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Cursillos
Por Antonio Ochoa (13 de Mayo, 2012)
Escucho los graznidos de los buitres que sobrevuelan la moribunda minería asturiana, machacada por las empresas eléctricas y sus cómplices, y veo a los deudos llorando desesperanzados su pérdida. Escucho los lamentos de comarcas enteras condenadas a la emigración y el olvido y veo por doquier resignación y derrota. ¿Tan lejos quedan aquellos tiempos en que los ciudadanos tenían dignidad y voluntad de pelear por sus derechos?
Escucho, también, a los protagonistas, ahora jubilados, de viejas luchas narrar sus historias y lamento que estos relatos queden en nostalgias de chigre. Es imprescindible que esas experiencias lleguen a esta nueva generación desamparada. Hay que adaptar la oferta de cursos a las necesidades reales. Propongo algunos temas: “Las barricadas, materiales y colocación”, “La tala forestal, cálculo del ángulo de caída”, “Las pelotas de goma y la carrera en zigzag”, “Estrategia, ¿delante deber ir los más fuertes o los más rápidos?”. En fin, hay un montón de conocimientos ahí que compartir.
Y terminar con una demostración práctica. Deberíamos traer a aquellos antidisturbios, ahora jubilados, que tantos encuentros deportivos compartieron con nosotros y montar una barricada con fuego, cargas policiales y todo lo demás. En atención a la edad y condición física de muchos de los participantes, se usarían balas de espuma, toletes blandos y las persecuciones no superarían los veinte metros. Después se haría una cena de hermandad para poder añorar los buenos viejos tiempos y quejarse de lo bajo que ha caído el mundo.
Dejo aquí la idea.
Somos felices
Por Antonio Ochoa (29 de Abril, 2012)
Nunca una semifinal de la Liga de Campeones produjo tanta felicidad. Los alemanes son felices porque tendrán al Bayer en la final, los ingleses, porque tendrán al Chelsea y los españoles …; bueno, pues la mitad son felices porque no estará el Barsa y la otra mitad, porque no estará el Madrid.
Quizás esto explique, en parte, por qué a cada uno le va como le va. Los alemanes, cuando tiene problemas, se colocan en sus puestos y se ponen a remar todos en la misma dirección. Por eso, salvo que el capitán se les vuelva loco, acaban llegando siempre a buen puerto.
Los españoles, en cambio, cuando la tormenta se abate sobre nuestro frágil barquito, descubrimos que los oficiales han robado los remos y los cubos de achicar el agua y ahora se dedican a azuzar a los remeros de babor contra los de estribor para, aprovechando la confusión, poder largarse con los botes salvavidas y las provisiones.
Pero somos felices, eso sí, porque, mientras nos hundimos, podemos ver como se hunden también los vecinos de al lado.
Puntos de vista
Por Antonio Ochoa (22 de Abril, 2012)
Me parece muy apropiada la palabra “columnista”. Al fin y al cabo, los “opinadores” mediáticos somos como aquellos predicadores de “La Vida de Brian” que se subían a la columna y soltaban su sermón. Pero, para predicar hace falta fe y, aunque sigo creyendo en lo que digo, ya no tengo fe en que decirlo sirva de nada. Sin embargo, he visto a mi pobre blog casi reprochándome su abandono y me ha parecido que no está bien que un profe de Inglés se despida a la francesa. Añadiré una reflexión intrascendente.
Resulta curioso cómo la posición del pensante influye en la calidad del pensamiento. Estos días de saturación futbolera me he dado cuenta de que algunos entrenadores, que eran incapaces de ganar un partido cuando ejercían de tales, en cuanto se convierten en comentaristas ya saben exactamente las tácticas que se deben emplear para triunfar. Y ustedes me dirán:”Es que han aprendido”. Pues no, los vuelves a bajar al campo y vuelven a perder. Es todo por el punto de vista. Si un entrenador pudiera dar las instrucciones por la tele, ganaría siempre.
