Autor: Cicli

Cicli

Bici

Mi Red en la Red

Citas personales

El primer paso hacia la libertad es asumir que el mayor responsable de lo que le ocurre a uno en la vida es uno mismo.

El último paso hacia la libertad es asumir que uno mismo es el único responsable de lo que le ocurre en la vida.

En el ALSA, camino de Oviedo. Abril 2009

Me oriento mejor en la clarividencia de la radicalidad, que en las tinieblas de la ambigüedad.

O como le dije a Pepe, "Navego muy mal entre grises"

Mía, de toda la vida, aunque escrita ahora.

"Los errores de los demás, nunca legitiman los tuyos...

les dan más gravedad"

No es de hace mucho, pero la cotidianeidad la confirma.

"Nunca tengo problemas, siempre tengo que buscar soluciones"

Mía , pero de hace tanto que tampoco me acuerdo el donde.

"Mi problema no es que pienso como vivo, es que vivo como pienso"

Algún día de esos en Argentina y Chile. Invierno 2008-2009

"Los principios sin precio ...

¡no son principios!"

Cicli. Febrero 2009, Los Andes Chile.

Pedaleando rumbo a Santiago.

"Los límites más infranqueables, son los que se marca uno mismo"

Cicli Febrero 2009, Malargüe, Mendoza, Argentina. Tomándome un respiro en el duro camino de la vida

"La sabiduría no es saber cosas de la vida, es...¡ponerlas en práctica!"

Cicli, 15 de Enero 2009, San Martin de los Andes. Tras los días de "La Villa"

"Después de ganar la guerra queda lo más dificil...

ganar la paz"

Cicli, verano del 2008 Menorca. En algún momento entre maleta y maleta.

"El dialogo es como la agricultura, el que habla siembra, pero el que escucha...

cosecha"

Cicli, en algún momento de mi vida.

"El azar es azar...

la suerte es trabajo"

Cicli, Julio de 2008 Menorca.

"El camino se descubre día a día pero ...

el destino hay que tenerlo claro con antelación"

Cicli , Julio de 2008 Menorca, pero es el resumen de los últimos 20 años de mi vida.

"El dinero es la medicina de la vida , pero como siempre...

lo mejor es no estar enfermo"

Cicli , Julio de 2008 Menorca. Pensada haceee... uff

Procuro no construir mi vida con los ladrillos que no tengo.

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CRÓNICAS MORAS crónica XXVII(primera parte): Guias o “guias…???”

admin (2 de Junio, 2010)

SÁBADO 10 ABRIL 20010   DIA  98

Douar Aremd (Tienda de Omar) -. Douar Aremd (Casa de Omar)

DIA TRANQUILO: Tenía pensado después de subir corriendo al campo base, subir hoy caminando, con la cámara, con el trípode, de “tranqui”, en plan reportero. Lo hice y además salió “de libro” La subida y la bajada corriendo podían haber sido unas 3:30 horas, eso nunca lo sabré, hoy eché en el mismo recorrido unas 12, de 8 a 8.

GUIAS Y “GUIAS”: Durante la subida he podido constatar cosas que no pude ver en la anterior subida corriendo. Se perciben cambios profundos, y son profundos pues no se ven, se perciben. No son cambios que afectan a las cosas, esas que se construyen o derriban relativamente rápido. Son cambios que afectan a las personas, estos son más profundos y requieren observación. Las personas, las sociedades tardan bastante más tiempo en cambiar, y por tanto en descambiar.

Durante un momento en la subida fui detrás de una pareja de londinenses, “guiados” por un local. El camino de subida es cómodo y amplio para que una persona camine por el, y solo un poco menos cuando se cruza con otra persona. Cuando se cruza con una mula cargada el asunto cambia.
Una mula por un camino de montaña es algo así como una cuña-quitanieves, cambiando la nieve por caminantes. Primero se abre paso con la cabeza, el cuello ocupa un poco más del camino hasta que llega el cuerpo que aparta al caminante un poco más que lo que la cabeza ya separó, a la derecha y a la izquierda. Todo esto no es demasiado si el animal va vacío. Si va cargado, en ese caso el volumen del cuerpo del animal casi se multiplica por dos, ocupando, según el tramo, la totalidad del camino.

En el caso de cruzarse con uno de estos animales lo correcto es situarse del lado de la montaña. Si el animal nos empuja, la montaña no nos dejará ir muy lejos. Si nos cruzamos estando del lado del valle puede ser peligroso. Si en vez del lado del valle estamos del lado del precipicio puede llegar a haber un “vuelo”… Para saber esto no es necesario saber de montaña, basta con una elementar unidad de sentido común, ya se sabe el menos común de los sentidos.

Mientras subía detrás de los londinenses primero el “guía” que iba delante, y después ellos dos, se cruzaron con un animal situándose del lado del valle. Yo les informé del mal hacer por parte del “guía”. El primer trabajo de un guía es velar por la seguridad de sus clientes …, poco a poco me di cuenta de mi error.

A los pocos minutos llegamos a este “chigre” de alta montaña, y yo comencé a hacerme una nueva composición de lugar. La pareja llegó y sentó. No cruzó ni una palabra con el “chigrero”. ¿Para que?, para esa gestiones ya tenemos “guía…???” Eso de viajar, interaccionar con los lugareños, conocer de primera mano sin intermediarios una cultura diferente, parece ser un mal del viajar evitable para algunos, fácilmente evitable. Para ello, para evitarlo,  se contrata a un “guia…???”
EL “CHIGRE”

Yo salí del “chigre” de montaña un poco antes que ellos. Llegué al refugio y  me dedique a limpiar la tarjeta de la cámara. No tenía más tarjetas, las que tenía estaban todas llenas, y obviamente no llevaba conmigo el “PCín” , no me quedó más remedio que hacer sitio para el futuro a costa del pasado.

Al poco veo aparecer en la sala de uso común del refugio a la pareja. En un primer instante me costó reconocerlos, iban con otra ropa, la típica de andar por casa en el verano. Se sentaron cerca de mi, y se pusieron a leer. A los pocos minutos llegó el “guia…’’ y les puso la comida encima de la mesa, la comida recién hecha por el “guia…???”  al que minutos antes vi cocinando. Terminé de comprender mi error anterior.

Había confundido al “guía…???” con un guía y por eso pensé en sus obligaciones como guía. Descubrí que la pareja de londinenses habían contratado un sirviente que además, y como un plus añadido, hacía labores de guía.

Que triste, hace 17 años por estos lares, no vi cosa parecida. No había una presión turística semejante a la que hay ahora. Tampoco hace 17 años vi otras cosas semejantes a las que ahora no solo he visto, sino también vivido y sobrevivido, y que tienen un mismo origen. La presión del dinero.

