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1 dSystem/Localtime Diciembre, 2010

Estaba visto

Por Javier Neira

Es normal que IU de Gijón apoye el nombramiento de Santiago Carrillo como hijo predilecto de la villa de Jovellanos, ya que nunca han renegado de las dictaduras colectivistas y de sus grandes actores; es normal que el PSOE de Gijón apoye la misma iniciativa, porque el presidente del Gobierno español cuando los multiasesinatos de Paracuellos era Largo Caballero, y ahí siguen sus retratos en todas las sedes socialistas de España -en 15 días mataron en Paracuellos al doble de personas que Pinochet en 15 años, dato que indica que incluso entre los monstruos criminales hay escalas-, y es normal que, asimismo, el PP de Gijón apoye esa investidura anunciada porque, expulsados del partido los liberales y los conservadores, solo quedan socialistas de derechas y tecnócratas de bandera, y a esos les gusta o vale Carrillo lo mismo que un caramelo a un crío. Por cierto, en el PP de Oviedo se derriten ante un genocida repugnante como Fidel Castro.

Conviene decir que Carrillo está protegido por la ley de amnistía por la que tanto luchó la izquierda antifranquista. Otra cosa es que ZP y los suyos -apenas antifranquistas retrospectivos- quieran eliminarla, pero, cuidado, que no lo harán mientras viva Carrillo, porque sería procesado inmediatamente.

El caso es que el PP gijonés se acaba de asegurar el fracaso electoral en mayo. Tenían pocas posibilidades, aunque al rebufo de Álvarez-Cascos a lo mejor sonaba la flauta. Pero entronizando a Carrillo -salvo que rectifiquen de urgencia- no tienen nada que hacer, porque los liberales y los conservadores de Gijón, que no son pocos, ni tapándose la nariz van a votar a los que ahora muestran su encendida predilección por el llamado marqués de Paracuellos.

El panorama político asturiano se está clarificando a marchas forzadas con tanto error encadenado. Y los asesinados en Paracuellos no se merecen, encima, este golpe terrible a su imborrable memoria.

1 dSystem/Localtime Noviembre, 2010

Qué fuerte

Por Javier Neira

El invierno de nuestro descontento ha llegado, y para quedarse, porque, debo insistir, los astros marcan la cita del solsticio, allá por el 21 de diciembre, pero los meteoros, con su panoplia de fríos, lluvias y vientos, serán, desde ahora y durante meses, nuestros inseparables compañeros.

Y qué decir de los rayos y truenos que siguen lanzando hasta la histeria los aparatchik del PP astur: la última, aún caliente, ha sido comparar a los seguidores de Álvarez-Cascos con los etarras y afirmar que Rajoy dará un pucherazo si no hace lo que ellos quieren.

Tremendo, insólito, lo nunca visto ni jamas oído.

¿Qué pretenden los aparatchik con esta andanada que continúa la serie que empezó ahora hace cien días y va a más entre improperios, insultos y descalificaciones de enorme calibre?

Pretenden que Cascos no sea el candidato a la Presidencia del Principado. ¿Por qué? Porque ganaría. ¿Por qué no quieren que gane? Porque los socialistas, que todo lo mandan en Asturias y manejan los hilos de los aparatchik -ésa es la clave: quien no lo vea y entienda así apenas puede ver ni entender nada de lo que ocurre en esta tierra-, no desean que Cascos sea el candidato del PP porque los enviaría para casa y, ojo, todo menos eso.

A estas alturas es evidente que los aparatchik no pueden impedir que Álvarez-Cascos sea el candidato. No pueden evitar que en enero, en un congreso ordinario, sea elegido presidente del PP asturiano y candidato a la Presidencia del Principado, así que amenazan con romper la baraja -comparar las tácticas de los casquistas con las de los terroristas equivale a cruzar todas las líneas rojas, y alertar sobre un posible pucherazo de Rajoy es de aurora boreal-, y sospecho que la romperán para, después, montar un grupúsculo, quitarle 15.000 votos a Cascos y la mayoría absoluta. Tremendo, ¿verdad?

(Para la terapia de esta semana se recomienda vivamente el «Viaje de invierno», de Schubert).