En política, curiosamente, sucede lo mismo, pero en negativo. Ningún político, por supuesto, te dirá nunca lo que él haría para enderezar la situación (algunos dirán que es porque no tienen ni idea, otros dirán que son muy discretos, yo no me decanto). Ahora bien, a los dos días de estar en el gobierno ya están haciendo todo eso que criticaban y, por ende, fastidiando con “J” al contribuyente. ¿Sería posible que todos los ministros (caso de que no haya más remedio que tenerlos) sean de la oposición para que, ya que no van a ser capaces de salvarnos, por lo menos no nos hundan más? ¿Qué les parece?
Pagar la cama
Por Antonio Ochoa (12 de Abril, 2012)
Una de las peores herencias del “arecismo” son unas infraestructuras faraónicas cuyos gastos de mantenimiento hipotecarán nuestro futuro. Un caso emblemático es el del Muselón cuyos costes son insostenibles con el actual sistema de tarifas. La solución obvia es subir las tarifas a los que lo usan, pero hay quien opina que debemos pagarlo entre todos. Lo paradójico de esto es que, cuando llegue un barco de carbón al puerto, para evitar que le salga demasiado caro a las empresas eléctricas, una parte de los costes se pagará con los impuestos de los mineros asturianos que se están quedando en la calle por culpa de ese carbón y, como reza el dicho, “encima de …. pagar la cama”. Pero aun más paradójico es que sea un partido que se supone de derechas el que defiende la primera opción y un partido que se supone de izquierdas el que defiende la segunda. Cada vez es más difícil orientarse en política y más fácil saber quién manda realmente en este país.
Ejemplo
Por Antonio Ochoa (5 de Abril, 2012)
Los setos de carteles que habían florecido en vísperas de elecciones han desaparecido. Han quitado los tableros, las flores y hasta los capullos. Se acabó la primavera política y la realidad gris retorna. Se marchitaron las promesas y vuelven las peticiones de sacrificios. Cada cargo político se siente Moisés exhortando a los ciudadanos a seguirlo a través del desierto. El patriarca bíblico, sin embargo, caminaba delante de su pueblo sin más lujo que su báculo y estos quieren viajar en palanquín y que nosotros tiremos de él. Para pedir a la gente que soporte el hambre y las penurias hace falta una autoridad moral que se gana con el ejemplo. No se puede coser a impuestos a los que pagan e indultar a los que defraudan. No se puede negociar rebajas de sueldo y recortes salariales después de colocar a los colegas en liberaciones a medida. Cuando vea a uno con sandalias, cayado y caminando, quizás lo siga, pero no me apetece ir detrás de una carroza chupando el polvo.
Abstención
Por Antonio Ochoa (30 de Marzo, 2012)
Un dato preocupante en estas elecciones es el de abstención. El hecho de que entre todos los partidos que estarán presentes en la Junta General sólo hayan conseguido movilizar a poco más de la mitad de los votantes da una clara idea del grado de desprestigio que la clase política ha alcanzado; sobre todo, porque muchos no votaron por los unos sino contra los otros. Los motivos son la falta de transparencia, cuando no de honestidad, la promoción del pelotilleo frente al merito y la primacía del interés particular, generalmente espurio, frente al general. Los ciudadanos, sumidos en una crisis del modelo económico y social, buscan en sus dirigentes ideas nuevas y sólo encuentran mediocridad, buscan líderes y sólo encuentran papagayos. Los políticos asturianos recién refrendados por las urnas tienen ahora tres años para cambiar esto. La receta es sencilla: capacidad, honradez y trabajo. Las consecuencias de no aplicarla serán muy dolorosas, para nosotros y para ellos.
