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El padre de un niño con autismo reclama una educación no segregada de su hijo ante la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía

admin (12 de Febrero, 2011)

SOLCOM apoya las acciones por la escolarización sin segregación de un niño en San Fernando (Cádiz)

La asociación SOLCOM, una entidad creada para la defensa de los derechos humanos de las personas discriminadas por su diversidad funcional (discapacidad), apoya y apoyará la lucha de José Félix del Río, un isleño que se encuentra metido en tribunales para luchar contra la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía.

José Félix tiene un hijo autista de seis años y quería que repitiera curso ante la posibilidad voluntaria con la que cuentan los padres de niños con diversidad funcional, ya que el salto a primaria significaba que su hijo tenía que marcharse a un aula especial de otro colegio. Se enteró del traslado en la calle y una vez que no le dejaron echar la matrícula. Ante las negativas que encontraba, se fue al juzgado.

Mientras se solucionaba el asunto, el niño permaneció en el hogar, hasta que el juez dictó un auto por el que el niño debía ser obligado a acudir a un centro de educación segregada.

SOLCOM denuncia la situación ilegal y la violación de derechos humanos que supone este tipo de prácticas. En su informe 2010 ‘Derechos Humanos en España. Violaciones en España de la Convención sobre los derechos humanos de las personas con discapacidad (diversidad funcional) de la ONU’, se recogen más de 50 casos de este tipo por toda España.

SOLCOM hace hincapié en que en España está vigente la mencionada Convención desde hace más de dos años y que ésta supone un cambio radical en la visión y políticas relacionadas con la diversidad funcional (discapacidad). Los niños con autismo ya no deben ser considerados y tratados como enfermos, sino como ciudadanos discriminados por su diferencia. Un cambio de visión que ya ha ocurrido con otros colectivos, como el de gays, lesbianas y transexuales.

SOLCOM plantea la siguiente reflexión: si nadie se atrevería a segregar en la educación a personas de diferente orientación sexual, ¿por qué hacerlo con otros niños diferentes? Por otro lado SOLCOM recuerda que la Constitución define como objetivo prioritario de la educación ‘el pleno desarrollo de la personalidad humana en el respeto a los principios democráticos de convivencia y a los derechos y libertades fundamentales‘. Este objetivo no se puede conseguir segregando a los niños desde la infancia.

CARTA ABIERTA AL SEÑOR GRAÑA

admin (3 de Abril, 2010)

Marichu tiene un hijo con diversidad funcional que requiere apoyos y ha elaborado esta carta abierta en respuesta al contenido de un artículo publicado en el Correo Gallego en el que el Sr. Graña hacía manifestaciones con las que se manifiesta en claro desacuerdo.

Señor Graña:
Es el sistema educativo el que está enfermo. Su estado es agónico. Presenta una mala cara impresionante, sus constantes vitales son la segregación, la discriminación, la vulneración de los Derechos Humanos…
Sus niveles de energía están agotados; sólo es capaz de hacer réplicas sin sentido de respuestas cercanas al estado embrionario más elemental de la escala filogénica.

Las carencias más graves se localizan en sistemas tan vitales como el de los docentes que carecen de la formación actitudinal suficiente como para dar  respuesta a todos los alumnos independientemente de cual sea su situación personal. Se encuentra este sistema gravemente inmunodeprimido ante la falta de unos recursos básicos como el sentido común además del deficitario funcionamiento en el metabolismo proteico incapaz de considerar como elementos esenciales los recursos que cada necesidad requiere para satisfacer las necesidades del alumnado.
Una grave espasticidad afuncional caracteriza a sus currículums, que hacen que el movimiento sea doloroso e inseguro en vez de flexible y adecuado a cada necesidad.

La respuesta es un fracaso  multifuncional.

Un sistema al fin, sin más latido que el que marcan los papeles.

Señor Graña, sin embargo, existen remedios capaces de hacer surgir un  nuevo sistema, acorde con la realidad actual. No se preocupe, que todo está legislativamente explicado y con los estudios clínicos actualizados y en vigor.

Hay un tratamiento de choque: inyectar en vena Convención de la ONU sobre los derechos de las Personas con Diversidad, especialmente el artículo 24, pero atención eso sí: SIN DILUIR. El tratamiento se completa con las propuestas de la Conferencia Internacional sobre Educación Inclusiva (ultimísima generación y de distribución nacional ya que se presentó en Marzo de este año en Madrid).

