javierfeito (14 de Junio, 2009)
JAVIER J. FEITO
En España a un asesino, un pederasta, un violador, un corrupto o un ladrón, por poner un ejemplo, siempre se le considera, por imperativo constitucional, inocente, hasta que existe una sentencia judicial firme de condena, y tiene garantizado el derecho de defensa. Una excepción a estas garantías lo constituye la actuación de la Consejería de Educación y Ciencia del Principado de Asturias, que aplica taxativamente la presunción de culpabilidad de todos los profesores y directores que sean denunciados por otra persona (somos presuntos culpables).
Por este motivo, ni tal siquiera cumple el mandato constitucional de hacer públicas las actuaciones y se niega renuentemente a entregar copia de las denuncias y de los expedientes que tramitan, privando con ello de todo tipo de derechos a las personas denunciadas o investigadas. Es más, esas investigaciones son dirigidas por personas que carecen de las competencias y conocimientos necesarios para llevarlas a cabo, y de una forma total y absolutamente arbitraria, parcial, prejuzgado los hechos de la denuncia, y prescindiendo totalmente del procedimiento legalmente establecido, y en secreto para los denunciados, por lo que no puede existir mayor arbitrariedad.
El hecho de que nieguen el acceso a la copia de los expedientes y denuncias contra personas, se obtengan, de forma ilegal, declaraciones de los denunciados, sin saber que lo son, por medio de interrogatorios sumarísimos para “recabar” y contrastar información, la apertura de expedientes disciplinarios a los funcionarios de carrera con una dilatada experiencia (como ocurre en la Escuela del Deporte, en la Escuela de Adultos y en la Escuela Oficial de Idiomas, todas en Avilés), todo esto y más hacen de esta Consejería de Educación un órgano de la administración que elude deliberadamente la sujeción a las leyes y principios elementales de un Estado Constitucional como el nuestro, con el objetivo claro de, cediendo a las presiones de quien les chantajea, desterrar a quienes han entregado todo su tiempo, trabajo, ilusión y buen hacer, durante cuatro años , a cambio de evitar que les denuncien por no cumplir las normas de prevención de riesgos laborales en los centros escolares de Asturias.
Con ello, esa Consejería actúa, entregando a los chivos expiatorios elegidos, que son declarados culpables desde un principio, un reino de taifas que quiere progresar literalmente “a golpe de machete” y al margen de los más elementales procedimientos de derecho a la defensa y la presunción de inocencia, que reiteradamente esta Consejería obvia, al dar por hechos probados los indicios de acoso (como se constata en la primera notificación de apertura de expediente muy grave a un profesor del centro).
Sus palabras de descrédito a mi persona cuando dicen que lamentan profundamente que: «por razones políticas, el PP dé crédito y pábulo a las acusaciones de un director inmerso en un expediente disciplinario, con suspensión cautelar en sus funciones, contribuyendo de esta manera a perturbar la imagen de la Escuela del Deporte en Avilés», me hacen flotar en la indignación que me produce la ingratitud a cuatro años incansables de trabajo en el centro, unos por acusar y otros por callar y no dar la cara. Y nuevamente me colocan como presunto culpable de todos los males del centro avilesino. Al margen de que aún no me hayan notificado nada oficialmente y lo comuniquen en nota de prensa, antes que al interesado. Ahora serán terceras personas (los jueces), quienes quitarán o darán razones y con el tiempo se verá. De momento un contencioso-administrativo ya ha sido admitido a trámite en el Tribunal Superior de Justicia.
El responsable de la Consejería no atiende a las demandas básicas y elementales del profesorado en esta Comunidad, donde parece que uno de los males de esa Consejería es que tiene demasiados profesores en ella que no dan clase; si algunos volvieran a la tiza seguro que se solucionaban muchos de los males que nos acucian al profesorado en activo. Ahora que estamos a finales de curso es cuando llegarán las reclamaciones de notas y pese a lo que digan, faltando a la verdad, el recurso de alzada no es para casos especiales puesto que cualquier alumno puede ejercer su derecho a él y usted firmar una resolución que desacredite a los directores/as de centro que dicten resoluciones denegando aprobados. Los aprobados de despacho son bien conocidos por el profesorado asturiano y el responsable de la Consejería, recientemente ha firmado cuatro (todos los reclamantes) y no uno como dicen.

Profesor de montaña en una clase de la Escuela del Deporte de Asturias
Los males de la Escuela del Deporte del Principado de Asturias parece que provienen de mi trabajo al frente de ella, ¿los de la educación asturiana son entonces de la pésima gestión de la Consejería?, o ¿prefieren echarle la culpa al profesorado que se parten la crisma día tras día?. Para los Intocables de Eliot Ness escogieron mal a sus protagonistas.
Todos, incluidos ellos, somos funcionarios docentes y uno a veces siente lástima de que ocurran estas cosas, precisamente porque somos docentes y el diálogo y el consenso deberían ser los medios para remar todos en la misma dirección, que no es otra que el progreso de la educación asturiana.