1 dSystem/Localtime Octubre, 2010

Motosierra

Por Javier Neira

Ayer, a las cinco de la tarde, el alcalde de Oviedo, Gabino de Lorenzo, cogió la motosierra -¿pero no era el arma emblemática de los casquistas?- y le cortó la cabeza política a su mejor concejal, José Suárez Arias-Cachero, que apenas hace tres días había saltado a la palestra diciendo que el candidato del PP a la Presidencia del Principado debería ser Francisco Álvarez-Cascos. No le cortó oficial y personalmente la cabeza política -realmente el Alcalde no dio la cara, encargó a un propio la faena- por las declaraciones pro Cascos sino por unas supuestas «irregularidades en las contrataciones»; pero hay que estar muy de espaldas a la realidad para no relacionar inequívocamente la proclama de Arias-Cachero y la motosierra municipal.
A las cinco y media de la tarde -apenas treinta minutos después- la motosierra manejada por un jurado internacional le cortaba la cabeza a la candidatura de Oviedo a Capital Europea de la Cultura 2016, lo que equivalía a seccionarle políticamente una extremidad a De Lorenzo que tantas ilusiones había puesto en el proyecto europeo.
Lo que son las cosas, Suárez Arias-Cachero era el encargado de encabezar esa iniciativa hasta que hace unos meses lo descabalgó -esa vez sin motosierra- el propio De Lorenzo, y ahora nunca sabremos si de aquella destitución salió este fracaso pero más de uno podrá sospecharlo con fundamento.
Las acusaciones de irregularidades se verán o no, las opciones de Euroviedo han volado para siempre y lo que queda es que en el PP carbayón como digas mu te la cargas.
Estar a favor de la candidatura virtual de Cascos a la Presidencia del Principado es quizá lo más peligroso que se puede hacer en estos momentos en Asturias.
La motosierra ruge y ruge sin tregua. Alguien debería decirle a Rajoy que en sólo unas semanas su partido en Asturias puede batir el récord de sangre y mutilaciones de «La Matanza de Texas».

6 dSystem/Localtime Septiembre, 2010

Acertijos

Por Javier Neira

El clásico juego de las verdades y de las mentiras se ha visto y desarrollado ayer en tres escenarios más que interesantes:

1) Otra tregua-trampa de la ETA. Ya en marzo lo advirtió Mayor Oreja. Le llovieron tales descalificaciones desde la izquierda y desde los socialistas del PP -que haberlos haylos como se está comprobando en Asturias en relación a otro asunto- que era obvio que había acertado. Ahí está la prueba. Otra tregua-trampa y van creo que catorce, pero esta vez me temo que no va a ser denunciada como se merece por el PP y acabará teniendo éxito, así que a cambio de nada lograrán la anexión de Navarra o la legalización de la ETA o la semiindependencia del País Vasco o las tres cosas juntas.

2) En Rodiezmo, protestas y abucheos cuando se habla de la huelga general septembrina y es que la UGT convoca el paro realmente para apoyar al Gobierno. Menudo cruce de verdades y mentiras. Menuda comedia. Si el sindicato socialista está en contra del recorte salvaje de los derechos laborales y sociales que ha decretado Zapatero, que pida el voto para cualquier partido menos para el PSOE. Pero no, una huelga de pura comedia y muchas risas. Y, aun así, han silbado a Méndez.

3) Francisco Álvarez-Cascos dijo ayer que se había reunido en Madrid con Gabino de Lorenzo el 8 de marzo pasado y no a mediados de junio, que es la versión del Alcalde. ¿Quién dice la verdad?, ¿quién miente? No es cuestión de un posible error por parte de uno o del otro porque, mismamente, si la versión de Cascos es la buena -como sospecho- en las semanas siguientes a la reunión, De Lorenzo y compañía siguieron afirmando públicamente que el político gijonés era un excelente candidato al Principado, así que el brusco giro dado el pasado mes de julio, en que pasaron a descalificarlo sin cuartel, ¿qué o quién lo motivo u ordenó?

(Para la terapia de esta semana se recomienda vivamente «Pedro y el lobo», de Prokofiev).

