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Escuche, doña Belén, escuche
Por Luis Arias
Esta tarde, doña Belén, mientras iba de camino a Lanio desde Pravia, bajo un cielo con nubes sueltas y desgajadas, grises y rojizas, con un avión que dejaba a su paso una anémica estela blanquecina, bajo esa luz del atardecer que nos invita al recogimiento, contemplaba también la soberbia belleza del tono ocre de los castañedos sobre el valle y no pude no preguntarme si en algún momento pasó por su cabeza plantearse hasta dónde, hasta cuándo y hasta qué extremo se conceden ustedes margen para seguir dando palos de ciego en sus incesantes inventos encaminados teóricamente a preservar la presencia del salmón en nuestros ríos.
Recordaba esta tarde, doña Belén, sus últimas declaraciones en LA NUEVA ESPAÑA, en donde buscaba usted una equidistancia que, se lo digo con todo el respeto, es falaz. No es de rigor enfrentar a ecologistas y pescadores. Mire, estos últimos son los primeros en desear que los ríos tengan vida y estén cuidados. No son depredadores que quieren acabar con todo, sino gentes que suspiran por ver los ríos en buenas condiciones y llenos de peces. Y, en cuanto a los ecologistas, ya está bien de utilizarlos como el muñeco de pimpampum que se lleva los golpes de todos. A una persona de su formación y conocimientos no necesito recordarle que el movimiento ecologista surgió en un mundo en el que «las condiciones objetivas» (¡con perdón!) lo exigían.
Puede haber pescadores poco cuidadosos y también ecologistas con exceso de celo. Pero lo que hace la excepción es confirmar la regla y no convertirse en generalidad. Insisto en que unos y otros, ecologistas y pescadores, desean lo mejor para nuestros ríos. Esbozar un discurso de enfrentamiento entre ambos colectivos, poniéndose usted en un punto medio que escenifique el equilibrio, resulta marrullero y demagógico.
Dicho esto, doña Belén, hay cosas que sigo sin entender en su política y en sus declaraciones. Por ejemplo, ya que hablamos de desvelos por el buen estado de los ríos, tenga la generosidad de explicarme por qué hay pueblos ribereños, éste en donde vivo sin ir más lejos, llamado Lanio, que continúan sin saneamiento. Tenga la bondad de explicarme también cuándo se piensa acometer la salida de las aguas residuales a su destino de forma que no contaminen los ríos. Y, ya de paso, me gustaría mucho saber si se piensan tomar decisiones para estudiar las causas que ennegrecen tanto las orillas del Narcea.
Porque, mire usted, doña Belén, partiendo de la base de que usted forma parte de un Gobierno de izquierdas (ji, ji, ji), quiero creer que ante todo están los intereses generales, que ustedes se afanan y se desvelan con el propósito de que todas las empresas cumplan las normativas medioambientales. Porque la izquierda plural y transformadora no puede ni debe tener otros objetivos que no sean el bienestar común.
Escuche, doña Belén, se lo ruego. ¿De verdad considera usted que lo más importante para preservar la presencia del salmón en nuestros ríos es restringir la temporada de pesca y reducir los cotos? ¿No habría otras medidas a adoptar?
Mire, para empezar, una mujer como usted, demócrata de pro, debería, entre otras cosas, negociar con los colectivos de pescadores y, de paso, escucharlos también a ellos, que, insisto, son en su inmensa mayoría los primeros interesados en que el salmón no desaparezca de nuestros ríos. ¿Es concebible, doña Belén, un pescador sin peces que capturar? ¿No cree que debería tratar con mayor consideración a los pescadores, intentar al menos que se sientan y se sepan escuchados?
Escuche, doña Belén, hay un convencimiento generalizado en el que coinciden casi todas las partes implicadas, espero que usted también. Un convencimiento que, como suele suceder en estos casos, es de Perogrullo. El tal convencimiento es que el estado de la cuestión, preocupante a decir verdad, no puede obedecer a una sola causa. Pues bien, ¿por qué no poner sobre la mesa todas las posibles causas y acto seguido plantear los correspondientes enfoques para abordarlas y atajarlas?
