Y entonces llegó Aznarín

Por Luis Arias

El alcalde mosc√≥n, Antonio Rey,¬†como primer telonero. No estuvo brillante. Sarta de t√≥picos y una queja en torno a c√≥mo fue tratado en la reciente inauguraci√≥n de la variante de Grao, donde no se le dio el uso de la palabra. Lo malo es que tendr√≠a que haberla tomado antes, protestando por un retraso en cuya casu√≠stica pes√≥ m√°s la agenda de la Ministra que el bienestar del pueblo soberano. Leer el resto de la entrada »

Categoría: Bajo Nal√≥n Comentarios(6) Febrero 2008

TRAS EL DEBATE

Por Luis Arias

M√°s mordaz Rajoy. Zapatero no se baj√≥ de su optimismo, acaso desmesurado para el sentir general. En aquello que pudo haber hecho m√°s da√Īo a su antagonista, como la no aceptaci√≥n de la derrota de 2004, as√≠ como la utilizaci√≥n del terrorismo, olvid√°ndose de lo que Aznar hab√≠a dicho en su momento, no tuvo la suficiente perseverancia para arrinconar a Rajoy, le falt√≥ contundencia. Leer el resto de la entrada »

Categoría: Opini√≥n Comentarios(10) Febrero 2008

Riopedre y sus or√°culos

Por Luis Arias

Cruzado de la causa (parodiando el t√≠tulo de una novela valleinclanesca) en pro de la asignatura que tiene por nombre Educaci√≥n de la Ciudadan√≠a y principal mandatario de una Consejer√≠a con abultado n√ļmero de asesores sobre cuyo argumentario para sus nombramientos no quiere usted pronunciarse. Leer el resto de la entrada »

Categoría: Ense√Īanza Comentarios(6) Febrero 2008

Del Narcea al Nalón

Por Luis Arias

Lo tengo escrito: la met√°fora m√°s perfecta que conozco de lo que pudo haber sido y no fue es lo que queda de aquellas obras ferroviarias que ten√≠an la intenci√≥n de comunicar Cangas del Narcea con San Esteban de Pravia. Esto puede ser contemplado en el trayecto de la llamada Ruta del Salm√≥n, entre Lanio y Cornellana. T√ļneles y hormig√≥n como testigos de algo que nunca lleg√≥ a hacerse. No se trata ya de descargar lamentos por una de las muchas oportunidades malogradas, sino de incidir en un problema presente.
Lo que el Narcea y el Nal√≥n determinaron unir sigue sin vertebrarse en lo que al transporte p√ļblico se refiere. Ello supone, para las gentes que habitan estas localidades, estar incomunicados con respecto a Avil√©s, ciudad que siempre estuvo llamada a ser la capital de referencia del occidente asturiano. Alguna vez record√© que Palacio Vald√©s se refiri√≥ en sus memorias al llamado ¬ęjam√≥n de Avil√©s¬Ľ, que, en realidad, era el de Tineo, pero que se comercializaba en la villa, donde tantas vivencias consign√≥ el novelista asturiano.
Seguro que se puede arg√ľir aquello de la rentabilidad, m√°xime con el baj√≥n demogr√°fico, que en estas comarcas sigue yendo a m√°s. Ante semejante argumentario, me atrever√≠a a sugerir que lo que falta, sobre todo, es voluntad pol√≠tica. Podr√≠a aprovecharse el transporte escolar, que lo hay entre Cornellana y Pravia. A ello habr√≠a que a√Īadir que si las villas asturianas son, como editorializaba este peri√≥dico el pasado domingo, un potencial considerable, ello podr√≠a verse incrementado y favorecido con unos servicios de transporte que siempre abrir√≠an posibilidades, sobre todo pensando en una poblaci√≥n, cada vez m√°s envejecida, que no siempre est√° en condiciones de desplazarse conduciendo un veh√≠culo.
Lo que los r√≠os decidieron unir no lo deben separar las pol√≠ticas insensibles que no reparan en las necesidades de las gentes del campo, que llevan demasiado tiempo soportando una mengua inconmensurable en sus derechos con respecto a aquellos que disfrutan quienes habitan en los n√ļcleos de poblaci√≥n m√°s ¬ęimportantes¬Ľ.

