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La azucarera de Pravia, vestigio del 98 asturiano
Por Luis Arias

Hubo un tiempo en que en Asturias estaba casi todo por hacer, según un brillante atisbo que dejó consignado un lector en el blog que tengo en este periódico a propósito de mi anterior entrega en esta serie sobre las lavanderas canguesas. Acaso fuese más preciso decir que hubo un tiempo en que Asturias decidió que había llegado la hora de los grandes proyectos, tocante a infraestructuras ferroviarias y a industrias. Hablamos de vísperas, de inicios, de esplendores. Hablamos de las primeras décadas del siglo XX. Hablamos, en este caso, de la ejecución de un gran proyecto en Pravia, de suAzucarera. El 98 en Asturias. Hablamos de una Asturias con voluntad de reponerse de las consecuencias de la pérdida de Cuba.Ya en 1898, se crea enVillaviciosa una Azucarera, justo un año después de la inauguración de su fábrica de sidra más legendaria. Al año siguiente, se erige laAzucarera enVillalegre, enAvilés. Se trataba de poner los medios para la producción de azúcar, aprovechando la potencialidad agrícola de nuestro campo, cosechando en él remolacha. Hablamos, que no es poco, de un 98 industrial en Asturias, que, miren por dónde, es uno de nuestros grandes tesoros en lo que a arquitectura industrial se refiere. Hablamos también, como tengo escrito, de la época más prestigiosa de nuestra Universidad. Hablamos de un momento histórico en que Asturias es visitada por grandes figuras de las letras y el pensamiento. Hablamos de una etapa, al menos hasta bien entrados los años veinte, en que esta tierra fue el principal vivero del orteguismo, tras el encuentro en Gijón durante el verano de 1914 entre FernandoVela y Ortega. Hablamos, en fin, de una Asturias que fue vanguardia. Ocupémonos ahora del surgimiento de la Azucarera de Pravia. LaAzucarera de Pravia. Según atestigua la documentación disponible, «el 7 de noviembre 1899 se concede autorización a Luis Longoria Casares, como presidente del consejo de administración de la sociedad Azucarera de Pravia, para construir la fábrica y sus dependencias, una zona para entrar a los terrenos de la sociedad, la explotación de canteras y el tendido de una vía Decauvillle, destinada al transporte de materiales». El 15 de mayo del año 1900, «El Nalón» habla con entusiasmo de este gran proyecto: «Se calcula que en esta fábrica se podrán moler 350 toneladas diarias de remolacha, y el importe total de su costo ascenderá, según los datos hasta el presente recogidos, a 1.750.000 pesetas. La casa constructora de la maquinaria, que es alemana, de Brannschweig, tiene el compromiso de dar todas las instalaciones en condiciones de hacer las primeras pruebas el día 20 de septiembre, y de entregar la fábrica moliendo en marcha ordinaria para el 15 de octubre». Y concluye: «Únase a todo lo expuesto la fertilidad y riqueza de las extensísimas vegas con que cuenta la Azucarera de Pravia en su zona de cultivo desde la desembocadura del Nalón hasta Peñaflor y desde Forcinas a San Martín de Miranda, y fácilmente se comprenderá que no hay ni puede haber enAsturias una azucarera que reúna mejores, ni aún iguales, condiciones, sobre todo después de construido el ferrocarril de Uno a San Esteban, cuyos trabajos se llevan ya verdadera rapidez». La fábrica entraría en funcionamiento en 1900. Sin embargo, sólo permanecería abierta su producción hasta 1903. Estamos tratando, por tanto, la historia de un fracaso, de un gran proyecto, viable sobre la teoría que, sin embargo, no respondió a las expectativas. Parece ser que el contenido sacárico de la remolacha no iba más allá del 8 por ciento. Así pues, la baza principal era la fertilidad de las vegas del bajo Nalón y del bajo Narcea, potencial que, a día de hoy, tras la brutal reconversión que vino sufriendo el campo en Asturias, sigue estando ahí en espera de una políticas y de unas voluntades emprendedoras que, inexplicablemente, no se manifiestan. Y, de un tiempo a esta parte, uno de los grandes proyectos delAyuntamiento de Pravia es la rehabilitación de este edificio, donde se ubicará una casa del salmón, además de dependencias administrativas municipales y autonómicas. De entreno.A poco que se repare en la fotografía que glosamos, no puede pasarnos desapercibido el hecho de que, en primera línea, aparezcan niños, es decir, el potencial de futuro, valor añadido a la imagen de una carga metafórica que alcanza lo inconmensurable. La factoría a punto de estrenarse. Delante de ella, niños del año 1900. Factor humano y factoría como garantes de futuro. En 1900, contaba el concejo praviano con 9.441 habitantes. En realidad, si tras el abandono de una casa, los gatos son, por lo común, los últimos en marcharse, en este