Es triste, muy triste, sospechar que ustedes sólo están dispuestos a adoptar medidas restrictivas contra la pesca del salmón. No voy a negarle que pueden, en parte, resultar inevitables, pero nunca serán suficientes.
Dicho esto, añadamos algo más. ¿No le parece que sería muy triste y desolador llegar a la conclusión de que, en primer término, no tienen voluntad de hacer las inversiones medioambientales necesarias, entre ellas, los saneamientos de los pueblos ribereños, y que, en segundo lugar, no están ustedes por la labor de exigir el cumplimiento de la normativa medioambiental a las empresas en cuyo proceso pueden estar implicados los ríos, empezando por la regulación de los cauces y siguiendo con los vertidos que pudieran existir?
Escuche, doña Belén. La cosa es seria, muy seria, y exige políticas rigurosas en su acepción más amplia.
Y es que, mire, hay sitios en Asturias, entre ellos los pueblos ribereños del bajo Narcea, en los que, a pesar de la fertilidad de sus vegas, el abandono y la despoblación son alarmantes. Añada usted a ello que el río Narcea, históricamente tan rico en truchas, anguilas y salmones, cada vez tiene menos vida.
¿Qué nos queda, doña Belén? ¿Qué nos cabe esperar de una izquierda gobernante que no protege nada de esto y que, eso sí, no deja de dar su visto bueno a invasiones eólicas?
¿Puede haber despropósito mayor? Las vegas, sin cultivar. El Narcea, sin apenas peces. Sólo florecen la maleza en los campos y los eólicos en las crestas de las montañas.
¿Existe para ustedes algo que pudiera llamarse políticas conservacionistas?
¿Aceptaría que la invitase a leer lo que Jovellanos consigna en sus Diarios acerca de estas tierras del bajo Narcea por las que viajó camino de Belmonte?
¿Sería para usted excesiva molestia informarnos acerca de las políticas medioambientales que tienen para estas comarcas, si las hubiere?
34 Respuestas a “Escuche, doña Belén, escuche”
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Noviembre 28th, 2009 at 17:45
Esta señora es un auténtico pufo político que sólo sabe atacar siempre a la parte más débil. Y no es capaz de argumentar nada de modo razonable.
Noviembre 28th, 2009 at 17:52
Como usted dice, y dice bien, ¿por qué una Consejeria que se llama de Medio Ambiente no hace los saneamientos de los pueblos, y, sin embargo, habla de su preocupación porel buen estado de los ríos?
¡Qué rostro tienen!
Noviembre 28th, 2009 at 18:30
¿Qué pecados cometió Asturias para tener que soportar a gente como doña Belén en el Gobierno autonómico?
Noviembre 28th, 2009 at 19:30
Tenemos muy cerca el embalse. Sabemos que hay empresas intocables a las que ni siquiera se les exige cumplir la normativa. Y no dejamos de indignarnos, como tú, cuando vemos que, en teoría, gobierna una izquierda que se arrodilla ante todo lo que huela a dinero.
Noviembre 29th, 2009 at 2:49
Esto es demasiado. Un Gobierno automómico que apuesta por la red Lada- Velilla, por una regasificadora, por el embalse de Caleao, por balsas de cianuro, por invasiones eólicas, y así sucesivamente, para hacer frente al peligro de desaparición de salmones en nuestros ríos, sólo tiene a bien poner restricciones a los pescadores.
Si eso no hace falta, si con esta política medioambiental del señor Buendía y de esta ilustre dama no habrá peces que pescar.
¿A quién quieren engañar?
Noviembre 29th, 2009 at 12:00
Querido amigo: enhorabuena por tus escritos, pero en particular por éste. Te felicito porque además eres comedido con esta gente.
Como sabes, en Belén había un lugar que estaba ocupado por la mula y otro el buey. Los otros, que son los importantes, no pintan nada: pastores, agricultores y pescadores no cuentan para Belén.