Parece ser que el turismo fagocita todo aquello que atrae al turismo. Primero llega el explorador que descubre un lugar. Posteriormente llegan más exploradores que ven facilitada su llegada por la llegada del primero. Esta serie se repite indefinidamente hasta que al final llegan, afortunadamente no todos, hordas que algunos llaman turistas, a los cuales no les importa en absoluto el primigenio encanto del lugar. Parece ser que solo les importa poder hacer lo mismo que todos los días, en un decorado diferente. A otros ni eso, solo les importa hacer, lo que por motivos económicos no pueden hacer en su país, como tener un sirviente.

Me parece patético y lamentable que, por ejemplo, la calle más comercial de Ushuaia este bastante más surtida de casi todo que la principal de Mahón. ¿A que viaja la gente a Ushuaia? A disfrutar del único lugar del mundo que puede ofrecer lo que hay en Ushuaia, o se van ha hacer compras. Es notorio comentar que los residentes por si solos no pueden sostener semejante volumen de comercio, por tanto el comercio pierde toda vinculacion con su lugar de ubicación, vinculándose con lejanos lugares que proporcionan la clientela …¡que triste!
Juan el del albergue Torre al Sur nació en Ushuaia hace unos 40 años, vio crecer la ciudad y toda su evolución. Juan me contó que en una ocasión vio a un turista comprar en Ushuaia un elefante de porcelana, metal, o lo que fuera, de casi un metro de alto …
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CRÓNICAS MORAS crónica XXVI: Recuperando de lo de ayer, que no fué poco.

admin (27 de Mayo, 2010)

VIERNES  9  ABRIL 2010 DIA  97

Douar Aremd (Tienda de Omar) -. Douar Aremd (Casa de Omar)

Me he pasado casi todo el día redactando la entrada de ayer. Estoy hecho polvo, a la noche sin dormir, por lo menos es el sentido que normalmente entendemos. Eso de dormitar como un caballo, pero no de pie sino en cuclillas, no creo que se le pueda llamar dormir. A la noche sin dormir, hay que sumarle el amanecer sin dormir y pasando frío.

Al cansancio propio de la noche y del amanecer hay que sumarle el cuidado escrupuloso que tengo con mis horas de sueño, debido al problema de la bipolaridad, eso ha hecho que me tomara el día con mucha, pero mucha calma.

Me he pasado casi todo el día descansando. He dormido todo lo que he podido que no ha sido mucho, y he estado a la expectativa por si esa falta de sueño podía afectarme. Parece ser que mi organismo la ha tolerado bien.

Dicen los que creen que saben de esto, los siquiatras, que una vida organizada sobre todo en cuanto al sueño es imprescindible en el tratamiento de la bipo,  yo  eso lo llevo de manera muy estricta, puede que demasiado, pero este es una de esas situaciones en las que prefiero pasarme, antes que no llegar. Si me paso solo pierdo tiempo, si no llego pierdo más tiempo por que también pierdo salud.

Los siquiatras creen saben de esto, y no seré yo quien rebata sus conocimientos y sus estudios, pero tienen casi todos una gran carencia, la falta de experiencia.

No se sabe tanto de correr leyendo libros como corriendo todos los días 10 km. No se sabe tanto sobre el sexo practicándolo, como viendo pelis porno. No se sabe tanto de la bipolaridad estudiando libros, aunque sea imprescindible, como llevándola dentro.

El sueño, se por experiencia que es que es un pilar fundamental. En eso no discrepo en absoluto con los “teóricos” de la bipo, los siquiatras, aunque estoy tan de acuerdo que a veces pienso que me paso. Hoy no se si ha sido uno de esos dias, pero no tengo intención de explorar esos límites y no lo haré. Hoy no lo he hecho.

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CRÓNICAS MORAS crónica XXV: Ni en la mayor de las pesadillas, ¡como cambia la vida en dos días!

admin (17 de Mayo, 2010)

JUEVES 8 ABRIL 2010   DIA  96
DOUAR AREMD (Casa de Omar) –  El nombre del sitio depende de donde se considere que termina el día, o esta crónica.

El día comenzó en casa de Omar. Desayuné solo, aunque el me acompañó con su presencia. Tiene una herida en la boca, por eso solo tomó te. Por cierto, ¡¡¡vaya mermelada de higo que prepara su señora!!!

Luego lo acompañe a su tienda, en la ruta de aproximación al Toubkal, que es donde dejé la bici y mis cosas. Reparé la avería del frenado de la bici. Era lo que yo pensaba, aunque en el primer intento de reparación días atrás me equivoque con la herramienta.
La superficie de las zapatas de los frenos con el uso, el polvo y el agua pueden llegar a transformarse, adquirir un estado como cristalino. En este estado lo que hace contacto con la llanta no es goma, sino otro tipo de material, que es preciso eliminar. En el primer intento intenté eliminarlo con una lima, le hice “cosquillas” En este segundo y definitivo lo eliminé con una herramienta de lijar de fabricación casera, sobre la que pienso extenderme más en profundidad en una nueva sección que pienso iniciar sobre reparaciones ciclo-viajeras.

A media mañana le dije a Omar que a las tres iba a subir corriendo hasta el campo base del Toubkal, en este momento se empezó al liar.

Pero antes de continuar es preciso, para comprender lo que ocurrió en el día de hoy y noche de mañana, entender una definición que la situación vivida, y sobrevivida hoy, ha terminado de perfilar sus límites semánticos.

BOBO: Dícese la la persona de buen corazón, que ante la presencia cercana de jetas, caraduras, sinvergüenzas, y también personas bien intencionas, y esta última es la aportación de hoy, experimenta un desplazamiento en el espacio psico-social. Los jetas, caraduras, sinvergüenzas, y también personas bien intencionas, ejercen una fuera sobre el bobo que no es capaz de contra-restar, por la simple razón de que no se entera. Esta fuerza es la que genera el desplazamiento del bobo en el espacio sico-social.
El bobo solo se entera cuando ya ha sido desplazado de su espacio  sico-social, y por lo tanto ya no puede contrarrestar dicha fuerza puesto que ya ha sido desplazado. Dicho de otra manera.
El bobo solo se entera de que es bobo después de haber hecho el bobo. De eso puedo yo dar clases magistrales, entre ellas la experiencia vivida ayer.

A las tres menos cuarto me preparé para ir a correr y en ese momento Omar me comunica que estan preparando un tajim, una cazuela de comida para nosotros. Yo me cabreo pues es meterme en una encrucijada innecesaria.  Si como apuro el tiempo que tengo para subir y bajar con un margen de seguridad. Si no como tengo miedo de que le pueda parecer mal, que yo ejerza de invitado que desprecia su comida. Evalúo las posibilidades y decido comer rápido, para ir a correr después. Lo que no evalúo, y es el gran fallo del día, es que le puede parecer mal a otras personas todas las situaciones derivadas de comer y subir con menos margen de tiempo. No creo que a Omar le hubiera parecido tan mal el no comer el tajim, como a mi mamá, y a otras personas todo lo que ha derivado de comerlo.