caso, los niños siempre frecuentaron las dependencias de la Azucarera. Con sus instalaciones vacías, son muchos lo que aún pueden atestiguar sus correrías y juegos por aquellos grandes espacios que permitían expansión a las fantasías infantiles. Futuro industrial con el pasado a cuestas. Cerca, el Nalón, no sólo en lo geográfico, sino también en lo histórico. Hablamos de un río de una riqueza salmonera impresionante hasta que la minería lo ennegreció. Hablamos de un río que sigue almacenando en su interior los restos de la época de mayor producción minera de Asturias. Me permito, a este respecto, insistir en que las comarcas del bajo Nalón tendrían que haberse beneficiado de los fondos mineros, habida cuenta de las consecuencias de esa actividad del río que las baña. Pero sigamos con la fotografía. Aquellos niños y aquel emplazamiento que miraban al futuro propio y al de esa explotación a cuyo pie posan. Pravia, su Azucarera, como herramienta transformadora de parte importante del potencial agrícola de las vegas más cercanas, como depositaria de esa riqueza, como desembocadura de sus trabajos y sus días. Un proyecto que, aunque malogrado, da cuenta de una capacidad de iniciativa que hoy añoramos y envidiamos. Se estrenaba el siglo XX, no con afán de lamento ni con enfermiza debilidad por las ruinas, sino con ímpetu, con fuerza, con vértigo de un futuro que nadie quería perderse. ¡Qué relatos y qué novela coral podrían contar las biografías de esos niños que posan al lado de la factoría con la vista puesta en un nuevo siglo del que se esperaba que nos librase de las legañas de un mundo que sesteaba! Si algo atestigua la Azucarera es la consistencia de un proyecto, con independencia de su fracaso. Consistencia que lo hizo permanecer en pie durante 108 años.
7 Respuestas a “La azucarera de Pravia, vestigio del 98 asturiano”
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Septiembre 2nd, 2008 at 11:50
Acierta usted de pleno al hablar de un 98 asturiano. Lo cierto es que lo que lleva de andadura por los princpios del siglo XX en esta tierra le está sirviendo para ello, en lugar de esa prosa nostálgica y ñoña que suelen suscitar a muchos este tipo de estampas en sepia.
Septiembre 2nd, 2008 at 18:53
¡Qué hermosa metáfora representan, como dices en tu texto, esos niños que posan a pie de foto. Aquella fue una apuesta de futuro.
La nostalgia que nos hace sentir tu artículo es por aquellos tiempos en que había proyectos y ambiciones.
Ahora es tiempo de museos y subvenciones.
Septiembre 2nd, 2008 at 19:03
Luis, sigo con atención los artículos que publicas. Como te dije en su momento, te leo y te escucho dar clase, aquellos años en que te tuve de profesor 3 años consecutivos desde 2ª de BUP hasta COU.
Y últimamente aprendo mucho con esta páginas que vienes escribiendo en verano comentando fotos antiguas de distintos lugares de Asturias.
Y me permito decirte, profe, que a tus antiguos alumnos de Tineo nos debes un artículo de éstos que tenga como referencia una foto antigua de nuestra villa.
¡No te perdonaríamos que, habiendo hecho una página sobre Tineo, no escribieses otra al menos sobre Tineo!
La harás, ¿verdad?
Septiembre 2nd, 2008 at 19:07
Perdón, quise decir que, habiendo hecho una sobre Cangas, no escribieses otra al menos sobre Tineo.
Menudo fallo!
Septiembre 4th, 2008 at 16:07
Una vez más, felicidades por tu articulo sobre la azucarera. Como praviano, siento pena y verguenza por la clase politica que nos toca padecer.Como tu muy bien mencionas,las fertiles vegas del Nalón y del Nacea continuan ahi, impasibles,cada vez mas llenas de “bardayos”, esperando las manos y la inteligencia de alguien que sepa explotar el gran potencial economico que tienen.Tenemos los mejores valles de Asturias, el mejor micro-clima para cultivar con exito casi de todo, sin embargo,nuestros “brillantes politicos”, en lo unico que piensan es en construir mas espacios burocraticos, como si ya no tuvieramos bastantes.Nadie quiere saber nada de poner en marcha una gran empresa hortofructicola, con sus correspondientes factorias envasadoras de productos¿cuantos puestos de trabajo se podrian generar?.Pero no, es mas intersante producir bandejas de plastico, (que no digo que este mal) para venderlas a las comunidades a las que exportamos cada año los cientos de toneladas de kiwis que producimos en el bajo Nalón.¿ NO seria mas interesante el poder nosotros, en Pravia, transformar esas producciones? ¿ no nos quedaria mas dinero en la zona? ¿ no generariamos mas puestos de trabajo?. LO dicho, una pena que nuestros politicos, locales, regionales y nacionales, no tengan mejor visión de lo que podria ser un gran proyecto de futuro.Pues no debemos olvidar, que la produccion de alimentos es algo que dificilmente fracasa.
