Autor del blog

MÁS DISCRIMINACIÓN

admin (29 de Junio, 2010)

Entrada al Centro de Empresas

Entrada al Centro de Empresas

Por razones de trabajo me desplacé al Centro de Empresas del Nalón. Se trata de unas instalaciones de SODECO en EL ENTREGO y lo hice a bordo de mi silla de ruedas eléctrica por no tener la menor duda de que, al tratarse de un organismo dependiente del Principado de Asturias, sería accesible.

Estacioné en el Centro Comercial porque allí también tenía que hacer una visita y ya no moví el coche desplazándome rodando hasta el lugar anteriormente referido. Al llegar ante la entrada principal compruebo que tiene un escalón de 17 cms., necesario de salvar para poder acceder. Pienso que exista una entrada alternativa y envío a mi acompañante a preguntar. Pronto aparece una señorita que dice no existir entrada alternativa, que llevan tiempo para realizar la obra por falta de presupuesto y además que dentro también existe un escalón para alcanzar el ascensor y subir hasta la oficina donde debían atenderme.

Dejando las explicaciones y las disculpas al margen porque me aburren, me pregunto y pregunto a todos. ¿Por qué el Principado de Asturias invierte miles de euros en formación destinada a personas con movilidad reducida cuando éstas no pueden acceder a la mayoría de las empresas por deficiente accesibilidad a la hora de trabajar?

Ya comenté en otra ocasión sobre las naves que el Ayuntamiento de Gijón promovió en el polígono Mora Garay y cuya oficina no era accesible. El edificio motivo del presente comentario es anterior pero la discriminación es la misma sobre todo si tenemos en cuenta lo manifestado por la operaria en cuanto a la escasez de presupuesto para hacer la obra.

Las asociaciones de la discapacidad recibieron el año pasado y presumiblemente recibirán éste, muchos miles de euros para seguir formado a usuarios de sillas de ruedas que cuando tengan que trabajar no lo podrán hacer porque los lugares donde presumiblemente les puedan necesitar no son accesibles ¿Por qué las asociaciones guardan silencio ante tal incongruencia? Sencillamente porque todas ellas se financian de modo suculento con la formación.

De modo que, unos por otros la casa sin barrer y mientras tanto, las personas con movilidad reducida seguiremos sufriendo la discriminación y permitiendo que otros se aprovechen económica y políticamente de nuestra situación. ¿Hasta cuándo?

EMPADRONAMIENTO Y DEPENDENCIA

admin (30 de Enero, 2010)

El alcalde de Vic, Josep Maria Vila dAbadal (izqda.) junto a los ediles Josep Burgaya (PSC) y Joan López (ERC). - EFE

El alcalde de Vic, Josep Maria Vila dAbadal (izqda.) junto a los ediles Josep Burgaya (PSC) y Joan López (ERC). - EFE

Ha bastado que el Ayuntamiento de Vic cuestionara la inclusión en el censo de los inmigrantes sin papeles y que la prensa aireara que los de Torrejón tampoco lo hacían para que se desatara el palabrerío ‘censoril’ y solicito perdón por ‘el palabro’ sin duda consecuencia de lo que me irritan estas cosas.

Censar es anotar en el censo y los ciudadanos debemos tener cuidado cuando escuchamos a los políticos, no sea hablen para conseguir votos. Es un tema fácil para sacar pecho en la espera del voto fácil pero cualquiera a poco que lo piense se dará cuenta que censar significa anotar que alguien está viviendo en el municipio aunque sea hacinado o debajo de un puente y mucho mejor será visible que invisible. Prueba de lo que digo es la portada de un periódico nacional del domingo facilitando una demagógica encuesta en la que al parecer 8 de cada 10 españoles no quiere inmigrantes sin contrato de trabajo como si eso se lograra no empadronándolos. Otra cosa será que el Ayuntamiento, la Comunidad o el Estado no pueda permitir que un montón de ciudadanos vivan a costa del resto pero ese es otro debate.

Un discurso que enseguida hacen suyos los parados, sobre todo los de baja cualificación es que por culpa de que haya tanto inmigrante ellos están sin trabajar, eso es también hacer demagogia y los diverso funcionales (discapacitados), especialmente los grandes dependientes, sabemos mucho de eso. O ¿Acaso vemos a los españoles tirando del carrito de nuestro anciano para llevarlo al parque y acompañarlo, darlo de comer y acostarlo? La mayoría de ese tipo de trabajos, mal remunerados, corre a cargo de inmigrantes. Y generalizar es lo peor que se puede hacer cuando la realidad es que la mayoría malvive mientras pone buena cara para sacar una sonrisa a nuestra abuela.

Apelemos a esa imagen y no a otra aunque también la haya y exijamos a los políticos consenso para que salga del país el que tenga que hacerlo pero no todos que en la tradición histórica tenemos ya bastante de qué arrepentirnos.

TIRAR CON PÓLVORA AJENA

admin (27 de Enero, 2010)

Una vista de la nave de Astur Gijonesa de Cajas

Una vista de la nave de Astur Gijonesa de Cajas

Estoy convencido de que muchos problemas que sufrimos los ciudadanos son consecuencia de dos cosas que me parecen fundamentales. Por un lado que los políticos tiran con pólvora ajena, es decir, pagan con el dinero de los ciudadanos y no con el suyo; segundo, los ciudadanos no tenemos conciencia clara de esto, siendo un hecho que pedimos pocas explicaciones al respecto de cómo se invierten nuestros impuestos.

El Ayuntamiento de Gijón ha cedido al Centro Municipal de Empresas 14 naves construidas en el polígono de Mora-Garay para que, en régimen de alquiler y al precio de 3 euros el metro cuadrado según publicaba la Nueva España en Agosto del pasado año, ayuden a la restauración del tejido empresarial.

¿Qué tiene esto de criticable dirá quién me lea? Pues la cosa radica en que las naves, atractivas, funcionales y bien ubicadas, han sido construidas de modo que las oficinas no son accesibles para personas con dificultades de movilidad. Es decir se gastan fondos del erario público en hacer naves que excluyen a parte de los ciudadanos.

Pero el despropósito radica en la siguiente paradoja. Tanto el gobierno central como el autonómico invierten importantes cifras en la formación de personas con diversidad funcional (discapacidad) para facilitar que estas puedan acceder al mercado de trabajo en igualdad de oportunidades. A su vez, prevén fondos significativos para subvencionar a empresarios que integren en sus filas a personas con un porcentaje de discapacidad reconocido oficialmente. Y, por lo tanto, cabe preguntarse, si los accesos al trabajo no son universales ¿Cómo accederán esos jóvenes formados que sufran alguna discapacidad al mercado de trabajo?

¿Cómo vamos a protestar de que la iniciativa privada no haga locales y naves industriales accesibles, si los organismos oficiales son los primeros que incumplen la normativa?

Los ciudadanos debemos atrevernos a protestar por todas estas cosas. Quien tome en alquiler una de estas naves debería dirigirse al ayuntamiento advirtiendo de que, al haber contratado a una persona en silla de ruedas, para que esta pueda acceder a la oficina, deben dar alguna solución de accesibilidad porque de otro modo no lo podrá contratar y competitivamente se encontrará en situación de inferioridad respecto a otro empresario que pueda hacerlo porque su lugar de trabajo está adaptado. Este es el lenguaje que entiende la administración y no otro.