Como complejo vitamínico se pueden combinar LIONDAU con Constitución española, LOE con sus rectificaciones correspondientes… en fin, toda una legislación de muy amplio espectro y de fácil aplicación.

Por si fuera de su interés, a continuación adjunto dos estudios paralelos sobre los colegios especiales y los colegios ordinarios. Podrá comprobar que los resultados son espectaculares en ambos sentidos: para mal en ‘el caso especiales’, para legal en el caso ordinario.

CASOS
En un colegio ordinario vivo la realidad de la sociedad, esa sociedad a la que pertenezco.
En un colegio especial, vivo una realidad médico-profesionalizada donde a mí no se me ve como lo que soy, un niño, sino como un objeto al que aplicar tratamientos y métodos para llegar a ser como ellos piensan que debo ser.

En un colegio ordinario aporto la riqueza de mi tesoro personal y descubro los tesoros que aportan los demás…, y de esta manera, vamos haciendo, TODOS JUNTOS, una sociedad abierta, rica y solidaria.
En un colegio especial me preparan para ser “carne” de institución y “aprendo” a estar fuera de esa sociedad de la que formo parte, esa sociedad que entonces…, no me conoce.

En un colegio ordinario crezco, evoluciono y aprendo a mi ritmo con los apoyos necesarios (los que cada uno necesita) y con la adecuada actitud del profesorado.
En un colegio especial estoy. Estoy hasta los 21 años siendo un niño.

En un colegio ordinario me preparo para la vida y para trabajar en una sociedad plural.
En un colegio especial me preparo para ser eternamente un niño al que todos ven como a un enfermo.

INCLUSIÓN EN EL PACTO EDUCATIVO

admin (1 de Marzo, 2010)

El Ministro Sr. Gabilondo

El Ministro Sr. Gabilondo

Un grupo de padres y madres de niños con diversidad funcional (discapacidad) están promoviendo la campaña “Inclusión en el Pacto Educativo de Estado“, intentando se añada un décimo punto que contemple la educación inclusiva de sus hijos y cumpla íntegramente lo dispuesto en la Convención de la ONU sobre los derechos de las personas con discapacidad en la Ley Orgánica de Educación, independientemente de la administración responsable del proceso educativo.

Han hecho llegar cerca de 4000 firmas de apoyo obtenidas a través de Internet a las comisiones de educación y políticas integrales de la discapacidad del Congreso de los Diputados, así como a las Consejerías de Educación de todas las comunidades autónomas, en las que solicitan reunirse y poder exponer sus propuestas.

El problema es que el debate no está en la calle. Es decir, las madres/padres que hoy por haber sido sorpresivamente receptoras de un chico/chica con diversidad funcional, se muestran activos defensores de derechos y exigentes y apremiantes ante los terribles hechos discriminadores de que son objeto que, por otra parte no son nuevos, y que con temor a generalizar en exceso por lo que pido perdón, deberían mirarse en el espejo de las actitudes actuales de esas otras madres/padres que tienen chicos estandarizados (obsérvese que no digo normales porque un niño de la generación ‘nini‘ de esos que salen en la tele puede que sea estándar pero no es normal, ni él, ni los padres que lo han educado).

El otro día escuché en una emisora de radio a una madre dar su opinión y lo que dijo devolvió a mi cerebro todos los temores que siempre me apremian. -Decía- ¿Es que todas las madres vamos a pagar que algunas quieran que sus hijos sean educados con los nuestros? y esta discusión venía no por madres con niños diverso funcionales motores o psíquicos, no. El debate se centraba en niños superdotados. Una o dos de las madres tenían chicos con coeficiente intelectual superior al normal y exigían centros especiales porque sus chicos no debían ser educados con la chusma intelectual.

Seamos sensatos y sigamos luchando por el establecimiento de los derechos pero con paso firme e intentando que el concepto cale socialmente porque en accesibilidad ha ocurrido lo mismo. Las personas que ignoraron durante años que había chicos que prácticamente nacieron en una silla de ruedas y que eran sistemáticamente discriminados por ello, hasta que la vida los puso a ellos sobre una silla, no comenzaron a plantearse que se estaban vulnerando derechos. El camino es muy tortuoso y los políticos no van a cambiar nada si no sacan algo a cambio o que lo vean súper claro. Por eso es tan importante la normalización y la visibilidad de la diversidad como paso necesario para la integración.