En fin, Luis, gracias por tu recuerdo de la Azucarera praviana, por refrescarnos la memoria sobre aquellas gentes emprendedoras y luchadoras, que por desgracia tanto escasean en los tiempos que nos toca vivir.
Septiembre 5th, 2008 at 20:39
Habla usted muy bien de un tiempo en el que Asturias creyó en sí misma, en el que el futuro estaba puesto, no en la ssubvenciones, sino en nuestros recursos.
Razón tiene Trasgu. ¿Qué lejos queda eso!
Septiembre 6th, 2008 at 14:06
Termino de leer, D. Luis, su columna sobre la azucarera de Pravia y el 98 asturiano. Me llena de ternura la fotografía de los niños con la fábrica al fondo, que usted ha glosado de con variados y convincentes argumentos ; personalmente, se me viene a la mente que de aquella época plagada de dificultades seguramente existían en Pravia y en toda Asturias otras fotografías de niños más harapientos y desnutridos que los de la fotografía que nos ha seleccionado pero que evidentemente no tienen nada que ver con la imagen que han querido dar unas personas emprendedoras y con sentido práctico, que a buen seguro les movía la idea de superación de esa situación; discúlpeme por la observación, que desde su acertado repaso al contexto histórico de la época no tiene lugar. No lo puedo remediar, he nacido en los años cuarenta en el seno de una familia muy humilde conservo alguna fotografía similar a la que estamos viendo, de buena apariencia y bien nutrido para la época lo que no me lleva a olvidar la triste realidad social, como estoy seguro que a usted tampoco.
Opino modestamente que terminaremos en una situación más tarde o más temprano en la que se necesitarán emprendedores como aquellos, de los que no estamos nada sobrados, que sepan dar un sentido social a sus recursos aprovechando la gran potencialidad agrícola y hortofructícula de las incomparables vegas del Narcea que tanto le preocupan a usted y a muchas personas conocedoras de la comarca y con sentido común. Permítame recordar que en una vega de las que hacia usted referencia, La Rodriga en Cornellana, ya nos están repitiendo en los medios las autoridades, día si y día no, que está vendiendo parcelas un “emprendedor” privado para un supuesto polígono industrial, el resto de la vega quedará a merced de la maleza, y cuando esto ocurre todos sabemos que en caso de inundación el agua penetra por entre los árboles y arbustos en forma de arroyos arrastrando hacia el mar la capa de tierra vegetal que nos han dejado nuestros antepasados con mucho esfuerzo. Consumadores de este desaguisado son: El Gobierno Municipal por un lado y de otro lado la Autoridades Autonómicas, las que parece que se han dotado de dos varas de medir legales: por un lado se habla de respetar las cuencas de los ríos inundables para después limitar a 200 m. la protección de los márgenes con esta normativa se lavan las manos como aquel Pilatos; lo cierto es que la vega de la Rodriga es inundable como todas las personas mayores de la zona saben porque la han visto inundada más de una vez; el gran problema no será tanto la posible inundación del futuro polígono que técnicamente se puede resolver asentándolo en una cota más alta, solución costosa, como que esta solución limita la zona de expansión de la crecida y lo que harán por tanto es inducir velocidad a la riada que irá a causar daños irreparables aguas abajo. Para mí es la ley natural, para otros más cultos puede ser la ley de la gravedad tal vez. O puedo estar rotundamente equivocado, de ser así lo siento y pido disculpas.
Pienso que el edificio de la fábrica debe consevarse al menos otros 108 años; en cuanto al museo del salmón tengo mis reservas por la realidad que estamos viviendo: ideas de museo y festejos del salmón en Cornellana, en Pravia y cada vez menos salmones, al menos en cornellana. ¿Qué pasa con los salmones?; ¿qué pasa con las anguilas, que no hay ninguna?. Parece que a nuestros gobernantes les va bien la política de los “chiringos” electoralmente en lugar de buscar remedios a estos interrogantes, que en alguna medida los puede haber.
Adelante, hombre sincero y valiente.
XAN