Paradón nacional con garrapatas
Por Antonio Ochoa (22 de Marzo, 2012)
Se acabaron los Fondos, los Mineros y los demás. Nos quedan unas columnas sin autovía que claman al cielo alzando sus manos vacías y un Parador en Corias, parado como muchos millones de españoles. Dicen que no hay dinero y nos dejan morir a mengua. Dicen que hay que hacer sacrificios y exprimen a los trabajadores, a los que ya han robado casi todo, y dejan que disfruten los mangantes que se lo llevaron. Nuestra pobre piel de toro está martirizada por miles de garrapatas que chupan sin cesar y no se recuperará mientras no nos deshagamos de ellas. Podemos quedarnos en casa, pero irán allí a desangrarnos. Podemos decir que, si quitamos estas, vendrán otras, pero estas son veteranas, gordas y nos están matando y las otras, si entra alguna, será novata y primero tendrá agarrarse y aprender a chupar. Podemos, en fin, buscar miles de escusas para no hacer nada, pero, al final, sólo habrá dos opciones: o nosotros acabamos con ellas o ellas acaban con nosotros.
Carteles
Por Antonio Ochoa (15 de Marzo, 2012)
La primavera viene adelantada. Hace poco plantaron tableros y ya han florecido, llenándose de carteles multicolores. Los carteles electorales que tienen mucho en común con los del cine. Vean, si no, el del PSOE con su fondo de color intenso, rojo sangre, que intenta suplir las dos cualidades que le faltan a la figura de primer plano, pero que recuerda, más bien, una película de vampiros. El del PP, por su parte, conjuga perfectamente el tono desvaído del azul de fondo con el tono desvaído de la candidata y trae a la memoria las comedias de Doris Day. El de Foro, en cambio, se parece a los de aquellas películas que, más que guión, tenían protagonista y su dominante imagen de Cascos muestra a la vez la principal fortaleza del partido y su principal debilidad. Los de IU, con los candidatos locales en grande, el general pequeñito, escondido en un rincón, y ese letrerito de “rebélate” que parece que te invita a no votarles, son más propios de películas de enredo.
Memoria
Por Antonio Ochoa (8 de Marzo, 2012)
Aunque a alguno este medio año sin coche oficial le haya parecido una eternidad, aun es un poco pronto para intentar reescribir la historia de los doce años anteriores. Años de estabilidad y buen rollito, en los llovieron millones que fueron a parar a hormigón público y bolsillos privados (más, parece, a los segundos que a lo primero). Años que dejan como herencia unos pocos más ricos y unos muchos más pobres, un paro que aumenta imparablemente y unas obras faraónicas que tendremos que vender por no poder mantenerlas. Años de pactos de gobierno y “repactos” de beneficios. La política hace extraños compañeros de cama, pero es excesivo pretender, como el Sr. Iglesias, ir ahora de virgen y hasta de mártir después de haber compartido lecho con el Sr. Areces cada vez que este lo llamó, discutiendo alguna vez por el precio, pero nunca por el servicio. Si este es el tipo de acuerdos que se le reclaman al Foro, quizás muchos de sus votantes prefieran que no los haya.
Criterios
Por Antonio Ochoa (1 de Marzo, 2012)
El anterior régimen asturiano gozaba de una envidiable flexibilidad de criterios. Gracias a ello, los mismos que exigían controlar uno a uno los granos del maíz de las pitas del Museo de Grandas contaban por sacos los percebes de Centro Niemeyer. Los que se quejaban de lo mucho que costaba educar para el futuro a los hijos de los demás se llevaban el dinero para mejorar el de los suyos. Los que tenían miedo de que algún viejecito arruinase al Estado llevándose una aspirina de más asumían sin reparos sobrecostes millonarios en un Hospitalón que será la tumba económica de la sanidad asturiana. Sogepsa, claro está, también se apuntaba a la flexibilidad de criterios a la hora de valorar el suelo y, por eso, el precio para los ricos era varias veces mayor que para los pobres. Y es que los conceptos de justicia social y redistribución de la riqueza han cambiado tanto de D. Pablo Iglesias para acá que dudo que el hombre fuese capaz de reconocer ahora a los suyos.