Subo aceptablemente teniendo en cuenta que no me calzo unas “zapas” de correr en serio desde Septiembre, en Navidad unos pocos días sueltos. Voy tomando tiempos cada 100 metros de desnivel ascendido, para hacer una estimación de mi posible tiempo en 1 km vertical. A las 2:05 de salir del puente de Douar Aremd estoy tocando la pared del primer refugio. Tengo las manos frías, los dedos gordos bastante insensibles. No pierdo demasiado tiempo e inicio el descenso rápidamente. Como la última barrita de cereales del Día que me queda en el equipaje, una meada, bebo en el cazo que he subido conmigo, y “pabajo”, con la gravedad como amable compañera, que no sentimental.

No corro muy fuerte, estoy cansado, desentrenado, y además no quiero estar mañana hecho polvo de las agujetas. No hay mucha luz, estoy en sombra permanente, pero se ve bien. A medida que bajo cada vez hay menos luz. Hay más sombra pues estoy más encajonado, y además el Sol esta más bajo. La noche envía su mensajero. Poco a poco empiezo a tener las sensaciones de la salida a las 05:00 de la carrera de Picos, a la luz de las linternas frontales. Tengo que hacer un esfuerzo extra para encontrar cada apoyo, esfuerzo extra que se traduce en tener que correr cada vez más despacio, y no por falta de fuerzas. En las cercanías del puente que cruza el río una única vez en toda la subida no puedo correr, definitivamente no puedo correr. Puedo caminar medianamente rápido, pero no correr. Aquí empieza a imponerse no por convicción sino por imposición la estrategia Siniestro Total, “Ante todo mucha calma” La “calma” llega al extremo de tener que “palpar” con el pie el suelo antes de apoyar el pie.
En esta situación me cruzo con un señor que sube guiándose por su frontal. Me dan ganas de pedírselo, aunque no lo hago. El error fue mió y he de ser yo quien asuma las consecuencias. Eso de “déjame el frontal y fastídiate tú” no va conmigo.
A los pocos minutos me cruzo con otro que se me ofrece como guía. Le pregunto cuanto me cuestan sus servicios hasta donde quiero ir, las luces que ya llevo viendo un rato, 200 dirham me pide, unos 20 euros por 10`-15`de trabajo. Me pareció tal abuso ante la necesidad ajena que le dije que no, asumiendo todas las consecuencias. Luego como BOBO que soy empecé a hacer razonamientos justificadores de su comportamiento usurero, como que el entendió hasta el pueblo, lo cual implica los 4 km más de pista de los que ya me extendí en la crónica del día en que llegué a Imlil.

Continué bajando a “palpo con el pie” hasta que llegué a un punto donde perdí la senda. Había una canalización para un arroyo que corría tempestuoso y ruidoso, y eso hizo que no encontrase el camino. Busqué, rastreé, y decidí lo más sensato. Quedarme parado hasta que tuviera luz para continuar. Sabía perfectamente lo que esto significaba, pasar toda la noche al raso, a más de 2000 m de altura, y casi “en pelota”, no iba a ser divertido.
Podía ocurrir que hubiera luna esa noche y poder continuar cuando saliera, pero preferí no contar con ello y ponerme en lo peor. Si ocurre lo peor ya estoy preparado, sino eso que tengo ganado. También sabía que sucumbir a los cantos de sirena de la luz del pueblo que estaba viendo desde hacía rato, suponía un riesgo muy elevado de sufrir un accidente de consecuencias impredecibles.

Al principio fue agradable, sabía que no iba a continuar así mucho tiempo, la naturaleza no cambia por nadie. Me senté en una laja, una piedra grande, plana y con la inclinación ideal para mantener cómodamente la posición fetal.

Esta es la laja donde comenzé mi particular noche en la montaña.

Me entretuve viendo desaparecer estrellas detrás de la línea de cumbres.
Al rato empecé a sentir que comenzaba su ofensiva mi principal enemigo para esa noche, el frió y su consecuencia la hipotermia. Tenía toda la superficie de mi cuerpo expuesta al aire, afortunadamente no hubo viento. Tenía que buscar, y a ser posible encontrar, un cobijo.  En las cercanías había una cabaña, me acerqué y estaba cerrada con un candado. Las paredes eran de piedra, por lo que en el hueco de la puerta pude meter la mayor parte de mi cuerpo, con la espalda apoyada en la puerta de madera, ¡menos mal que no era de metal como la mayoría! Se noto el cambio, por un rato estuve confortablemente abrigado. Pasó lo que suponía que iba a pasar, y el rato se terminó.

Comencé a sentir frío de nuevo. Ni la posición fetal ayudada por una piedra debajo del culo, y mi gorra visera entre ambos como aislante fueron suficientes. Cada poco tiempo me levantaba con la finalidad de hacer algún ejercicio que aumentase mi metabolismo, y con ello proporcionase algo de calor. Flexiones y algún ejercicio con los brazos fueron la tónica. Medité bien la situación y concluí que quedaba aun mucha noche, que en algún momento iba a tener que pasar al plan “B”, y en ese caso cuanto antes mejor. Las consecuencias negativas no iban a cambiar por esperar, las positivas si y mucho …¡entre en la cabaña!

Dado que no tenía la llave del candado, ni la posibilidad de pedírsela al dueño, entré por otros medios más directos, rápidos y expeditivos. Seguramente mi intención de ir mañana por allí y pagarle los desperfectos sea otra bobada de bobo. Puedo meterme en un problema legal por “cantar”, como le decía un galeote a Don Quijote en el momento de ser liberado por el. Lo fácil, cómodo y seguro  es callarme la boca, pero quien metió la pata fui yo, y no un tercero, por eso no ha de ser el quien pague los platos rotos, que además no sabe nada de nada del tema.

Se notó y mucho la entrada. Dentro no estaría a muchos grados más, pero si lo suficiente para notarse. Afuera había muy poca luz, pero dentro la oscuridad era absoluta. Tuve que hacerme una composición de lugar no del interior, sino solo del metro cuadrado anexo a la puerta. Solo podía palpar con mis manos, y escuchar los diferentes sonidos que de ello se producía. Concluí que aquello no estaba habilitado para dormir. No había kilims apilados en el suelo, ni mantas para usarlas de lecho y techo. Era el almacén de algún puesto de bebidas de los que hay en el camino. Además lo tenía todo apilado a la puerta por lo que no me atrevía a continuar la exploración les lugar, temía una caída encima de no se que, sería el colmo. No continúo la bajada por miedo a caerme, como para caerme ahora que estoy lo mejor guarecido posible.

