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¡Qué alguien cierre este blog!
Por Álvaro Faes (28 de Septiembre, 2008)
Si es que lo mejor es no hacer pronósticos, ni siquiera insinuarlos. Vale más estarse calladito, y ni expresar dudas. Me queda el consuelo de no ser el único que tenía reservas sobre la carrera de Singapur. Mal de muchos, consuelo de tontos, está claro. Aunque sin el accidente de Piquet la cosa tenía pinta de terminar en tostón porque adelantar es casi imposible en este trazado. Lo vimos al inicio, con un Trulli que iba cargadísimo y al que Rosberg no podía superar.
Lo mejor, la victoria de Fernando, enorme, esta vez con la suerte que le faltó en otras ocasiones, gracias a un coche de seguridad milagroso.
Ojo, que también el ovetense supo rodar a ritmo de liderato cuando fue necesario, acertó también con la elección de neumáticos y pudo acabar la carrera con relativa tranquilidad. El R28 rindió como nunca, favorecido por la poca exigencia de potencia. En fin, una buena carrera, convertida en grandiosa para “nosotros” gracias a que, paradojas del destino, el accidente de Piquet, compañero del asturiano, le ayudó a empezar a construir una gran victoria.
En cualquier caso, quedo a disposición de todos ustedes y si quieren, cerramos el chiringuito…
¿Aburrirá Singapur?
Por Álvaro Faes (22 de Septiembre, 2008)
En Valencia estaba el aliciente de que se corría en casa, de ver cómo habían rematado un proyecto cocinado a a todo gas. La carrera salió tostón aunque el envoltorio (tan importante para este negocio como lo que sucede en el asfalto) la hacen parecer prometedora, a pesar de algunos errores lamentables. Esta semana terminará con los veinte monoplazas a escape por las calles de Singapur, otro circuito urbano que discurre junto al agua. El río Singapur y la marina de la ciudad serán otro escenario idílico. El cebo está ahora en el horario. Por primera vez en la historia, se correrá por la noche en la Fórmula 1. Sin cambios para Europa (se correrá el domingo a las 14 horas) la prueba se obliga a comenzar el domingo a las ocho de la tarde. Una cascada de iluminación sin precedente asegurará la visibilidadad.
Pero, ¿habrá especáculo? ¿Se verá una buena carrera? Parece difícil que se produzca, siempre que las condiciones sean las normales. Se correrá a la inversa que lo habitual, en sentido contrario a las agujas del reloj, un detalle que no marca diferencias, más allá de una mayor exigencia física.
Hamilton y Massa se empiezan a jugar el campeonato y Alonso, esa cuarta plaza de Renault entre los constructores y el séptimo puesto en la lista de pilotos, pobres objetivos para un espíritu como el suyo. Y mientras tanto, faltan menos días para conocer dónde correrá 2009. Se admiten apuestas.
El “partido” que quiere Alonso
Por Álvaro Faes (9 de Septiembre, 2008)
Tiene organizado un auténtico casting entre las escuderías gracias a los frutos que ahora da la dura labor del año pasado. En 2007, sin equipo, los asesores de Fernando Alonso manoseaban la propuesta de Renault. Le dieron vueltas y vueltas hasta moldearla a su gusto. Fue un negocio complicado y tenso, como tantos en la Fórmula 1, pero muy beneficioso. Ahora el piloto lleva las riendas de la partida y tiene en sus manos elegir destino. Nadie disfruta la bula que tiene el ovetense entre las escuderías. No sólo le esperan sino que le cortejan y le muestran su mejor cara. El balón está donde quiere el piloto, que maneja los tiempos del partido a su gusto para desesperación de los que juegan a adivinar qué pasará. Su entorno se enroca, cierra filas en torno a la estrella y sella las grietas para evitar filtraciones. Todo forma parte de una estrategia diseñada al milímetro con un único objetivo: volver a ganar cuanto antes.
Hoy por hoy, eso sólo lo pueden dar dos equipos, Ferrari y McLaren. Descartado por razones obvias el regreso junto a Ron Dennis, la alianza con los italianos suena a música celestial. El personal de Maranello sueña con el asturiano vestido de rojo. El presidente, Luca di Montezemolo, asegura que Massa y Raikkonen seguirán en 2009, como dicen sus contratos. Y eso que más de uno en la sede italiana pasa ganas de mandarlos a casa cuando ve algunos de sus desaguisados. Creen que con Alonso las cosas serían distintas.
Al ovetense le gustaría recalar en Ferrari, pero no a cualquier precio. Sólo un terremoto abriría las puertas rojas la próxima temporada, a pesar de que Raikkonen parece tener la cabeza en otro lado (22 puntos en 8 carreras) y que si Massa está metido en el campeonato es porque nadie ha mantenido una trayectoria regular. La fecha elegida parece 2010, y Alonso busca la mejor manera de llegar hasta entonces.
Pero por mucho que se diga, el acuerdo con los italianos no está cerrado, ni siquiera para entonces. Todos sospechan de todos en la Fórmula 1 y apostar a una sola carta es arriesgado. Sobre todo, porque nadie lo hace, siempre hay segundas opciones y un cambio en la estrategia de un tercero puede dejarte fuera de juego. La partida de ajedrez es complicada, aunque un arreglo con Ferrari allanaría el camino. Seguir en Renault sería entonces perfecto. Aun así, hoy por hoy es la posibilidad más realista.
