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Tremenda papeleta
Por Álvaro Faes (28 de Febrero, 2008)
Ahora ya no queda ni la opción de especular. La pretemporada está terminada y la realidad es una, la que dicta el cronómetro. Y el reloj dice que Fernando Alonso lo tiene muy complicado. El R-28 no termina de ser la bala que Renault creyó fabricar. Haberse dedicado al nuevo coche desde la mitad de la temporada pasada no ha sido suficiente garantía. Hoy por hoy, los del rombo ruedan entre siete décimas y un segundo por vuelta más lentos que Ferrari. La distancia con los italianos es todavía mayor cuando van con mucha gasolina y neumáticos nuevos. Una simulación de carrera el último día de pruebas en Montmeló desnudó al R-28. Los ingenieros trabajaron a destajo y probaron de todo en los tres días de ensayos: una nueva suspensión trasera al gusto de Alonso, un morro diferente, un apéndice aerodinámico en los laterales, un nuevo sistema de frenos tan revolucionario como ineficaz….
Las tres últimas sesiones parecen ser demasiado tardías para tanta probatura, para introducir los primeros cambios serios. El R-28 también está muy por detrás de McLaren. Los ingleses pisan los talones a Ferrari. Son un poco más lentos en tandas largas, no tienen el ritmo endiablado de los italianos pero podrán disputarle la pole a los rojos en Australia. La fiabilidad es el único factor que los del cavallino no tienen dominado al cien por ciento. BMW, a lo suyo, quiere defender su tercer escalón con dos objetivos. Uno, acercarse a las dos «grandes» y otro, protegerse del grupo que llega a galope desde atrás. Lo forman Renault, Red Bull, Williams y quizá Toyota, que mejoró la última semana.
En tandas de clasificación, Alonso deberá tener mucha precaución con los Red Bull. Con el mismo motor que Renault, el equipo cliente se está revelando muy rápido a tres vueltas, las que se darán para buscar hueco en la parrilla. En carrera será otra cosa, sobre todo si no corrigen la espiral de abandonos del año pasado.
Del resto, Super Aguri, una incógnita por apenas haber rodado, Force India con la sensación de haber mejorado las prestaciones de Spyker y Honda, a la espera de que el efecto Brawn rescate a sus coches de la mediocridad.
Para Alonso, el primer bloque de carreras se presenta complicado. El R-28 no empezará a madurar hasta llegar a Barcelona, la cuarta cita del año. Para entonces ya están previstas varias mejoras. Mientras tanto, las expectativas no pueden ser demasiado exigentes. Para los que se resisten a creer que Alonso puede perderse en mitad de la parrilla, ahí va un argumento que les refuerza: cuidado con las salidas. Vuelven a ser manuales, a depender mucho de la pericia del piloto y el asturiano advirtió estos días de que se le estaban dando muy bien. ¿Recuerdos de otros tiempos?
Alonso y la cruda realidad
Por Álvaro Faes (21 de Febrero, 2008)
Lleva el tiempo suficiente subido al R-28 para saber hasta dónde puede llegar. Y está convencido de que no demasiado lejos. Fernando Alonso pone en el medio del pelotón el alcance actual de su monoplaza y retira la venda a quienes todavía creen que al llegar a Australia habrá sorpresas agradables. «Vamos bastante atrás y no estamos en condiciones de luchar por nada importante». Con esa contundencia zanja cualquier debate y se apunta a la corriente pesimista que le caracteriza, sobre todo cuando alberga dudas y siente que no las tiene todas consigo.