Así pasé no se cuantas horas. Buscando y encontrando la posición fetal, con mis brazos y codos dentro de la malla para perder el mínimo de calor, hasta volver a perder la posición pues el saco lleno de botellas de cristal donde me apoyaba de “desarmaba”  Estuve así hasta que comenzó la penumbra que avisa que el amanecer esta cercano. Estaba ansioso por vivir este momento, cada vez que cambiaba de posición aprovechaba para abrir la puerta y mirar si se producía este soñado, soñado literal, momento.   Cuando comenzó a aclarar la ladera de enfrente me emocioné, y quise comenzar el resto del descenso, pero lo pensé mejor. Me he pasado un montón de tiempo aquí, horas de frío, dolor por las posturas forzadas, hambre no a pesar de que no comer prácticamente nada desde las 15:00, por la sencilla razón que en estas situaciones el cerebro tiene cosas más importantes de que ocuparse. Me he pasado un montón de tiempo aquí por falta de luz y evitar un accidente, como para tenerlo ahora por precipitarme solo unos minutos. Decidí quedarme hasta que hubiera luz suficiente como para iniciar el resto del descenso con un mínimo de seguridad.

La caseta donde pasé la mayor parte de la noche.

En un par de “ratos de posición fetal”, esa fue la unidad de medida del tiempo  esa noche, llegó el momento. Como suponía la continuación del camino estaba delante de mi, pero en la oscuridad no se podía ver. No tuve ningún problema en el resto del descenso, pero si cuando llegué a bajo. No fui a casa de Omar, no sabría encontrarla, además todas mis cosas estaban en el albergue que hay junto a su tienda. Fueron dos horas más de pasar frío, el amanecer suele ser el momento más frío del día.

Ha sido una experiencia desagradable y dura, pero una experiencia. Ya se sabe que lo que no te mata te hace más fuerte. Cuando me paré solo tenía un objetivo, llegar vivo y entero a mi bici y lo he conseguido, pero a sido duro, muy duro. Ha sido bastante más duro que la maratón de un Ironman. Allí se pueden hacer muchas cosas activamente para engañar al dolor, al sufrimiento aquí no. Allí el dolor es principalmente físico y además uno se ha preparado para ello, aquí no. Aquí a sido repentino, sorpresivo y sin preparación. Aquí uno solo puede joderse y aguantarse en el sentido más extremo del término. Eso implica no hacer ninguna tontería, como ponerse a bajar en medio de la noche por no soportar más las incomodidades del periodo de supervivencia. Eso implica soportar la incomodidad en tiempo que esta dure, y en mi caso sin poder saber cuanto durará.

En ningún momento he sentido, ni de lejos, mi vida en peligro. No he sentido un frío insoportable, “solo” un frío continuado soportablemente molesto. El dolor físico de la postura fetal ha sido igual o peor que el frío. En la laja estaba “cómodo” después fue imposible encontrar un acomodo medianamente soportable. No lo encontré únicamente por la falta de luz, seguro que lo había. Afuera estaba “cómodamente” sentado, dentro no fui capaz de encontrar el aposento adecuado. Los sacos llenos de botellas de vidrio se deformaban a cada poco.
Tampoco me ayudó en nada el no saber en ningún momento la hora, y hacer un cálculo para administrar mis recurso sicológicos, y es que lo “del Polar” tiene tela. 4 de 4, pleno al 4. 4 viajes y en los cuatro me ha dejado tirado. Turquía. Patagonía I. Patagonía II, y este, pero sobre este tema ya me extenderé con más detalles. Después de lo anterior tener que leer que soy un desagradecido por que me reparan el pulsómetro sin cargo, cuando me ha dejado tirado en medio de la faena TODAS las veces, tiene … eso que estáis pensando.

Lo dicho, después de la nochecita, “el Polar” de vacaciones.

EQUIPO DE SUPERVIVENCIA:
– Un BOBO, supervivente pero bobo.
– Un par de zapatillas de correr por el monte.
– Un par de calcetines.
– Unas mallas ultrafinas y con unos cuantos agujeros, hay que optimizar recursos.
– Unos calzoncillos, sobre todo para tapar los agujeros de las mallas.
– Una camiseta térmica de Joluvi que es la bomba. Por supuesto como con todo que “se sale”, ya no se encuentra.
– Una gorra visera.
– Unas gafas graduadas no se Sol.
– Dos correas muy ligeras para llevar un cazo.
– Un cazo de inox.

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CRÓNICAS MORAS crónica XXIV: La subida corriendo

admin (6 de Mayo, 2010)

MIERCOLES 7 ABRIL 2010   DIA  95
DOUAR AREMD (Casa de Omar) – DOUAR AREMD ( Donde pude)

He dormido en casa de Omar y familia. Bien como se podía esperar, no podía ser de otra manera. 
Por la mañana nos fuimos a saludar a su hermano, con el que también compartí velada hace 17 años. A juzgar por la casa que se esta construyendo parece ser de lo más solvente del pueblo.

REPARÉ EL FRENO: He vuelto a reparar el freno ahora parece que ha quedado bien, el tiempo lo dirá.  El primer intento fallido fracaso por que limé las zapatas, ahora las he lijado y parece ser que se nota la diferencia. La lija al tener más “grano” parece que soluciona más el problema, muerde más la goma.

SUBIDA CORRIENDO: He subido corriendo hasta el campo base del Toubkal como tenía previsto. Me hacía mucha ilusión darme por aquí una carrera como ya hice en el P.N. Los Glaciares. El primer “fracaso” es que “el Polar” se volvió a ir de vacaciones, y no he podido sacar ninguna gráfica. Como siempre hace me deja tirado los días claves. No obstante he ido sacando los datos a mano y he podido sacar alguna conclusión de cara a las carreras por montaña.  He subido en 1:53´41´´ 1178 metros de desnivel, considerando que la subida era “lentilla”, no tenía demasiado desnivel como para subir rápido aspiro a llegar a bajar de la hora en el kilómetro vertical. Por otro lado días antes cayó en mis manos un artículo de un catalán que había ganado un campeonato en el que subió 1000 m en menos de 40 ó 35 minutos …, ¡sin comentario!

La subida estuvo bien, y la bajada también mientras hubo luz para poder disfrutarla, pero dado que la bajada comenzó un día y terminó al siguiente la dejaré para la crónica de mañana …, ¡¡no tendrá desperdicio!!

