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PEREZA, CIVISMO Y EDAD
Por Alicia Álvarez (29 de Enero, 2010)
Puede que sea cosa de la edad; de la poca edad, digo, porque lo cierto es que la pereza y la vagancia suelen ser buenos compañeros de los niños. Un estado de repentina apatía que normalmente aparece hacia los 9 años y que a lo largo de toda la preadolescencia se evidencia en gestos tales como ese universal levantamiento del labio superior en señal de repunancia cuando tus padres te dicen que vayas a por el pan. En ese andar plomizo, marcando los pasos con sonado arrastre por el pasillo cuando te mandan poner la mesa. En esa caída de brazos a plomo, en plan simiesco, acompañada por refunfuños guturales cuando te piden que cuides a tu hermano pequeño. Y, cómo no, en esa pataleta ahogada, con una buena cruzada de brazos a la altura de las axilas, cuando te toca bajar la basura, lo que en mi caso y en el de mi hermana mayor adquiría unas dimensiones dramáticas, ya que vivíamos en un tercero sin ascensor. Leer el resto de la entrada »
ESTO YE LO MÁS GUAPO
Por Alicia Álvarez (22 de Enero, 2010)
Como si fuera ayer. Así de nítido recuerdo mi primer viaje a París, pero, sobre todo, así de cerca recuerdo la vuelta de ese viaje. Y lo recuerdo porque mi güela, asturiana de pura cepa y para más datos de Roces por los cuatro costados, se encargó de que llevara ese momento grabado a fuego en mi memoria a lo largo de estos años. La frase que leerán más adelante le pertenece, pero el recuerdo lo llevo yo sola, porque ella ya no está para rememorarlo. Leer el resto de la entrada »
CURARSE EN SALUD
Por Alicia Álvarez (15 de Enero, 2010)
Ya lo dijo Benjamin Franklin, “una onza de prevención vale una libra de curación”, es decir, que lo que invirtamos en prevenir lo ganaremos en evitar la enfermedad. Y hasta ahí, nada que objetar. Sin embargo, que la prevención pueda ser equivalente a la curación, no significa que sea proporcional. O sea, que muchas veces la inversión en prevención es mayor que la inversión en curación. Y lo es, porque algunos han encontrado en ella un verdadero negocio. Leer el resto de la entrada »
A LAS COSAS POR SU NOMBRE
Por Alicia Álvarez (8 de Enero, 2010)
Yo soy feminista. Y lo soy porque en conciencia no puedo ser otra cosa. Y no lo puedo ser porque yo, como mujer, exijo tener iguales derechos a los del hombre. Por eso, sencillamente por eso, soy feminista. Porque no se trata sólo de un deseo, de un anhelo o de una aspiración, sino de una exigencia: la igualdad efectiva. Y como no hay razón, ni argumento, ni ciencia, ni creencia que justifique ni demuestre mi inferioridad ni la de mi género respecto al género masculino, por eso, sencillamente por eso, exijo tener los mismos derechos y las mismas oportunidades que tienen y disfrutan los varones. Así de sencillo. Leer el resto de la entrada »