El asturiano destapó la realidad con toda su crudeza en su primera comparecencia desde la presentación del equipo, el pasado 31 de enero. En este tiempo, sus sensaciones perdían realismo, encerradas en los escuetos comunicados que emitía Renault. Ayer, la escudería quiso cambiar el guión. Sacó a Fernando Alonso del circuito y citó a los medios en el hotel donde se aloja. Rigurosa invitación vía correo electrónico y requerimiento de discreción sobre la hora y el lugar elegido. Al final, en un establecimiento de Granollers, muy cerca de Montmeló, el piloto respondió a la batería de preguntas. Sentado en una silla alta, ante un micrófono y una veintena de informadores, desgranó la realidad del equipo. Pelo largo y alborotado, discurso sereno y reflexivo pero claro, sin medias tintas. Mezclados entre la gente, vigilancia atenta de Marie, encargada de prensa del equipo, y mirada escrutadora del representante y el padre del piloto.
Alonso no se salió del guión y habló sin rodeos. «Estar en el podio de Australia es más un sueño que una realidad. Tenemos delante dos Ferrari, dos McLaren y dos BMW, así que empiezo por optar al séptimo puesto. Pensar en el podio sería demasiado optimista, pero una vez que llegas al Gran Premio vas ganando moral, aunque ahora, en frío, es un sueño más que una realidad».
No tener el mejor coche tampoco quita el sueño al piloto. «Intento calmar la euforia. Yo sí esperaba estar así a estas alturas, y anímicamente estoy mil veces mejor que hace unos meses», alusión directa a su tormentoso final en McLaren.
Fue una tarde para evitar desengaños. Irónico, se burló del último bulo, el que pone en la fábrica de Renault un «alerón en W» que daría al R-28 una sustancial mejora. «Es increíble, no tengo palabras, hubiese preferido no leerlo porque me daba pena». Alonso, de paso, explicó: «No hay nada especial preparado para Australia. El coche ahora es el mismo que estrenamos en Cheste y sólo la semana que viene añadiremos algún elemento aerodinámico, casi imperceptible».
Que el R-28 no parezca a estas alturas un coche ganador no influye en el ánimo del asturiano. «A veinte días del Mundial estoy como una moto, y cuando puedes bajar un poco es si al final del campeonato no te quedan opciones». Aún así, Fernando Alonso cree que lo que suceda en Australia no será definitivo. «Las cosas no se aclaran hasta que volvamos a Europa, pero está claro que Ferrari está por delante de todos, igual que McLaren y BMW. Después llega nuestro grupo, donde estamos luchando con Williams y Red Bull por estar detrás de esos tres». Alonso pone a los alemanes de BMW en la terna de favoritos y desconfía de su supuesto malo rendimiento. «No han mostrado sus cartas, creo que van siempre con mucha gasolina. Son los que más me han sorprendido, sobre todo en la última parte de la pretemporada». Pero también mira para los suyos. «Necesitamos mejorar cosas como el agarre, la tracción y la aerodinámico, son los puntos débiles.
Así piensa Alonso, ni más ni menos. En ocasiones se le ha tachado de arrogante cuando se descolgaba con afirmaciones rotundas sobre posibles victorias. Lo que pasa es que es un tipo claro y directo. Dice lo que ve y lo que piensa, sin preocuparse demasiado del “qué dirán”. Y esta vez toca un poco de pesimismo. ¡Qué se le va a hacer! A lo mejor hasta se equivoca.
Los “grandes” marcan distancias
Por Álvaro Faes (12 de Febrero, 2008)
Habrá que esperar a ver cuánto es capaz mejorar Fernando Alonso el rendimiento de Piquet. Sea como sea, es indudable el buen rendimiento de las dos grandes. McLaren marcó el ritmo ayer en Jerez y Ferrari, pese a dos roturas que no deben tener mayor importancia a estas alturas, parece que ha dado con el camino correcto.
Por otro lado, me uno a los deseos de temprano éxito para Javi Villa que algunos habéis expresado. Y también aprovecho para enviar un saludo a Daniel, a quien pude conocer (como él mismo ya explicó) en el acto que sirvió para renovar el acuerdo de patrocinio entre Mapfre y el piloto. Aunque cruzamos cuatro palabras, sí que intercambiamos un par de opiniones interesantes.