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CRÓNICAS MORAS cónica XXIII concluida: Ni en los mejores sueños, pero …¡¡¡NI EN LOS MEJORES SUEÑOS!!!

admin (26 de Abril, 2010)

MARTES 6 ABRIL 2010    DIA 94
OUKAÏMEDE (Albergue Club Alpín Francaise) – Asni – IMLIL (Albergue de Omar)
Dist. día.  50 km, Dist. total 3.754 km, Vel. med. 9,8 km/hora,  Altura. Máx. 2663 m, Alt. Mín. 1203 m, Temp. máx. 37º, med. 25º, mín 14º C, Ascenso 1000m,

Pensaba titular esta crónica con un “A pesar de …”
A pesar de salir volando “por orejas” de la bici varias veces, una de ellas descontrolada hasta el punto de tener que apoyar las manos en el suelo.
A pesar de hacer el resto de la bajada por momentos apoyando un pie en el suelo al más puro estilo “dirt track”.
A pesar de tener las manos doloridas de tanto frenar bajando por la pista. Llevo varios días sin freno delantero, no se que pasa, el mecanismo funciona, pero no muerde la llanta y no frena. Ya probé a limar las zapatas por si estaban cristalizadas, y hoy en un arroyo limpien la banda de frenado de la llanta con un estropajo metálico, sin resultados apreciables.
A pesar de los incómodo que es bajar por una pista  800 metros de desnivel, con una bici de unos 60 kilos, y que lleva gran parte de su peso en el manillar, muy alto, con la consiguiente elevación del centro de gravedad y su ingobernabilidad asociada.
A pesar de haber hecho ayer un intento fallido de salir de Aukaïmeden
A pesar de todo eso ha merecido la pena.

La bajada por la pista ha sido espectacular, fantástica, como diría uno que trabajó conmigo de socorrista en Son Bou. Las vistas del macizo del Toubkal en los primeros kilómetros de la bajada son para no olvidarlas nunca.
Sin ningún género de dudas ha sido el tramo y la etapa más bonita y entrañable de todo el viaje, pero lo mejor del día estaba por llegar, y es que … ¡ni en los mejores sueños!


Cuando salí de Mahón tenía muy claro que más que uno de los objetivo de este viaje, sino “el objetivo”, era reunirme con Omar. Volver a Imlil, y a la base del Toubkal. Ver como han pasado estos 17 años en este territorio que tanto me ha marcado como persona, y como viajero.

Localizar a una persona con la que no se ha tenido relación después de 17 años, en un país extranjero, con otra lengua y cultura puede ser complicado aunque se tenga su dirección. Pueden pasar muchas cosas que se haya mudado, incluso que esté muerto. Todas estas posibilidades las tenía contempladas cuando decidí como uno de los objetivos de este viaje reunirme con Omar, por eso la insistencia en pasar por Imlil, y terminar el viaje en Marrakech. Hay más ciudades con aeropuerto en Marruecos desde las que se puede volver a España pero no, tenía que ser Marrakech,  Omar era la causa principal. Pero antes un poco de historia, la cual es imprescindible para entender el presente, y como tantas veces ocurre, aunque algunos no les guste.

Conocí a Omar en el 93. En ese año fui en un viaje organizado a Marruecos por el Grupo de Montaña ENSIDESA. Una parte del grupo fueron de turismo, y la otra parte, la más pequeña, fuimos de montaña al Atlas, a la zona del Toubkal, la montaña más alta del Atlas, aunque no por mucho, respecto a sus cumbres cercanas.

En ese viaje, como también ocurrió el año anterior en Alpes, coincidiendo con la Olimpiada de Barcelona, me puse malo …, ¡cosas de “la bipo”!
A causa de una de esas cosas, gasté el 80 ó 90 % del dinero que llevaba en los 2 ó 3 primeros días. Lo llaman “compras compulsivas”, pero eso es por ahorrar recursos orales, las compras compulsivas son otra cosa.
La cuestión es que me quedé casi sin dinero, y con unos cuantos días de viaje por delante. Para subir el material al “campo base” intenté ahorrar a máximo subiendo yo todo lo que pude, y contratando el mínimo de porteo en mula, o micro-burro, ya no me acuerdo.  A Omar, el mulero que contratamos para subir las cosas, no se le escapó este detalle como pude comprobar después. Yo el primer día subí al Toubkal, el segundo hice otro par de 4000miles con esquís, eso es lo que he creído siempre, y el tercero descansé. Después de una actividad de esquí de montaña el día anterior de casi 12 horas, estaba más que satisfecho.

El tercer día para bajar hice economías al límite, tanto que no contraté nada para bajar.  Recuerdo que ante mi problema de salud mental, y las consecuencias que se derivaron de él, nadie de mi grupo excepto Manolo de Piedras Blancas me ayudó, a pesar de que alguno tenía alguna deuda conmigo.
Alguno hizo cumbre en el Toubkal por que yo le subí su mochila hasta la cumbre, cuando le dio el “yuyu” por el mal de altura. Manolo me bajó las botas de plástico de “patear” nieve, yo bajé de esta guisa.

En este viaje y en este día comencé a aprender la diferente escala de valores entre África y Occidente. Excepto Manolo nadie de mi grupo me ayudó, y tuvo que ser un local, un nativo, un moro que me conocía solo de horas quien más me ayudase.
Para no pagar la estancia en el albergue del Club Alpino Francés en Imlil, Omar me ofreció su casa, y yo la acepté.
Tuve que escuchar de todo por parte de alguno de mi grupo. “Te van a rajar, te van a violar, te van a robar, estás loco”.  Los mismos que me dieron la espalda cuando necesitaba su ayuda, se permitían juzgar a los demás.

La noche que pasé en casa de Omar fue la experiencia viajera más intensa que haya vivido nunca en un viaje hasta hoy. Me abrió un Universo nuevo en cuanto a las relaciones humanas. Un Universo que se basa únicamente en desprenderse de prejuicios, y en la confianza.

Vi por vez primera  una casa bereber, no un reclamo turístico. Comer el cus-cus, con la hospitalidad como única moneda de pago. Dormir en un montón de kilims apilados en el suelo. Este año las tres veces que he dormido invitado, he visto bastantes menos, ¿será la crisis?
Todas esas cosas que experimenté en aquella noche pasaron a grabarse en mi memoria, nunca las olvidé.

Omar me escribió su dirección en el reverso de un for-fait. A mi vuelta a España le mandé unas botas de montaña nuevas, y guarde aquel fort-fait que para mi nunca lo fue. Siempre fue su tarjeta de visita. Como tal la guardé en mi tarjetero. La he visto muchas veces, y muchas veces me he acordado de él. Cada vez que la veía pensaba que alguna vez nos volveríamos a reunir, y eso a ocurrido hoy …¡Han pasado 17 años!
Omar podía no estar en Imlil, podía haberse mudado, incluso podía haberse muerto, pero ninguna de esas cosas han ocurrido.

