejemplo o de «una simulación», la pregunta es por qué estaba incluida en el programa de estabilidad que se remitió a la Comisión Europea. La ventaja de la pregunta es su fácil respuesta: por la empanada mental, los palos de ciego y la propia insostenibilidad del Ejecutivo que dirige Zapatero.
Una parte del socialismo le está pidiendo al Presidente cambios que proporcionen un «nuevo impulso político». Lo peor de todo es que los movimientos de banquillo en un Gobierno tan presidencialista no servirán de mucho si Zapatero sigue al frente de la nave. El problema, salvo algún que otro hecho personalizado en los ministros, empieza y acaba en él. Él es quien ejemplifica la simulación en cualquiera de los actos que conducen a España al mayor atolladero de su reciente historia. Aunque sólo fuese por un elemental sentido del ridículo, habría que reconocer que así es.