¡Qué País! Haxa salú
Noviembre 29th, 2009 at 14:02
Escuche don Luis, escuche: estando de acuerdo con usted en la mayoría de sus razonamientos, hay uno en el que creo que debería profundizar un poquito más, y no es otro que cuando dice que “los pescadores (y ecologistas) desean lo mejor para nuestros ríos”
El problema es qué significa “lo mejor” para los pescadores. Para los pescadores, “lo mejor” sería ríos llenos de peces, con ríberas limpias de “malezas”y árboles, con cómodos accesos y pasarelas por doquier, caminos y puestos hormigonados, sin troncos muertos en las orillas, y mucho menos en el cauce… y por supuesto, sin depredadores como el cormorán, la garza o la nutria que compitan con él por el preciado pez, ¿no cree?
A la inmensa, a la “inmensísima” mayoría de los pescadores lo que les interesa no sólo es poder pescar: es poder matar. Matar lo que pescan. De hecho, todas las Sociedades Colaboradoras de la Administración lo son por tener un centro de cría cuyo fin último es repoblar los ríos, pero no para conservar las especies, sino para “reponer” lo que antes mataron.
¿A cuántos pescadores conoce usted que disfruten viendo a una nutria cazar en “su” tramo? ¿A cuántos que les preste por la vida ver en un posadero de cormoranes cómo establecen sus jerarquías, o cuales son sus técnicas de caza?
Las medidas que tomó la Administración este año tenían que haberse implantado hace tiempo, y si no se hizo antes fue precisamente por la negativa de los pescadores.
De estas medidas, en mi opinión, como pescador y ribereño, algunas eran necesarias e inevitables, otras son escasas, y otras, como la de establecer dos días de veda a la semana son absurdas.
Por lo demás, en lo de exigir el cumplimiento a rajatabla de la normativa medioambiental y en lo de las inversiones en saneamientos, totalmente de acuerdo con usted; pero de esas cosas, alguna cuesta dinero y/o trabajo. En cambio, las restricciones a matar peces, -que no a la pesca-, son baratas. (No sé si en votos…)
Noviembre 29th, 2009 at 15:13
La Coordinadora ecologista denuncia el proyecto de una balsa de lodos en las proximidades de Cornellana, en Viescas se anuncia la apertura de una cantera que pone en peligro un acuífero con una enorme potencialidad. En Buspol, se hizo una barbaridad con el parabién de todas las instituciones.
Y, ante este panorama, sale doña Belén poniendo pegas a los pescadores de salmón.
¡Qué mayor daño al salmón que su política medioambiental!
Noviembre 29th, 2009 at 15:35
Doña Belén Fernández, defensora de en su momento Gold Mines y de los lobos y enemiga de los pescadores y ribereños.
¡Qué percal!
Noviembre 29th, 2009 at 17:23
Sí, amiga de los lobos y, de paso, de las multinacionales. ¡Qué izquierda tenemos!
Noviembre 29th, 2009 at 18:45
¿Por qué no se da una vuelta doña Belén por la ría de Miranda? Tendríamos mucho que decirle.
Noviembre 29th, 2009 at 19:13
¡Qué pareja hacen el señor Buendía y la señora Fernández despilfarrando dinero y agrediendo al medio ambiente!
¡Vaya dos!
Noviembre 29th, 2009 at 19:19
Estimado Pepe el Ferreiro:
Disculpa ante todo la tardanza en la moderación a tu comentario, pero no encendí el ordenador hasta este momento. Te agradezco tus ánimos y tu aliento.
Un saludo muy cordial, amigo.
Noviembre 29th, 2009 at 19:20
Don Tomás:
Le digo lo mismo que a Pepe el Ferreiro en cuanto a lo de la moderación en los comentarios. Y también quiero agradecerle sus observaciones.
Noviembre 29th, 2009 at 20:41
Es una buena noticia que Pepe el Ferreiro intervenga en este blog. Su voz, también crítica y conocedora del occidente de Asturias, también puede ser un buen apoyo para una zona de la que casi nadie habla en la prensa, salvo el titular de este blog.
Noviembre 29th, 2009 at 22:37
¿Y qué dice doña Belén de la trucha, que también está desapareciendo de nuestros ríos? ¿También eso es culpa de los pescadores? ¿Y qué controla doña Belén de los vertidos al Narcea, casi desde su nacimiento hasta el embalse de la Barca?