15 dSystem/Localtime Julio, 2010

Dos corridas

Por Javier Neira

Entraba Rajoy en el ruedo parlamentario, dispuesto a hacer la faena del siglo, y, zas, en un coso lejano saltaron unos espontáneos para ponerle banderillas de fuego a un miura y con tanto estruendo que casi tapan al primer espada.

Rajoy cuajó una excelente lidia aunque la verdad en este ruedo ibérico fantasmal donde todo cabe, incluida la metanación, es difícil evaluar el alcance de una buena faena.

En todo caso, el comunicado anónimo en el que se tomaba «la decisión de rechazar una hipotética candidatura de Cascos a la Presidencia del Gobierno regional» -menudo amanuense- ya había dado la vuelta a España a la hora del almuerzo y eso que el presidente del PP astur y presunto cerebro de la sentencia estaba en Jerusalén.

Qué quieren que les diga, Rajoy ha hecho lo que tenía que hacer al exigir un adelanto electoral porque con Zapatero en la Presidencia del Gobierno no se puede seguir ni un minuto más, y aquí, en la Asturias popular, sólo cabe, antes de que la pugna pase a mayores, convocar unas primarias para elegir al candidato a la Presidencia del Principado y a ver quién gana, los aparatchik o el resto.

Los aparatchik obviamente tienen preparada la siguiente jugada: elegir en el plazo de una semana al candidato, que no puede ser otro que el peregrino a Tierra Santa.

A su vez, Francisco Álvarez-Cascos tiene tres opciones:

1) No decir ni hacer nada, ya que nunca se propuso como candidato.

2) Desatar una guerra atómica de forma inmediata que evite hechos consumados.

3) Preparar una candidatura independiente.

Todo puede suceder. Incluso que ZP le haga caso a Rajoy y dimita. O que Rajoy desautorice a los aparatchik asturianos. Sí, todo es posible, hace un mes Ovidio Sánchez y Gabino de Lorenzo decían que Cascos era el mejor candidato y ahora, ya ven, han optado por la mayor de las imprudencias: ponerle banderillas de fuego a un miura.

15 dSystem/Localtime Junio, 2010

Goleada

Por Javier Neira

Ni decreto, porque pretenden consensuar después las medidas con una ley que será distinta a lo que mañana dispongan, ni reforma laboral, porque lo que se anuncia es un puro churro como ya dijeron los separatistas catalanes, ni empleo, porque así no se crea ni un solo puesto de trabajo, ni huelga, porque la convocarán para después de las vacaciones, lo cual ya lo indica todo, ni general, porque ya me dirán quién va a seguir a los que se autotitulan liberados del trabajo ni nada de nada de nada de nada.

Una farsa más que, estos días, cabalga en el circo de la Roja, muy útil para subir la electricidad, recortar más el gasto social, asfixiar masivamente con impuestos e, incluso, rematar administrativamente el Estatut, que en una de éstas, con la selección llena de concernidos directamente, cae como fruta madura en el descanso de una semifinal.

¿Les parece muy pesimista este discurso?

Pues agárrense. El pasado fin de semana, el economista Marc Faber, en una reunión del Instituto Ludwig von Mises, celebrada en Nueva York, dijo que «los gobiernos están al borde de la bancarrota y harán cualquier cosa para sobrevivir: primero imprimirán dinero y cuando esto no funcione recurrirán a la guerra». Faber, conocido como «Doctor Fatalidad», mide sus predicciones catastróficas por aciertos. Su consejo, ante la que se avecina, es: «Si usted vive en una ciudad, en la próxima guerra le envenenarán el agua, le cortarán la electricidad y su tarjeta de crédito y su transporte no funcionarán. Ni siquiera podrá volver a casa. Así que váyase a vivir al campo, en el medio de la nada, lejos del peligro».

En la sesión hubo un punto indiscutible: vamos de cabeza a la hiperinflación. Traduciendo, el poder adquisitivo de los salarios bajará en nada un 20 por ciento -no soy Nostradamus, pero lo vengo diciendo hace tiempo- así que la reforma laboral, la huelga general, la subida de impuestos y tal y tal y tal son perfectamente inútiles/imposibles. A lo que iba: ¡gooooool de la Rojaaaaaa!