No ha sido complicado dar con el, a pesar de no hablar nada ni de francés, ni de bereber, ni tampoco de árabe, pero es que los idiomas “solo” sirven para hablarlos. Hay otras maneras de comunicarse.
La tarjeta que el me escribió, y que he traído conmigo guardada en el fondo de mi cartera como el tesoro más preciado de mi equipaje, ha obrado el milagro. Ha ejercido de salvoconducto. Solo con enseñarla me situó rápido en su pista.

“EL SALVOCONDUCTO”

Lo único que sobró fueron los 4 kilómetros finales de pista desde Imlil, hasta su “barrio”, Douar Aremd. Pista de pendientes endiabladas, pero con muy buen “pavimento”, lo cual no se si será peor. Gracias, o por culpa de, solo eché pie a tierra una vez. A pesar de haber bajado unos 700 metros de desnivel, de los 2663 a los 1940, hoy he vuelto a subir  1000 m …¡la pista final sobró!.

El encuentro fue emotivo. En los primeros segundos Omar no me reconoció, habían pasado 17 años sin tener ningún tipo de comunicación. Cuando le enseñé “su tarjeta de visita” escrita de su puño y letra, eso creí siempre, se puso en la pista, pero cuando le escribí el año en mi “asistente de comunicación”, cayó del todo.
Nos besamos, nos abrazamos, cenamos un tajím, una cazuela típica de estos lares, y nos fuimos a dormir otra vez a su casa, pero a otra casa.

EL ENCUENTRO:


Ahora tiene familia, 4 hijos, dos grandes que estudian algo así como el bachiller en Asni, y dos pequeñas que estaban en casa. Ahora hay electricidad en su casa, hace 8 años que llegó. No recuerdo si en el 93 cenamos con velas, o con luz de gas. No he dormido encima de kilims, aunque pude hacerlo, he dormido como en Burda encima de algo parecido a un sofá.
Ahora la carretera de Asni a Imlil esta perfectamente asfaltada, en el 93 no existía. En aquel año subimos en esto que se puede ver en esta foto. El ancho de la pista era muy poco más que el ancho del vehículo. Por momentos yo miraba vertical hacía abajo y no veía la pista, solo el barranco. Yo flipaba pues el conductor no frenaba, no pensaba que el no miraba hacía abajo, miraba adelante ….¡que experiencia!
Ahora en la carretera hay multitud de establecimientos hosteleros, alguno como este

Antes que yo recuerde no había nada. El pueblo esta lleno de servicios para el visitante, y es que Imlil siempre fue, en el 93 en la medida del 93, y ahora en la actual, algo así al Atlas como Chamoníx a los Alpes …¡la capital mundial del Atlasismo!

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CRÓNICAS MORAS crónica XXII: ¿Donde estará la pista?

admin (25 de Abril, 2010)


LUNES 5 ABRIL 2010   DIA 93
OUKAÏMEDEN (Albergue C.A.F.) – Tizi-nou-Addi 2960 m, – OUKAÏMEDEN (Albergue C.A.F.)
Dist. Día. 16 km, Dist. Total. 3.704 km, Vel. Med. 8,4 km/hora, Temp. máx. 32º, med. 20º, mín. 15º C, Ascenso 515 m.

Llegó la hora de dejar el albergue del Club Alpine Francaise, me resultó algo así como un oasis en el desierto marroquí. Con tiempo transcribiré las conclusiones a las que he llegado en este viaje, después de 17 años del anterior. Estoy muy a gusto aquí, pero muy a gusto. La carta no es del todo a la francesa, pero a base de huevos fritos con queso lo soluciono. Van 8 en 2 días, y es que eso de mojar el pan en la yema, como cuando era un “güaje”, si es que he dejado de serlo, me sigue molando.

La señora que lleva el refugio parece muy eficiente. Basta ver como esta todo en perfecto funcionamiento, pero como todas las personas, no da el “punto” en todo, o con todos.

Yo tenía una agenda gorda, de esas que llaman dietario, en la cual había una cita para cada día. Una de estas decía. “La ignorancia duda o afirma rotundamente, la sabiduría duda” No recuerdo el nombre del sabio que la enunció por vez primera. Eso solo sirve para demostrar conocimiento, la sabiduría es cuestión de ser capaz de ponerla en práctica la cita.
La señora pudo dudar o callarse la boca cuando le pregunte por la ruta hasta Imlil …. ¡En menudo embrollo me metió!, mejor dicho, ¡¡Me dejé meter!!

La señora me dijo y me repitó, con esa energía con la que lleva el negocio, “Hasta Tachddirt es todo pista, primero sube y luego baja. Después hasta Imlil, es pavimento” Me lo dijo con tal seguridad que la creí a pies juntillas. ¡Con lo fácil que es decir “no lo sé!, ¡¡con lo económico que es callarse la boca!!

¿OS PARECE ESTO UNA PISTA?:

 

Nos metimos en este embrollo por confiar demasiado en la “Madam”.  Cuando ví que la pista desaparecía bajo un desprendimiento de tierra, y que de el salía un sendero, tuve que hacer lo que hice más tarde, pero pensé que después continuaba la pista.
En este punto donde esta la bici me adelante cuan explorador, para evitar problemas al grueso de la tropa. En este caso femenino singular. Cuando ví que no había pista por ningún sitio, que el pueblo se veía abajo, como se ve Bulnes desde 500, 700 metros más arriba, camino “del picu”,  dí un paso en el camino de la santidad …
No me acordé del árbol genealógico de la señora.
El primer problema lo solucioné mejor de lo previsto. Dar vuelta a la bici en semejante lugar me pareció a priori más complicado de lo que resultó al final. Me puse del lado del monte, por si la gravedad seducía a la bici que no montaramos un trio. De momento no estoy preparado para un trio de esas características. Un humano, una idea abstracta, y una bici …¡Uf, para otro día! Luego … ¡¡ajo, agua, y empujar!!

De vuelta en el pueblo fui a repostar agua e informar a la Madame, en nuestro particular código de lenguaje, que “pista es diferente a no pista, aunque bajen bicicletas”, “que bajen bicis no convierte a un sendero en una pista”
Me dijo que el único camino para ir a Imlil es dando la vuelta, pero por lo que se de su conocimiento de las rutas del entorno, no la creí. Luego comprobe que hice bien.