Nuevo reglamento. Al despacho que gestiona los futuros de la «factoría Alonso» llegan con cuentagotas los informes requeridos. El vuelco en el reglamento para 2009 genera expectativas y Alonso quiere saber por dónde irán los tiros de unos y otros. Se correrá con neumáticos lisos, la aerodinámica se limitará al 50 por ciento -desaparecen los elementos del chasis y sólo se mantienen los alerones delantero y trasero- y aparece el KERS, el sistema de recuperación de energía que da potencia extra. «Con tantos cambios, hay que ver cómo lo llevan los equipos y qué tienen hecho», dice Alonso sin tapujos.
Ninguna escudería revelaría sus secretos, pero el piloto ya tiene más información que nadie. Sabe que Honda -Ross Brawn ya no se esconde y le piropea a la mínima ocasión- tiene muy avanzado el asunto del KERS y que los suyos de Renault andan algo rezagados. En BMW retrasan el nombramiento de conductores, aunque Kubica está asegurado, no así Heidfeld, porque «no se trata de ser los primeros, sino de hacerlo bien», como dijo su jefe, Mario Theissen.
¿Fin a la congelación? Y todavía hay otro asunto al que miran de reojo desde los despachos del «mundo Alonso». Renault, Toyota y Honda hacen fuerza para levantar la congelación de los motores. Han constatado que Ferrari, McLaren y BMW han ganado hasta 30 caballos durante la prohibición del desarrollo, vigente hasta 2011. Por eso quieren levantarla. Otro affaire que Fernando Alonso sigue con atención. En todo este embrollo, Ferrari es la meta para 2010 y Renault, el tránsito lógico durante el próximo ejercicio, aunque los consejeros del asturiano no cierran las puertas a otros acuerdos.
Territorio Kimi
Por Álvaro Faes (4 de Septiembre, 2008)
Las miradas de la Fórmula 1 estaban en París hace un año, mientras el campamento terminaba de montarse en Spa. A punto para los entrenamientos libres del viernes en Bélgica, la FIA despachaba en Francia la mayor sanción jamás conocida. Histórica multa para McLaren y retirada de los puntos en el campeonato de constructores. Fernando Alonso y Pedro de la Rosa salían limpios del escándalo de espionaje que acompañó a la competición durante buena parte de la temporada y que les salpicó con el bochornoso asunto de los correos electrónicos con informaciones sobre Ferrari. El día del fallo, el asturiano se preparaba en Spa más solo que nunca. La plana mayor de su equipo -del que ya no se sentía parte- aguardaba en la capital francesa la resolución de la justicia automovilística. El domingo le recortó un punto a Hamilton en la lucha que todavía mantenían por el campeonato y dejó para la posteridad un espectacular mano a mano con el inglés en Eau Rouge. Pero ganó Raikkonen y comenzó la remontada que culminó con el título el año de su estreno en Ferrari, como hizo Fangio y como no consiguieron Schumacher, Lauda ni muchos otros.
Sin escádalos y con el campeonato entrando en la fase decisiva, llega una carrera para puristas. Los contrastes con Valencia se acrecientan por su proximidad en el calendario. En los bosques de la región de Las Árdenas se respira la historia de la Fórmula 1. Un circuito en estado puro, dicen muchos que la mejor pista del Mundial y una de las preferidas entre los pilotos. Escasa infraestructura, equipamiento espartano pero velocidad pura para un trazado variado, con zonas muy rápidas pero también con curvas lentas. El acelerador, a fondo durante el 73 por ciento de la vuelta, adrenalina disparada en el monoplaza, arriba y abajo por la montaña rusa de Eau Rouge, una curva mítica que da paso a una subida del 10 por ciento de desnivel y a una recta cuyo final en Les Combes invita al adelantamiento. Ejemplo de una pista que aparece y desaparece entre árboles centenarios, un trazado adaptado a la geografía del terreno y no al revés, como pasa con los circuitos modernos.
Spa es una de las espinas que le queda a Fernando Alonso, vencedor por todo el globo, pero nunca en Bélgica. Territorio Raikkonen, dice la inercia de las últimas temporadas, con el finlandés ganador en las tres anteriores citas belgas. Más que nunca, se obliga a prolongar su dominio en Spa-Francorchamps porque el campeonato se le escapa ante su irregularidad. Sin triunfos desde Montmeló, el finlandés ya pierde trece puntos en la general respecto al líder Hamilton. El peligro también le acecha en casa, con Massa siete por delante y casi convertido en el antídoto de Ferrari contra el inglés. Queda en manos del actual campeón darse vida en el Mundial para aflojar la seguridad que ganó Hamilton durante el verano y despertar la duda en el equipo sobre quién es el verdadero caballo ganador.
En el cuartel de Renault, Alonso vive ahora feliz. Sabe que no puede ganar, pero está convencido de que en McLaren tampoco le dejarían. Por eso no lamenta su infortunio a bordo de un R28 desfondado y sigue en la pelea por el muy menor objetivo de acabar séptimo en el campeonato. Pero hasta eso le supondrá batalla porque Trulli tiene ese lugar, ocho puntos por delante del asturiano.
