Menú
Últimas noticias
- UNA BUENA PRESENTACIÓN
- MENUDA LETRA
- FALTAN 15 DIAS PARA LA PRIMAVERA
- CHARANGA Y PANDERETA
- OBVIEDADES Y EVIDENCIAS
- LA TREGUA DEL CARNAVAL
- FUERA DE LO NORMAL
- PEREZA, CIVISMO Y EDAD
- ESTO YE LO MÁS GUAPO
- CURARSE EN SALUD
Categorias
Archivo
- Marzo de 2010
- Febrero de 2010
- Enero de 2010
- Diciembre de 2009
- Noviembre de 2009
- Octubre de 2009
- Septiembre de 2009
- Agosto de 2009
- Julio de 2009
- Junio de 2009
- Mayo de 2009
- Abril de 2009
- Marzo de 2009
- Febrero de 2009
- Enero de 2009
- Diciembre de 2008
- Noviembre de 2008
- Octubre de 2008
- Septiembre de 2008
- Agosto de 2008
- Julio de 2008
- Junio de 2008
- Mayo de 2008
- Abril de 2008
- Marzo de 2008
- Febrero de 2008
- Enero de 2008
- Diciembre de 2007
- Noviembre de 2007
- Octubre de 2007
- Septiembre de 2007
- Agosto de 2007
- Julio de 2007
- Junio de 2007
- Mayo de 2007
- Abril de 2007
- Marzo de 2007
- Febrero de 2007
- Enero de 2007
- Diciembre de 2006
- Noviembre de 2006
- Octubre de 2006
- Septiembre de 2006
- Agosto de 2006
Enlaces
Tránsitos literarios
Tránsitos mediáticos
Tránsitos musicales
DEMORAS
Por Alicia Álvarez (18 de Enero, 2008)
Descubrí lo mucho que echaba de menos Asturias trasplantando un geranio. Tenía veintiún años, vivía en Madrid desde hacía tres, y en todo ese tiempo, visitas vacacionales a parte, nunca me había planteado eso del vínculo con la tierrina. Pero ese día, con las manos ennegrecidas por la tierra mojada, sentí eso de “mi tierra es Tara”. Así que cogí un billete de autobús y me planté en Gijón en lo que sería el primero de muchos encuentros nostálgicos con mi lugar de procedencia.
Desde ese momento, tardé otros siete años en volver, lo que me hizo, no sólo repartir mi amor con un segundo hogar, sino apreciar pequeñas estampas que cuando vivía en Gijón apenas percibía. Leer el resto de la entrada »
LA PRIMERA CERTEZA DEL AÑO
Por Alicia Álvarez (5 de Enero, 2008)
No les diré que lo imaginen porque estoy segura de que lo vivieron.
Sí, ahí estaban ustedes, con cuñado y primo flanqueando su contorno, con el agudo hiriente de los matasuegras invadiendo su campo auditivo y con la mano sujetando el platito de postre que año tras año contiene doce uvas, pero que año tras año usted cuenta de manera obsesiva hasta el último momento. Con eso, y con la tele a todo volumen, los langostinos aún sin digerir, y el zapping ansioso en busca de una alternativa menos hiriente que la imagen de Ramón García con capa española. Leer el resto de la entrada »