Categoría: Bajo Nal√≥n Comentarios(2) Febrero 2008

Territorio

Por Luis Arias

Hay una luz más que gozosa tan pronto rompe la amanecida. No resplandece, no deslumbra. Tampoco ciega, ni siquiera obnubila. Vendría a ser un destello apenas perceptible. Es el río que despierta. Es el Narcea al saberse visible. Es el principal reclamo de estas vegas y valles, también en lo estético.

Hay tardes que dejan al irse una ambici√≥n de claridad que no cesa, potenciando que tras el crep√ļsculo, en plena noche, puedan ser vistas tan distintas monta√Īas en formas y tama√Īos que configuran un singular mosaico cuya contemplaci√≥n puede dar paso a emociones est√©ticas verdaderamente irrenunciables.

Hay, en estos parajes del bajo Narcea y del bajo Nalón, tesoros paisajísticos que están ahí para ser protegidos. Por eso no puedo no suscribir el contenido de la carta que publica en este periódico don José Luis Suárez Rodríguez dando la voz de alarma en torno al destrozo que pueden causar los parques eólicos si prosigue la tendencia a ocupar la mayor parte de nuestras sierras con ellos. Por eso, cuando se habla de suelo industrial, espero que se tenga una sensibilidad mínima para no poner en peligro un río como el Narcea. Por eso, algo que en principio parece una buena noticia, es decir, que los ayuntamientos asturianos puedan incrementar sus ingresos por instalaciones de este tipo, amenaza con volverse inquietante si lo que prima es el afán recaudatorio.

Territorio. Territorio salense y praviano. Bajo Narcea y bajo Nalón. Quienes están encargados temporalmente de administrarlos conviene que no pierdan de vista que no tienen derecho a poner en riesgo una herencia de siglos que es de todos.

Son pocas las cosas que har√≠an remover huesos en las tumbas y que, a d√≠a de hoy, tienen capacidad para alterar altamente la epidermis. √Čsta es una de ellas. Acaso la principal.

Volvemos de nuevo a la voluntad de una geograf√≠a y a la geograf√≠a de una voluntad, a aquello que la memoria colectiva decidi√≥ consagrar. Unamuno lo llam√≥ la intrahistoria. No lo destrocen. No nos destrocen. No somos ni queremos la escombrera de la ciudad astur. No somos ni queremos ser el pedrero de las grandes obras. No nos destripen las monta√Īas. No nos coronen con parques e√≥licos todas y cada una de nuestras sierras. No nos conviertan el Narcea en el Nora.

Gracias.

Categoría: Bajo Nal√≥n Comentarios(6) Febrero 2008

Cejas

Por Luis Arias

En el principio fue el verbo; en la presente ocasi√≥n sucede al rev√©s. Empezamos por la ¬ęz¬Ľ no s√≥lo alterando el orden alfab√©tico, sino, peor a√ļn, arremetiendo contra la propia ortograf√≠a. Una embestida m√°s entre tantas de las que viene sufriendo el idioma. La izquierda espa√Īola se escribe con ¬ę√Ī¬Ľ y con ¬ęz¬Ľ, ambas de Aza√Īa, y no con la ¬ęz¬Ľ de Zapatero, timorata y bailona. Leer el resto de la entrada »

Categoría: Opini√≥n Comentarios(9) Febrero 2008

Bernardo Gonz√°lez de Candamo

Por Luis Arias

Hay libros que son todo un descubrimiento. El que hoy se presenta en el Club de Prensa de LA NUEVA ESPA√ĎA podr√≠a catalogarse dentro de tan selecto ep√≠grafe *. Digamos, de entrada, que sirve para conocer m√°s a fondo a un escritor tan prol√≠fico como Unamuno, pues aqu√≠ se publican muchas cartas in√©ditas suyas. Leer el resto de la entrada »