17 dSystem/Localtime Mayo, 2010

Sí, Cascos

Por Javier Neira

Aun a expensas de mañas de última hora, porque los apparatchik son incorregibles –los que manejan o creen que manejan el PP de Asturias–, y los jefes, aun peores –los que pilotan o creen que pilotan el PP de toda España desde Génova–, todo indica que Francisco Álvarez- Cascos será el próximo candidato popular a la Presidencia del Principado.
Bien mirado, será el primer candidato a esa alta magistratura desde que Asturias goza o padece la condición de comunidad autónoma, porque todos los anteriores se presentaban para perder o porque nadie
quería o por las dos cosas o para pasar el rato o…
Menuda novedad, el centroderecha astur por fin va a tener un candidato a la Presidencia del Principado, que es como decir que los liberal-conservadores por fin se creen con derechos y capacidades para gobernar este santo solar. La ocasión no la pintan calva, porque es dramática, y así no cabe hablar de buena oportunidad. Ayer volvió a caer la Bolsa en picado, ya que la clave no está en los durísimos
planes de ajuste que se anuncian –y los que en nada añadirán, aún más crudos–, sino en ZP.Mientras siga en la Moncloa estamos condenados a la peor zozobra, que se ve en los parqués y en todo.
A partir de la crisis tremenda del pasado viernes –estuvimos a punto de irnos al abismo– saltó por los aires la política desplegada por ZP durante seis años.
A partir de la crisis de ayer quizá salte ZP y el lunes estrenemos nuevo presidente del Gobierno. El caso es que la derecha asturiana, a costa y cuenta de Cascos, cree por primera vez en sus posibilidades.Y ya se
sabe que creer es poder, sobre todo, si enfrente no hay más que fracaso, retórica, despilfarro
y cainismo.
A un año justo de las elecciones es inverosímil que para entonces ZP siga en la Moncloa, y ya que Cascos será candidato, ¿a quién le apetece echárselo a la cara? Sospecho que en el PSOE van a empezar a hacer como solía el PP.

15 dSystem/Localtime Abril, 2010

Sin mercado

Por Javier Neira

El debate interminable sobre la reforma del mercado de trabajo está viciado de salida. Nadie se pregunta ¿cuál es la empresa tipo española?

No se dice que vivimos en un escenario donde lo común es el cártel férreo, el monopolio crudo, la contrata apañada, la concesión pastosa, el oligopolio cerril y la subvención grosera. Un mundo donde apenas cuenta la calidad profesional del asalariado, de manera que cuanto menos salario, mejor, sin que esa reducción cause daños colaterales a la empresa. Por lo mismo, cuanto menos se pague a la Seguridad Social o cuanto menos cueste el despido, también mejor, y no precisamente para firmar nuevos contratos como, risas y más risas, se dice-promete.

En una economía liberal de competencia abierta, radical, los contratos de trabajo se deberían rescindir sin más. Como ahora los puede rescindir el trabajador sin tener que indemnizar a la empresa.

En el libre mercado el trabajador es pagado por lo que vale y, claro, la competencia feroz entre las empresas lo beneficia enormemente.

En este mundo cartelizado, sin embargo, un trabajador vale muy poco o nada. Y, por lo tanto, las empresas lo ven como carga sea a la hora de pagarle el salario -cuanto menos, mejor-, la Seguridad Social o el despido. Sólo los pelotas, chivatos, correveidiles, esquiroles y liberados del trabajo merecen mejor consideración, pero no por lo que hacen -son los peores productores, no hay duda-, sino porque resultan clave en las tareas de mantenimiento del orden público -que, por cierto, es privado- en el interior de la empresa.

Por eso en España la productividad es un desastre.

Por eso abatatar el despido nunca producirá empleo.

Por eso con estas mismas leyes en el tiempo de los gobiernos de Aznar se crearon cinco millones de puestos de trabajo.

Por eso el problema no tiene salida, ya que los cárteles son más fuertes aún que el Estado y, encima, lo tienen a su servicio.

Por eso se nos está poniendo cara de argentinos.