Que tengan buen verano.
javierfeito (5 de Febrero, 2009)
LNE (3 de febrero de 2007)
No puedo dejar de aprovechar la oportunidad de lamentar públicamente el hecho de que personas tan renombradas en el mundo del fútbol suscriban un texto que relega a un segundo plano este deporte formativo y se centra casi exclusivamente en intentar difamar, vejar y vilipendiar a mi persona con especial gravedad, más aún cuando se da prioridad al ataque personal frente a la información, aprovechando el cargo que ostento en la actualidad, lo que perjudica gravemente el interés docente y deportivo, recogiendo además a lo largo del mismo, inexactitudes, errores e incluso falsedades que generan una gran confusión en el alumnado y en la opinión pública.
El pasado día 11 de enero y en meses anteriores se divulgan unas declaraciones de quien suscribe la presente, en varias cadenas de televisión y radio que tenían como finalidad informar a la opinión pública de que el centro público Escuela del Deporte del Principado de Asturias es el único que hoy por hoy en Asturias puede impartir titulaciones deportivas de régimen especial, y eso incluye las de fútbol, además de las de atletismo, media montaña, esquí alpino y snowboard. Decía que la EDEPA es un centro pionero en España y se dejaba constancia de la existencia de otras ofertas formativas que pese a llevar impartiéndose muchos años, actualmente no ofrecen titulaciones de técnicos deportivos, conforme a la legislación vigente, sino únicamente diplomas no reglados.
En concreto ninguna formación de período transitorio que ha impartido la Escuela de Entrenadores de Fútbol de Asturias, entre los años 2000 y 2005, ha tenido permiso de la Dirección General de Deportes del Principado de Asturias, única administración competente en la materia, un permiso de fácil obtención y regulado en una resolución publicada en el BOPA el 19-05-2003.
Con anterioridad al año 2003, era aún todavía más sencillo solicitar el permiso para la realización de los cursos. Lo que coloca al alumnado de esos años (2000-05), en una indefensión ante las homologaciones de los diplomas concedidos por la EEF que están solicitando los alumnos al Consejo Superior de Deportes (CSD), debido únicamente a la negligencia y desidia de la Real Federación de Fútbol del Principado de Asturias (RFFPA).
Con respecto a las formaciones, que ha impartido anteriores al año 1999, consta que se está haciendo un esfuerzo del CSD por regularizar la situación de quienes fueron alumnos en ese período, esfuerzo del que se mantiene totalmente al margen la RFFPA, porque tampoco se pedían los permisos oportunos para la realización de los cursos de entrenadores.
En mis declaraciones anteriores no me he referido, en ningún momento, al profesorado de la Escuela de Entrenadores de Fútbol de Asturias, sino únicamente a la situación legal que actualmente tiene la EEF y tenía como intención, únicamente, dar a conocer que es lícito decir: «50 años formando son muchos años», pero eso no significa que actualmente la Escuela de Entrenadores de Fútbol de Asturias tenga permiso para hacerlo.
Después del año 2005, con la creación y puesta en funcionamiento de la EDEPA, en cumplimiento de la legislación vigente y con la finalización del período transitorio es el Decreto 23/2006, (BOPA 23-03-2006), la legislación que rige en nuestra Comunidad Autónoma para solicitar la apertura de un centro privado de formación deportiva. Por lo tanto si la legislación establecía un período transitorio de 5 años (2000-05) para que los centros de formación federativos, entre los que se incluye el de la RFFPA y la RFFPA, no realizó los trámites administrativos correspondientes para ello, no puede hablarse de ignorancia en mis declaraciones previas sino de pura desidia por parte de la RFFPA, y no puede confundirse a la opinión pública diciendo que solicita una homologación en el año 2000, cuando lo que debía hacerse era una solicitud de adaptación al período transitorio. Por lo tanto la Escuela de Entrenadores de Fútbol de Asturias necesita pasar del estado de pre-ley para ser legalmente reconocida a todos los efectos de acuerdo con la legislación vigente.
Con respecto a la categoría de la Escuela de Entrenadores de Fútbol y su formación no puede olvidarse que desde que se publicó el Decreto 83/2005, que crea el centro público Escuela del Deporte del Principado de Asturias (BOPA 06-09-2005), finaliza automáticamente el período transitorio y eso obliga a la EEF a solicitar su apertura, si quiere ser un centro privado homologado de formación. Reiterar que la Escuela del Deporte del Principado de Asturias es un centro público creado por la Consejería de Educación y Ciencia y no un centro de mi propiedad.
