Tras los apagones

Por Luis Arias

Alerta naranja, vendaval anunciado, endiablada ventolera nocturna en el suroccidente asturiano. Noche del pasado viernes, con √°rboles que fueron doblegados de continuo, con ventanales y balcones que tuvieron una oportunidad pintiparada para dar buena prueba de su resistencia. Con el miedo a que algunos tejados sufrieran desperfectos considerables. Noche en que las casas de estos parajes no vivieron atm√≥sferas sosegadas. Leer el resto de la entrada »

Categoría: Bajo Nal√≥n Comentarios(10) Enero 2009

Las novelas poemáticas de Pérez de Ayala

Por Luis Arias

perezdeayala.jpgSeg√ļn Valle-Incl√°n, P√©rez de Ayala era demasiado inteligente para escribir novelas. Y lo cierto es que, trat√°ndose de un escritor con un prestigio m√°s que merecido, el autor de ¬ęBelarmino y Apolonio¬Ľ no s√≥lo estuvo adscrito desde siempre a la inmensa minor√≠a, sino que adem√°s todos los intentos que se hicieron de hacer llegar su obra al p√ļblico lector, tambi√©n en Asturias, estuvieron muy lejos de conseguir sus objetivos.
En todo caso, hay que seguir luchando para que, al menos en su tierra, sea le√≠do por el p√ļblico m√°s joven y exigente. Ojal√° contribuya a ello la iniciativa que acaba de tomar la editorial KRK de editar sus ¬ęNovelas poem√°ticas de la vida espa√Īola¬Ľ. De ellas vamos a hablar en el presente art√≠culo. Leer el resto de la entrada »

Categoría: La Nueva Quintana Comentarios(8) Enero 2009

Divagaciones en torno a la Fayona de Eiros

Por Luis Arias

Una tarde, habr√° de esto poco m√°s de un a√Īo, en uno de mis habituales paseos a la orilla del r√≠o, me encontr√© con unos enormes √°lamos ca√≠dos, desplegados en direcci√≥n a la otra orilla, como si la posici√≥n en que hab√≠an quedado plasmase una especie de √ļltimo intento ag√≥nico por alcanzar el otro lado, su particular m√°s all√°. Es el hecho que, aun derrumbados, siguen recibiendo el contacto de las aguas del Narcea que en todo momento tanto contribuyeron a darles vida. Y es el hecho que, como espectral testigo de la existencia de estos √°rboles, a√ļn siguen en pie una especie de grandes paredes terrosas, a la manera de los muros de una casa derruida sin techos ni suelos. Tapias de tierra como trincheras entre el camino pedregoso y el r√≠o. Tapias como sepulturas de las ra√≠ces de aquellos √°rboles que ya no est√°n en pie. Ra√≠ces que vienen a ser la osamenta esparcida de los √°lamos. Confieso que es honda la impresi√≥n que me causa lo descrito. Leer el resto de la entrada »

Categoría: Bajo Nal√≥n Comentarios(19) Enero 2009

Cuando Dios viaja en autob√ļs

Por Luis Arias

La discusi√≥n sobre la existencia de Dios no se libra en los libros, ya no se ubica ni en el √°mbito teol√≥gico, ni en el filos√≥fico, ni en el cient√≠fico. La cosa se ha vulgarizado tanto y tanto que se encuentra ya a pie de calle. Sab√≠amos de la omnipresencia de Dios, de su ubicuidad, que lo hac√≠a estar tambi√©n en los pucheros. Pero nunca nos hubi√©semos imaginado que tan eterna discusi√≥n terminase con leyendas andantes en el transporte p√ļblico. Ya no se trata de divulgar la idea de Dios frente a la defensa del ate√≠smo, o viceversa: de lo que se trata es de ¬ędemocratizarlo¬Ľ, de simplificar la cuesti√≥n a una frasecita andante, frasecita sin argumentos. S√≥lo un eslogan. Hasta aqu√≠ hemos llegado, oiga. Leer el resto de la entrada »