15 dSystem/Localtime Marzo, 2010

Voto útil

Por Javier Neira

Las fuerzas en juego eran las mismas antes del accidente de tráfico sufrido por Corrales y la consiguiente dimisión que después. Sin embargo, hasta aquella noche de Comadres el alcalde era del PSOE y, posteriormente, ahora, es del PP. ¿Qué sucedió entonces?

En el océano de pequeños sucesos y anécdotas dizque trascendentes no se encuentra la respuesta. En la teoría de las catástrofes, de René Thom, sí. Por cierto, Thom estuvo hace siglos en la Laboral, en un congreso organizado por Gustavo Bueno: qué diferencia entre aquellas austeras y sesudas sesiones, de verdadero alcance internacional, y el camelancio paleto y multimillonario que ahora se ofrece en el mausoleo de Girón de Velasco.

A lo que iba, una pequeña variación -la dimisión de un alcalde- puede dar lugar a un terremoto -el cambio de signo político en la gobernación del cuarto municipio de Asturias-, según Thom.

¿Cómo es posible? Porque el contexto llevaba tiempo cambiando y la dimisión simplemente permitió que se manifestase la novedad larvada.

Concretando, que es gerundio: no hay ya duda del desplome de las expectativas electorales socialistas en Asturias, sea con Areces o Fernández, y en toda España vía ZP o Pepiño, y de la simultánea mejora de las posibilidades del PP en España, con Rajoy al frente, y aun más en Asturias, con la mera eventualidad de un desembarco de Álvarez-Cascos.

Así las cosas, los pequeños grupos independientes de Siero aprovecharon la dimisión de Corrales para cambiar de caballo y se han ido con el popular Noval. Y los socialistas del SOMA -Llaneza ya demostró hace casi un siglo su maravillosa flexibilidad- han empezado a ponerle la alfombra roja al que fuera general secretario del PP. ¡Ay, si los popes del PSOE astur hubiesen asistido a aquella conferencia de Thom!

(Para la terapia de esta semana se recomienda vivamente la obertura «Coriolano», de Beethoven).

16 dSystem/Localtime Febrero, 2010

Antroxu

Por Javier Neira

Vivimos en un mundo al revés, de manera que en este Antroxu de hielo toca quitarse la careta. Ahí está, mismamente, la dimisión de Corrales, próximo pasado alcalde de Siero –el cuarto municipio asturiano y el segundo más pujante–, que crea jurisprudencia, así que el alcalde de Grandas de Salime ya está cesando por la cacicada contra Pepe el Ferreiro, y qué decir de la consejera de Cultura que no reconstruye la celda de Feijoo, destruida por su antecesora, y encima firma la purga de Pepe cual Beria, certificando que padecemos un régimen totalitario. No sobra decir que la cacicada le va a costar al PSOE, de seguro, la Alcaldía de Grandas y quizá un diputado regional por el Occidente con consecuencias catastróficas para los epígonos del arezato.
Sí, la dimisión de Corrales va a traer cola, porque, insisto, crea jurisprudencia, así que todo político pillado en un asunto feo no podrá alegar que hay que esperar a los tribunales y tal y tal y tal. La casta, en su versión asturiana, ya tiene un listón nítido y ejemplarizante para hacer medidas justas y de ahí para arriba, compañeru, sean socialistas, entristas –vamos, los de IU– o populares.
El contexto nacional, además, es trepidante, vertiginoso, cambiante y cargado de sorpresas, y benditas sean, porque de seguir así dos o tres semanas más nos reconvierten por las malas en un protectorado _franco-alemán y venga sangre, sudor y lágrimas salvo que un carbayón, como aquel Bernardo del Carpio que derrotó a las huestes de Carlomagno, salga en nuestro auxilio.
Quiero decir que si Juan Carlos I fuese Fernando el Católico, y Rouco, Cisneros, para el Miércoles de Ceniza en puertas, Campa, el nuevo Ullastres, lograría la investidura como presidente del Gobierno. Mientras tanto, recuerde el sabio consejo de la Dirección General de Tráfico: si bebes, no te dediques a la _política.
(Para la terapia de esta semana se recomienda vivamente el «Réquiem por una libertad imaginada», de Cristóbal Halffter).