En relación con los aspectos curriculares, es el Decreto 89/2005 (BOPA 17-09-2005) el que está vigente en Asturias y no el que se menciona en la publicación del día 23 de enero. Debe destacarse que nuestra Comunidad Autónoma tiene competencias en Educación desde hace unos años. Ello implica que no existe ninguna convalidación por el MEC y que no es cierto que tengan la misma validez. Si fuera así, la EEF sería un centro homologado y no necesitaría ningún tipo de convalidación y no es el caso. La Escuela de Entrenadores de Fútbol de Asturias otorga diplomas exclusivamente válidos para entrenar y la Escuela del Deporte títulos deportivos académicos, que no sólo sirven para entrenar, sino para continuar estudios universitarios e impartir docencia en estas especialidades. Por cierto la diferencia entre los términos: convalidación, homologación y equivalencia profesional la encuentran en el artículo 41 del Real Decreto 1913/1997.
En lo relativo a las acusaciones de cierre de la Escuela de Entrenadores de Fútbol de Asturias son absurdamente mendaces, ya que nunca se solicitó dicho cierre, que no es competencia de nadie y menos mía, ese menester, porque la EEF puede seguir otorgando diplomas para entrenar y servirán mientras siga vigente el artículo 55.4 de la ley 10/1990 del Deporte. Es la Federación de Fútbol quien tiene que solicitar por los cauces oportunos la apertura de un centro formativo homologado.
La guerra de cifras en la que se embarca la publicación del día 23 de enero no tiene nada que ver con la calidad educativa, o sí, porque las ratios legales por curso son 35 alumnos máximo para la teoría y 24 para la práctica y sus datos sobrepasan con creces las mismas. El precio tampoco tiene nada que ver con la calidad; la Escuela del Deporte es un centro público, con precios públicos determinados por decreto por el Principado de Asturias (BOPA 07-10-2005) y no busca ninguna rentabilidad económica, el alumnado que cursa enseñanzas en la Escuela del Deporte puede optar a becas del MEC, como cualquier alumno de enseñanzas públicas.
Este centro formativo, que tengo el honor de dirigir, se creó con un gran esfuerzo presupuestario, con un apoyo firme del Gobierno del Principado de Asturias y una apuesta pionera en España en el sector público por las titulaciones deportivas de régimen especial. Un proyecto de futuro formativo por el que el equipo de gobierno del Ayuntamiento de Avilés apostó desde un principio otorgando a Asturias una posibilidad única de formar las generaciones presentes y futuras como técnicos deportivos y técnicos deportivos superiores, y no únicamente como entrenadores o monitores.
El Real Decreto 1560/1995, (BOE 21-10-1995), sobre el régimen de contratación de profesores especialistas en centros públicos, avala la contratación de todos nuestros profesores conforme al RD 320/2000, que ustedes mencionan en su carta. Los profesores contratados en esta Escuela del Deporte lo están tras un proceso selectivo público, convocado por la resolución de 20 de julio de 2005 de la Consejería de Educación y Ciencia. Respetando pues los principios constitucionales de igualdad, mérito y capacidad. El resto de profesores son funcionarios de carrera (con una oposición pública aprobada y además un proceso selectivo específico), como se determina en la legislación mencionada y un altísimo grado de competencia profesional, además de quien suscribe la presente.
El reconocimiento de las titulaciones deportivas existentes en España se recoge en la orden ECD 189/2004, de 21 de enero, (BOE 06-02-2004). No estaría mal que se informara de ello a los cientos o miles de entrenadores que han pasado por la EEF, aunque fuera con 3 años de retraso.
En contra de lo que se dice en la carta de fecha 23 de enero, es público y notorio que actualmente hay más de una docena de escuelas homologadas para impartir formaciones de fútbol en España (Galicia, País Vasco, Aragón, Cataluña, Andalucía, Castilla-La Mancha, Madrid), además de la Escuela del Deporte del Principado de Asturias, como único centro público de España.
No les quepa la menor duda que el objetivo de todos los profesores que nos hemos embarcado en el proyecto del centro público EDEPA es buscar una formación de calidad en pro de un futuro deportivo alentador para el Principado de Asturias, como primer paso para mejorar las bases del deporte asturiano que puedan dar una mejor calidad de vida a todos los ciudadanos amantes del deporte y la salud.
Y desde el más absoluto convencimiento de que la solicitud que pueda cursar la EEF para adaptarse a la legislación vigente y convertirse con ello en un centro privado de formación deportiva en fútbol y fútbol sala enriquecerá la oferta formativa de nuestra Comunidad Autónoma y garantizaría al alumnado la obtención de titulaciones homologadas, sin que exista la más mínima posibilidad de rivalidad, competencia o enfrentamiento entre ambos centros, que parece que es la que pretende fomentar con el escrito suscrito por profesores de la EEF, ofreciéndome desde este momento, como siempre he hecho, para asesorar y apoyar esta necesaria adaptación de la EEF a la normativa vigente.
En palabras de Cayo Cornelio Tácito (55-125, historiador romano): «Quien se enfada por las críticas, reconoce que las tenía merecidas». Y quien suscribe ni siquiera las hizo.