Tanto en el mapa del albergue 1/100.000 de un ministerio marroquí, como en el mío aparece una vía hasta Imlil, por algún sitio estará. Creo que dí con ella más tarde, me quedaba una hora abundante de luz para 50 km, casi todos ellos de pista. Hice lo más sensato,  lo único sensato, Volví a dormir al albergue, por lo menos cenaré, tampoco me queda comida.
Si tengo que dar la vuelta por donde he venido la daré, pero antes agotaré todas las posibilidades de no darla.
Me siento, creo yo, como los grandes exploradores de la historia. Aquellos que como yo, tenían la suerte de no tener GPS, pesa, y encima no se puede comer. Aquellos que ante una situación como esta  pensaban, “palante”, solo se puede explorar lo que esta enfrente. Lo que dejamos a nuestra espalda ya no lo podemos explorar, ya lo exploramos”

OTRO POSTE: No sabía la altura exacta del Tizi, por otro lado como casi todo aqui. Tenía la esperanza de superar la imaginaria línea de los 3.000 metros de altitud, otra vez a sido un casi, aunque bien cierto es que he subido, por lo menos de altímetro 40 metros más alto que el Tizi-n-Ouang

EL BILLETE-BURRO: Bajando del Tizi me crucé con dos parroquianos, y un burro tamaño intermedio. No le hice ascos a subir la bici al burro, y continuar con ellos. Ellos si le hicieron ascos a mi idea.  Para una vez que quiero comprar algo. Mi gozo en un pozo.

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CRÓNICAS MORAS crónica XXI: Día de descanso.

admin (24 de Abril, 2010)

DOMINDO 4 ABRIL 2010   DIA  92
OUKAÏMEDEN (Albergue) – OUKAÏMEDEN (Albergue)

Dist. día. 0 km

Me he tomado el día libre. Hace 5 días que salí de Boulmandine Dadés. 1 cama, 3 suelos, dos en mi carpa y uno en casa bereber. Podía haber seguido hoy hasta Imlil, esta muy cerca, y descansar allí antes de “enredar un poco” en la zona del Toubkal, pero he preferido aprovechar el sitio.

No parece que este en Marruecos. Todo esta limpio, no hay ningún tipo de lujo, pero da gusto estar aquí, después de los sitios por los que me he movido ultimamente. Cuando entré en el lavabo y vi una batería de 4 ó 5 lavabos todos limpios sentí que me había tele transportado a otro país. Parece que eso de francés que pone en la puerta, se nota. Para muestra un botón.

 

 

Lo de descansar me lo he tomado en serio. He echado una siesta de esas que muchas veces intento y no siempre consigo …, ¡de auténtico profesional!

Mañana espero reunirme con Omar. No se nada de el desde el 93 pero no se me olvidó lo bien que se portó conmigo cuando estuve por aquí. No se si vive en Imlil o donde, ni siquiera si sigue vivo. Le mandé una postal hace unos días a la dirección que el mismo me escribió en el reverso de un fortfait, y que guardo con sumo cariño desde entonces, pero no me contestó. Puede que no tenga correo electrónico, prefiero pensar eso.

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CRÓNICAS MORAS crónica XX: ¡Cagumimantu vaya etapa!, pero …¡¡¡Mecagumimantu valla etapa!!!

admin (23 de Abril, 2010)

SABADO 3 MARZO 2010    DIA  91
TAMAZOUTE, así se llamaba el sitio (Acampada) – Tnine-de-L`Ourika, Asguine, Âit-Lekak – OUKAÏMEDEN (Albergue Club Alpine Francaise)
Dist. día. 57 km, Dist. total. 3.688 km, Vel. Med. 8,6 km/hora, Temp. día. Máx. 35º, med. 20º, mín. 7º C, Temp. noche med. 11º, mín. 9º C, Ascenso 2025 metros.

Se podrían decir muchas cosas de la etapa de hoy, pero con solo decir que más de 2000 m de desnivel se subida, ya se dice suficiente.

Hace varios días descubrí que había olvidado en Boulmadine Dadés la cubertería. Lo descubrí varios días después del olvido, y en ese momento ocurrió algo bastante bueno para mi proyecto. No me derrumbé como otras veces que descubro un olvido. Me salió de la lógica inconsciente, no de la lógica razonada, algo así como, “han estado perdidos varios días y no ha afectado al viaje, hay que reponerlos, pero si además del trabajo de reponerlos te derrumbas como otras veces el trabajo es doble”
Conseguí que no me afectara, y allí mismo, en un bar-camping-hotel de carretera conseguí reponer la cubertería …Hoy han aparecido, no quedaron en el hotel, estaban “escondidos” en una alforja.

BUSCANDO ALOJAMIENTO:

La etapa se complicó. Tiré “palante” en el convencimiento de que como por el valle estaba lleno de alojamientos no tendría problemas para encontrar cama más arriba …¡me equivoqué!
No apareció ninguno, y con la esperanza de que apareciera alguno seguí pedaleando en contra de la voluntad de la gravedad. Ni encontré alojamiento, ni  tenía luz para buscar un sitio para acampar, solo me quedó seguir pedaleando hasta llegar a Oukaïmedene.
No se cuanto tiempo estuve pedaleando de noche, pero sin duda más de lo que me hubiera gustado. No había peligro con los coches, pues no los hay con la frecuencia de la autovía, pero la iluminación de esta es muy, pero “muy mucho” mejor. Los peligros que salen por los que entran.
Cuando vi las primeras luces de la estación de esquí respiré tranquilo, me sentí a salvo, no me di cuenta de eso de lo que entra por lo que sale. Las aventuras que entran por las que salen.
Respiré tranquilo pues se terminaba un “marrón”, pero no sabía que empezaba otro.

Mi plan era coger una cama sin buscar demasiado. “Lo primero que encuentre será lo suficientemente bueno para mi”, pensé. Esa era la teoría, pero la práctica …
El primer sitio que encontré resultó que era un cuartel militar donde alquilaban chalets. Si, tal cual lo cuento. Eran los militares de montaña. Oukaïmedene, es una estación de esquí en la que hay un cuartel. El centinela dejó su puesto de vigilancia y me llevó a un chalet. No pedía mucho, tampoco poco, claro eso sin verlo. Cuando llegamos, no sin antes colaborar a elevar la cifra de los 2000 metros ascendidos, me encontré con la misma cutrez, desorden, interpretación local del interiorismo que otras veces. No me gustó demasiado el chalet venido a menos, tampoco había posibilidad de cenar, pero cuando me dijo que no había luz me largué. Si con mi frontal ya veía las cosas que veía, cuando venga la luz, suponiendo que venga …¡me largué!