Categoría: Libros Comentarios(8) Febrero 2008

Mimosas

Por Luis Arias

Esta tarde, poco antes de la oscurecida, me sent√© frente a ella. Entre la mimosa y yo, el Narcea y la carretera. Pude verla en todo su esplendor. La guarnec√≠an dos farolas a√ļn apagadas. Yo ten√≠a tras de m√≠ √°lamos. Se ergu√≠a la mimosa sobre una linde entre dos prados escalonadamente cuestos. Por eso, ambicionaba un equilibrio imposible. Por encima del florido arbusto, algunos manzanos desnudos. Mucho m√°s arriba, en lo alto del monte, casta√Īos a√ļn viol√°ceos, tambi√©n ellos en paciente espera.
Acaso estemos hablando de las primeras flores de la primavera; o, m√°s bien, de su anticipo paisaj√≠stico m√°s llamativo. Son por eso las mimosas un aut√©ntico agasajo para la vista. Sobre un verde que a√ļn no empez√≥ a crecer, con √°rboles a su alrededor que todav√≠a est√°n sin hojas, estos arbustos escenifican la precocidad. Anteriores a las camelias, siendo las connotaciones de estas √ļltimas mucho m√°s literarias y pasionales.
Mimosas que no parecen predestinadas a los jarrones, ni tampoco son f√°cilmente acomodables en los ojales de una dama literaria. Mimosas, solitarias y, por eso mismo, abnegadas. Son un desaf√≠o para el invierno y una promesa primaveral. Acaso el primer gui√Īo de una estaci√≥n que a√ļn est√° por llegar, su primera apuesta por imponerse.

Al verla esta tarde, anormalmente cálida, pensé en las camelias rojas, que darán un colorido mucho más intenso. Ellas, las mimosas, son, nada menos, que un alivio paisajístico. Haber reparado en ella fue un placer sin estridencias. Un atisbo inconfundible que anuncia las vísperas del himno a la alegría que es la primavera.

Categoría: Bajo Nal√≥n Comentarios(3) Febrero 2008

A propósito de José Gaos

Por Luis Arias

Por fin, la Universidad de Oviedo acoge en su seno a uno de los asturianos m√°s eminentes e ilustres del siglo XX, al fil√≥sofo Jos√© Gaos(1900-1969). La Facultad de Filosof√≠a cuenta ya con un aula que lleva el nombre de una de las grandes figuras de la filosof√≠a espa√Īola contempor√°nea. No s√≥lo fue el traductor de obras maestras del pensamiento, sino que estamos hablando tambi√©n de uno de los disc√≠pulos de Ortega m√°s destacados. Acerca de ello, el propio Gaos no pudo ser m√°s expl√≠cito: ¬ęEs probable que todos ustedes sepan que soy reconocido, y siempre me he reconocido yo mismo, por disc√≠pulo de Ortega y Gasset. Hasta me he tenido y no s√≥lo √≠ntimamente, sino m√°s o menos p√ļblicamente, por su disc√≠pulo m√°s fiel y predilecto¬Ľ. Leer el resto de la entrada »

Categoría: Libros Comentarios(9) Febrero 2008

Esperando a Maleni

Por Luis Arias

Se√Īora ministra, Grao en particular y el occidente de Asturias en general, la esperamos ansiosos. Nos urge su presencia para inaugurar la variante de la villa moscona. Se hab√≠a hablado de que estar√≠a en servicio para √ļltimos de enero. Si la ¬ęmnemoteca¬Ľ particular no me falla, para el d√≠a 23. Pero una ma√Īana leemos en la prensa que usted vendr√≠a por estos lares el 6 de febrero. As√≠, recoger√≠a un premio en Cudillero y, ya puestos, se har√° la foto en Grao cortando la correspondiente cintita en esa misma fecha. ¬°Ay! Leer el resto de la entrada »

Categoría: Bajo Nal√≥n Comentarios(8) Febrero 2008