Categoría: Libros Comentarios(23) Enero 2009

Dama en la nieve

Por Luis Arias

Fue a esas horas en que la ma√Īana a√ļn es noche. Desde el alto de la Cabru√Īana se divisaba el singular resplandor de la nieve en las monta√Īas que daba tono a los momentos previos a la aurora de una jornada en que las bajas temperaturas eran, m√°s que un pron√≥stico, toda una certeza. De hecho, por la tarde, hasta el Naranco pudo posar nevado para una estampa navide√Īa con algunos d√≠as de retraso. De hecho, a mediod√≠a, trape√≥ en Salas, eso s√≠, sin cubrir. Pero, con todo, el temporal de nieve abandon√≥ Asturias antes del pasado fin de semana sin llegar a asentarse en la mayor parte de nuestra geograf√≠a. La nieve, ya de por s√≠ silenciosa, nos visit√≥ fugazmente, como a hurtadillas. Tras ella, las temperaturas bajo cero; tras ella, la crudeza del invierno con las heladas que se apoderaron de suelos y tejados. Leer el resto de la entrada »

Categoría: Bajo Nal√≥n Comentarios(20) Enero 2009

La Asturias que pone la mano (A propósito de la financiación autonómica)

Por Luis Arias

As√≠ es y as√≠ nos parece. Asturias no puede alegar crecimiento de la poblaci√≥n para recibir m√°s dineros al Estado porque lo que sucede es justamente lo contrario: no s√≥lo envejecemos, sino que adem√°s cada vez somos menos. Asturias tampoco encuentra asidero para recibir un plus financiero sobre el pretexto la dispersi√≥n de sus habitantes, puesto que casi todos residen en el √°rea central. Asturias no dispone de un conejo en la chistera como el que acaba de sacar el Presidente gallego: aqu√≠ la lengua aut√≥ctona no tiene car√°cter oficial y, en consecuencia, no vale demandar dinero al Estado para el desarrollo del bable. Leer el resto de la entrada »

Categoría: Opini√≥n Comentarios(15) Enero 2009

Días de Enero

Por Luis Arias

No sabr√≠a decir muy bien qu√© vi primero durante mi infancia: si los car√°mbanos en d√≠as de fr√≠o intenso o las estalactitas colgando en la primera cueva prehist√≥rica que visit√©. En cualquier caso, su parecido es inquietante. De lo que tengo constancia y consciencia es de que, a pesar de que la temperatura ambiente no invitaba a las contemplaciones, una tarde de enero, siendo ni√Īo, me qued√© mirando asombrado los car√°mbanos que colgaban del muro que protege del norte una parte de la finca de esta casa. Al otro lado del muro, los naranjos y limoneros sobreviv√≠an con dificultad, soportando temperaturas tan g√©lidas para las que no tienen muchas defensas. Y, a unos 400 metros del Narcea, √©ste se dejaba o√≠r con fuerza tras las √ļltimas crecidas invernales. Leer el resto de la entrada »

Categoría: Bajo Nal√≥n Comentarios(15) Enero 2009

Intrahistoria de Gij√≥n (Sobre el libro Jos√© Antonio Mases “Todos los d√≠as Gij√≥n”)

Por Luis Arias

¬† Poner orden a la hora de plasmar los trabajos y los d√≠as de una ciudad mediante 40 cap√≠tulos, tan breves como intensos, donde desfilan personas, obras y acontecimientos que han sido y siguen siendo art√≠fices de la ciudad en la que naci√≥ la mente m√°s brillante de la Ilustraci√≥n espa√Īola supone, sin duda, un reto fascinante para quien tenga ambiciones literarias que vayan m√°s all√° de la notoriedad inmediata, o del encargo de ocasi√≥n. Mases ha afrontado con envidiable fortuna el envite con el libro que acaba de ser presentado en el Consistorio gijon√©s. Alambicar lo esencial de la historia de una ciudad es incurrir de lleno en la intrahistoria. Tarea de s√≠ntesis, de fina y dificultosa selecci√≥n, donde todo exceso distorsionar√≠a, donde ciertas ausencias desvirtuar√≠an. Algo as√≠, como decimos, es un desaf√≠o lleno de escollos. De este reto, como tambi√©n consignamos, sale airoso Jos√© Antonio Mases. Leer el resto de la entrada »

Categoría: La Nueva Quintana Comentarios(9) Enero 2009