Fui a un hotel, un gran hotel, por lo menos en tamaño. Solo estaba el vigilante. Estaba cerrado.
Me fui a otro, aquí el único pero era el precio. No estoy por la labor de pagar 90 euros, desayuno y cena incluidos. De este me mandaron al Club Alpin Francés, y aquí toque el cielo con las manos. Por un momento parecía que no estaba en Marruecos… ¡todo estaba limpio y funcionando!
Es triste pero que esto signifique que no estoy en Marruecos, no por que haya lujo, sino por que lo que hay esta. Las cosa funcionan y están limpias. Es evidente el espíritu galo.
Todo limpio, funcionando, y la noche por unos 7 euros. Si no fuera poco con fotos de Auguste Rosalie Bisson Realmente no lo sé, supògo que las fotos eran de ella, lo cierto es que no hay muchos candidadatos.

 

Me he currado un buen rato pegar y subir la panorámica de tres fotos de sus fotos, parece que hoy “la maquinita” esta con la regla cibernética o similar. Parece que va a ser que no. Es una pena, quedó chula.

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CRÓNICAS MORAS crónica XIX: Esto huele a éxito.

admin (21 de Abril, 2010)

VIERNES 2 ABRIL 2010   DIA  90

TIZI-N-TICHKA   (Acampada)– Touzer-des-Glaoua, Taddert, El-Had, Âit-Barka, Tizi-n-Âit-Imguer, Touama, Taferiate, Amanouz, TAMAZOUZTE (Acampada)

Dist. día. 82 km, Dist. total. 3.631 km, Vel. med. 20,0 km/hora, Temp. día. Máx. 33º, med. 23º, mín. 18º C, noche med. 5º, mín. 3º C. Se notó en el frío nocturno la ausencia de humedad. No pasé frío a más de 2000 m con mi saco reconvertido a saco de verano …¡que tiempos aquellos cuando lo estrené aquí, a -15º C!
Viento y lluvia inexistentes.

SEMANA SANTA: Ayer un local de esos que venden “piedras” en los márgenes de la vía, y de las que yo compré una hace 17 años, me preguntó que cuando era la Semana Santa. No sabía la respuesta, pero me sorprendió la pregunta. Hoy he descubierto que estamos en plena Semana Santa. Se ven multitud de matriculas con la E a la izquierda. Se ven bastantes Españoles, aunque se escuchan muchos más …

AUIT-OURIR: En este pueblo ubicado en la N 9, a unos 36 km de Marrakech, tenía pensado terminar el día. Llegué a él sobre las 18:00, decidí continuar. Me quedaba más de una hora de luz y me pareció que aprovecharla era lo más sensato.  He estado casi todo el día bajando, he perdido unosd 1500 metros de desnivel o más.

He acampado en un poblado cuyo nombre no viene en el mapa, ni en el general a 1/1.000.000 ni en su ampliación a 1/ 600.000. Tamazoute esta a unos 30 kms de Marrakech. Se extiende en una zona plana, muy agrícola como casi todo Marruecos, en el limite Norte del Atlas.
El paisaje, y el paisanaje, en los últimos kilómetros es muy diferente al visto y vivido en las horas y días previos. Es evidente la influencia de la naturaleza en la cultura.
He tenido mucha suerte para acampar. No tenía pensado acampar, sino dormir en cama. No pensaba tener problemas para encontrar una cama, pero no he encontrado ningún alojamiento. He acampado en un olivar casi en medio del pueblo, pero al mismo tiempo escondido entre los olivos. 
Pensaba dormir en cama, no ha sido así, aunque prefiero pensar que me he ahorrado el dinero de la misma.
Me he entendido con el farmacéutico, y le he dejado una batería de la cámara para cargar. En Ouarzazate también tuve una buena experiencia comunicativa con otro farmacéutico, parecen ser una buena elección para preguntar. Si los hay cerca se encuentran fácil, suelen tener una cruz, o una luna, verde en la fachada. Si es de noche son más fáciles de encontrar, la cruz de la fachada suele estar iluminada.

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CRÓNICAS MORAS crónica XVIII: Preciosa pista.

admin (18 de Abril, 2010)

JUEVES 1 ABRIL 2010   DIA  89
BURDA (Casa de bereber) – Achahoud, Taguendoucht, Anemitiér, Telouét, – TIZI-N-TICHKA (Acampada)
Dist. día. 53 km, Dist. total. 3.536 kms, Vel. Med. 9,8 km/hora, Temp. máx. 40º, med. 28º, mín. 9º C, Ascenso. 1250 metros.

Hace días que no escribo desde dentro de la tienda, ahora lo hago. Estoy acampado por encima de los 2000 m de altura. No estaba previsto, ni siquiera lo había pensado, pero  mientras  bajaba el Tizi-n-Tichka en dirección a Marrakech ví un buen sitio, reacioné a tiempo y frené, y aquí estoy.
Estoy apartado aunque veo pasar los automóviles, espero que ellos no me vean a mi.

Hoy he terminado el segundo rodeo antes de llegar a Marrakech. Fueron kilómetros de una pista bastante mala antes de llegar al pavimento, y después a la general, la N 9. Ha merecido la pena …¡valla que si lo ha merecido!
De pista han sido 30 km, no corrigo, han sido 30 espectaculares kilómetros. La convivencia en la casa  bereber de Burda ha sido de lo mejor de todo el viaje, y van un montón de días desde que salí pedaleando de la puerta de mi casa en Mahón, Menorca. Espero no perder la relación con esta gente.

Después “del vara del violín” en la alturas, y experiencias anteriores, he ido haciendo callo. Cuando llegué al cruce de la N 9 me paré a revisar mi posición en el mapa. Cuando estaba parado irrumpe en mi espacio acústico un “vara” gritando que se dirige hacía mi corriendo. No me asusta, no es el primero. Le hago señas para que me deje tranquilo, pero no hay manera. Hasta que no llega a mi, y me mete unas piedras por los ojos, no se siente realizado. Yo me cabreo, y el me dice “tranquil tranquil”. Yo le contesto que es el quien se tiene que tranquilizar. Es el quien viene de lejos corriendo y gritando, eso no es mucha tranquilidad. Me balbucea, o le entiendo algo así como que, el es berebere, y que esta en su tierra. Yo no le contesto, me giro, le doy la espalda, y sigo mirando mi mapa. Cuando arranco, me dirijo a él y me hago entender a la perfección con la ayuda de mis manos, como siempre. “Lo primero que dice un berebere es “Salam A`leucum” o como se escriba, no es vender piedras”. Lo entendió a la perfección.

Se sorprendió. Creo que le sorprendió que un “giri” le recriminase su mala educación, pero su mala educación en sus propias costumbres.  Creo que le sorprendió que un “giri” le demostrase más conocimiento de sus propias costumbres, que el mismo. Pero ya se sabe también entre los bereberes hay quien pierde la vergüenza por dinero. ¿Tendrá algo que ver aquello de que la naturaleza humana es Universal?

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