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Tránsitos literarios
Tránsitos mediáticos
Tránsitos musicales
NO LO HACEN MAL PARA SER CHICAS
Por Alicia Álvarez (29 de Noviembre, 2008)
Puede que así, en una primera lectura, la frase “Mira, esto es un enchufe” no les diga nada. Pero si añadimos que el autor era un técnico de sonido de una sala de conciertos de Galicia y además, que a quien iba dirigido el comentario con marcado tono socarrón, era una chica que sostenía entre sus brazos un pesado amplificador de bajo eléctrico, puede que entonces la frase les empiece a decir más. Y claro, si a esto añadimos que la chavala en cuestión formaba parte de un grupo musical íntegramente femenino, puede que estén empezando, como me pasó a mí hará catorce años, a no dar crédito a lo leen sus ojos. Leer el resto de la entrada »
POR SUS FRUTOS LOS RECONOCERÉIS
Por Alicia Álvarez (21 de Noviembre, 2008)
Hay veces que no hay más que entrar en una exposición de arte contemporáneo para confirmar eso que ya dijo Mateo (no Feijoo, sino el apóstol) hace mucho tiempo. Eso de «por sus frutos los reconoceréis». Y es que muchas de las pequeñas descripciones que acompañan a las piezas, esos cuadraditos de texto explicativos situados a uno u otro lado del sostén que soporta la pieza, resultan, a veces, tan disonantes con lo que ven nuestros ojos, que es casi imposible no preguntarse si alguien no se habrá armado un lío con las tarjetitas al montar la muestra. Leer el resto de la entrada »
VER PARA CREER
Por Alicia Álvarez (12 de Noviembre, 2008)
“Sí, te quedan bien, pero parece que vas a ir al Festival de Cine”. No fue la primera, pero quizá sí la frase que más me han repetido desde que llevo gafas antifatiga. Verán, hace cosa de un mes acudí al oculista porque notaba cierto cansancio visual (que no vital) al terminar la jornada laboral. Sin embargo, el resultado de la graduación de la vista a la que me sometí no fue únicamente la confirmación de una muy leve pérdida de visión, sino que para mi sorpresa, y tras recitar en voz alta un abecedario enano y comprobar la nitidez de una ilustración de un globo aerostático, mi oculista concluyó que mi agudeza visual era «excesiva»; concretamente de un ciento veinte por ciento. Es decir, que como veo demasiado, también noto demasiado lo mal que veo.
No obstante, y burlas genéticas aparte, lo cierto es que desde que he entrado en el club de los «cuatrojos» todo lo veo mucho más claro. Tanto que los primeros días me llegué a sentir realmente abrumada por el superávit de nitidez. Leer el resto de la entrada »
COSAS MÁS RARAS SE HAN VISTO
Por Alicia Álvarez (1 de Noviembre, 2008)
Qué le vamos a hacer, algunos nacen con glúteos prietos y otros se resignan a apretar los glúteos haciendo marcha por San Lorenzo. Sin embargo, y aunque el deporte me siga pareciendo el único camino realista para lograr la resurrección de la carne, lo cierto es que he de reconocer que desde que me he propuesto caminar tres días a la semana por la playa no dejo de experimentar ciertos cambios. Y es que, si bien la vida sana no ha conseguido desarrollar aún mi tono muscular, sí que parecer haber reforzado mi instinto criminal. Porque no hay más que caminar cerca de la orilla tras una noche de vendaval para tener la sensación de estar en una película de misterio, donde los objetos arrastrados por la marea (tablones de madera, compresas y bolardos de plástico) conforman en la arena una «escena del crimen» de lo más desconcertante. Y dan ganas de ir numerando uno a uno cada objeto a fin de reconstruir una historia que tenga sentido. Un sentido, claro, que sea más atractivo que la mera explicación de una noche con demasiado viento. Leer el resto de la entrada »