No olvidar que tan importante es logar a corto plazo que nuestro hijo/hija sea convenientemente atendido y educado, como conseguir que las madres/padres no afectados por el problema estén de acuerdo cuando acudan a los consejos escolares o cuando sean consultados porque estoy seguro de que a la gran mayoría todo esto les resbala.

EDUCACIÓN INCLUSIVA

admin (5 de Febrero, 2010)

Ante el insostenible rechazo y exclusión por parte de los centros escolares y administraciones educativas, un grupo de padres y madres de niños con diversidad funcional (discapacidad) son los promotores de la campaña “Inclusión en el Pacto Educativo de Estado“, para exigir que en el mismo se añada un décimo punto que contemple la educación inclusiva de sus hijos y cumpla íntegramente lo dispuesto en la Convención de la ONU sobre los derechos de las personas con discapacidad y en la Ley Orgánica de Educación, independientemente de la administración responsable del proceso educativo y que hasta el momento ha recibido el apoyo de más de 3.800 firmas a través de Internet.

Manifestación en Barcelona a favor de la educación inclusiva. | Efe

Manifestación en Barcelona a favor de la educación inclusiva. | Efe

Así comienza la nota de empresa que desde el Foro de Vida Independiente se envió a los medios de información, porque estos días saltó a la prensa la intención de los gestores de la Comunidad Valenciana y Cataluña de crear centros especiales para niños con dificultades de aprendizaje en lugar de integrarlos con apoyos como dispone la Convención de la ONU ratificada por el Estado Español.

En Barcelona los padres de los niños con necesidades especiales se han puesto en pie de guerra esperando que en el resto de España tomen conciencia de que esto no es un hecho aislado sino que como denuncia el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI) tanto ellos como sus organizaciones dependientes vienen recogiendo quejas de alumnos y familias que denuncian intentos de las administraciones de educación en las distintas autonomías de negar su derecho a la educación inclusiva y a la libre opción de modelo de escolarización.

Cuando me tocó a mí, las expresiones ‘educación inclusiva’, integración o segregación en el medio educativo ni se usaban ni se entendían. Entonces eras afortunado si conseguías que el maestro te permitiera asistir a escuela primaria o que en el Instituto, el director asumiera las molestias que un chico en silla de ruedas les pudiera ocasionar, por eso, cada vez que he sido requerido para hacerlo, he afirmado sentirme afortunadísimo de haber sido educado, o mejor dicho, de haber podido estudiar con el resto de los chicos aunque solo fuera porque ante los hechos consumados de que mis padres veían eso de un modo natural, los responsables no acertaron a negarse.

Fue bueno sobre todo para mí que pude llegar a la enseñanza superior pero también para el resto de los alumnos que sin duda aprendieron conmigo muchas cosas al respecto de un diverso funcional. Así, hace un par de meses, paseando por un centro comercial me encontré con Quinito, un amigo de la infancia, hijo de un conocido futbolista del Racing de Santander al que llamaban ‘Kiko el farol‘ por su porte dandi y distinguido. Soltó las bolsas que llevaba en la mano y las levantó para llamar mi atención al tiempo que gritaba ‘chuchi’, ‘chuchi‘ que es como de niño me llamaban y se acercaba para terminar por fundirnos en un abrazo.

Seguramente llevábamos 35 años sin vernos pero nos dejamos huella mutuamente. Mis amigos de infancia fueron luego amigos de juergas y a ese horizonte aspiro para el resto de los chicos. Creo que los niños con diversidad funcional de cualquier tipo que hoy accedan al medio educativo lo deben hacer plenamente integrados con los demás y si para hacerlo, para no entorpecer la marcha del resto, tienen que contar con ayudas, que las pongan que para eso pagamos impuestos.

Gracias a haber podido estudiar y ser educado como los demás, pude integrarme en el estadio laboral, cotizar 30 años a la Seguridad Social y pagar impuestos, en definitiva, mantener el país en lugar de que este fuera el que me mantuviera. Encerrarlos en círculos restringidos y protegidos solo puede producir individuos infelices e inútiles para la sociedad.