¡Qué tragaderas tiene esta buena señora!
Noviembre 30th, 2009 at 0:21
Nada, Cangués, nada tiene que decir. Doña Belén no tiene en mente exigir cumplimientos de normativas medioambientales a las empresas importantes. El respeto, ante todo.
Noviembre 30th, 2009 at 9:51
Es cierto que los pescadores y ecologistas coincidimos en muchas cosas, pero no en todas, porque unos y otros tenemos diferente papel en los rios. Es tambien cierto que el furtivismo en sus muchas formas esta realizado mayoritariamente por pescadores, es verdad que los que no lo practican lo conocen y no lo denuncian.
Desde la Coordinadora Ecoloxista estamos hartos de denunciar, que las depuradoras rurales no funcionan despues de llevar años construidas, de vertidos de arena a los rios por las canteras, del salto termico de las aguas que se usan para refrigerar, de la perdida del bosque de ribera, de la canalización de los rios, todo esto estamos solos y nunca hemos visto a los pescadores pidiendo lo mismo.
Solo piden matar cormoranes, nutrias y garzas de momento, ya veremos lo que piden mas adelante.
Noviembre 30th, 2009 at 12:20
Estoy de acuerdo con Arias. Pequeñas matizaciones: los Pescadores son quienes están manteniendo los ríos y su vida, propiciando la limpieza de los margenes,… Lo del pescador que quiere o no matar, según. ¿Qué puede hacer un pescador con cincuenta o sesenta truchas?. Si fuesen pequeñinas, bien fritas pa mordei les cabeces…
En serio, si se quiere conservar la vida en los ríos (y el rey salmón) habrá qué pensar como se ha llegado a ésto, y por ejemplo, qué pasa con las presas (que el la parte pacífica de Estados Unidos y Canadá está acabando con la especie que alimentaba no solo a los humanos, también a los osos).
Yo recuerdo en mis años mozos que en el desmacho de Manuel de la Torre, en el San Luis, tenía una máquina de pescar salmones (que, en grande, está en el centro de Pravia) y que siempre me pareció un artilugio formidable. Tampoco me olvido de aquellos paisanos de Sobrescobio que pescaban a mano (y con las dos manos).
Volviendo al principio, restringir la pesca deportiva para preservar la vida en los ríos a estas alturas de la jugada, es una enorme gilipollez.
Noviembre 30th, 2009 at 15:32
Una cosa es cierta: hay demasiados pescadores y muy pocos salmones. Es algo que se debe racionalizar, pero no de la manera en que lo hace doña Belén.
Por lo demás, felicito al autor del artículo por su claridad y valentía.
Noviembre 30th, 2009 at 15:36
Koldín, ¿estudiaste en el San Luis de Pravia? Por los recuerdos que desgranas en tus comentarios, diría que representas muchas cosas de la Asturias de nuestra generación. Y eso me encanta.
Noviembre 30th, 2009 at 15:42
Escucha, Fruti:
Lo primero, quiero agradecerte que participes en mi blog con tus comentarios. Dicho esto, me atrevo a sugerirte que tengas en cuenta que el daño que se hace a los ríos no viene de los pescadores, sino de una política medioambiental que, según se mire, o bien no existe, o bien su laxitud para con determinadas empresas alcanza lo escandaloso.
Noviembre 30th, 2009 at 16:00
¿Y el señor Arce, que está en una coalición que apoya el Gobierno de Areces, tiene algo que decir sobre la política medioambiental de doña Belén?
Noviembre 30th, 2009 at 17:31
En el San Luis me estudiaron más que estudiar…Solo recuerdo con claridad a Mero, aquel cubano que tenía el director-alcalde y de los vasos de leche con galletas. Eso sí tuve algún provilegio ya que el profesor de inglés, Pepìto Morán, era “canecho” como yo, y todos los “canechos” venimos del único sitio (en tierra firme)desde donde se ven la confluencia entre el Nalón y el Narcea: Forcinas de Arriba.
