Familia

Por Luis Arias

Alguien dijo que la enfermedad de transmisión sexual más incurable es la familia. Ana Karenina, de Tolstoi, arranca hablando de las familias dichosas semejantes entre sí, frente a aquellas otras que son infelices cada una a su manera. Pensemos en la familia socialista tras la debacle electoral. Se culpan los unos a los otros a través de unos manifiestos sin discurso donde no están ausentes los intereses de quienes no tienen destino laboral al que regresar, como los antiguos cesantes de la época canovista tan admirablemente plasmados por Galdós.

¿Y qué decir de las expectativas creadas ante el mensaje regio de esta noche, con lo que está cayendo a propósito de las filantrópicas actividades del yerno del Jefe del Estado, que, es seguro, hablará de sacrificios y de tiempos duros? Familia, municipio y sindicato. Sindicalistas que disfrutan de sus privilegios, empresarios que forman parte de todas las Cortes de los milagros de este país. Ayuntamientos endeudados hasta la médula.

En el reino de España, los sacrificios son para la plebe

Categoría: Opinión Comentarios(0) Enero 2012

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