Al del Puente… La repoblación de salmones (y sobre todo que sigan su ciclo) es harto complicada. Menos complicado en “cultivarlos”. Como paso previo:
1. Hay que depurar todas las cuencas de los ríos (incluidos los ríos “mineros”: no por los salmones y sus parientas, sino porque así lo fija la UE). Una vez que se consiga esto…
2. Hay que facilitar el discurrir del salmón por el río, facilitando el que pueda superar presas y otros obstáculos puestos por el hombre
Esta paisana a la que citáis (yo vivo lejos) está dispuesta, para empezar a hablar, a clausurar explotaciones mineras e industriales desde ya?.
Noviembre 30th, 2009 at 18:19
Koldín, esta buena señora está dispuesta a poner una alfombra roja a quienes instalan balsas de cianuro, al tiempo que regaña a los ganaderos que quieren defenderse del lobo. Ya ve lo que tenemos, amigo.
Noviembre 30th, 2009 at 19:35
A Salense:
Yo tengo un buen amigo que es dictor y catedrático de Ecología y no es ecologista…que son cosas distintas. Asimilar ecología a izquierda es una contradicción en sí misma. Habrá gente de izquierda que, además, es ecologista (aunque es rara). A los de los lobos y los muladares para buitres … lo llevaba yo cerca de alguno a pasar un mes.
Noviembre 30th, 2009 at 23:25
Koldín: lo de la contradicción entre ecología e izquierda sería un debate muy interesante. Como sabe, a veces, la contradicción resulta muy clarificadora, como tantas veces demostró Unamuno.
Pero, aparte de eso, a muchas gentes les vendría muy bien darse cuenta de que la principal especie a proteger en el medio rural de Asturias es el paisano que aún queda en los pueblos.
Diciembre 1st, 2009 at 10:35
Quisiera agradecer al señor Arias la defensa que hace del movimiento ecologista, colectivo denostado como pocos y casi siempre con falsas argumentaciones como las millonarias subvenciones que reciben.
Habría que decir que mientras las sociedades de pescadores son subvencionadas año tras año por ejercer tareas que debería llevar a cabo la propia administración (repoblaciones, limpieza de ríos, etc)a día de hoy, no existen en Asturias ninguna convocatoria de subvenciones para los grupos ecologistas, lo cual deja bien a las claras el talante de esta administración tan progresista que nos gobierna.
Por último respecto a la responsabilidad de los pescadores, tampoco se trata de demonizarlos pero la pesca del salmón, tal y como la conciben hoy en día la mayoría de aficionados, consiste en matar peces, y por tanto, me parece lógico que eso sea lo primero que hay que evitar o reducir en una situación como la actual.
Los pescadores no pueden mirar hacia otro lado y más cuando el número de licencias lleva aumentando sin parar desde hace años.
En cualquier caso los máximos responsables tienen nombres y apellidos: Fernandez, Gaona, De la Hoz y todos aquellos que llevan años sin gestionar nuestros ríos o haciéndolo de manera tan nefasta que ahora vemos las consecuencias.
Lo pero de todo es que estas mismas personas son las encargadas de revertir la situación, así que las esperanzas de que la cosa mejore son nulas.
Diciembre 1st, 2009 at 12:47
¿Y por qué se habla sólo del salmón? Dese una vuelta oir el Pigüeña la Vice,
Diciembre 1st, 2009 at 13:00
Por el Pigüeña, quise decir, y explique por qué no hay truchas apenas.
Diciembre 1st, 2009 at 15:49
Ponderado y sensato el comentario de Jose. Lo peor de todo es que acierta cuando dice que poco se puede esperar de las medidas que tomen lo que hasta ahora sólo cosecharon fracasos.
Mientras, doña Belén, feliz y contenta, sobre todo cuando sueña con balsas de cianuro y presas en Caleao.
Diciembre 1st, 2009 at 18:00
Muchas gracias de nuevo al titular del blog. De parte del río Narcea
Diciembre 1st, 2009 at 20:47
¿A qué se dedicaba esta mujer antes de entrar en la subasta de poner el paisaje asturiano en venta?
¡Qué asco me dan!
Diciembre 2nd, 2009 at 11:45
La popularidad de la Viceconsejera es estratosférica.